Una polémica viral se vivió hace algunos días en redes sociales, luego que una marca de artículos domésticos promocionara un tostador como ‘parrilla para arepas’. Lo anterior hizo que miles de personas recalcaran que el origen de aquel producto es chileno, y su principal uso es para tostar el pan.
Hasta ahora, la versión más aceptada respecto al inicio de este implemento indica que se creó en el campo nacional hacia 1920, cuando lugareños confeccionaron algo que fuera útil para calentar alimentos.
Asimismo, se expone que su popularización se dio hacia 1950, cuando se producía la migración campo ciudad en Chile. Esta versión es apoyada por José Pedro Hernández, historiador de Universidad de Las Américas.
En declaración a Meganoticias, el académico expuso: “los arrieros iban a la montaña y tenían que calentar sus alimentos. De ahí que buscaban cualquier lata, le hacían unos hoyitos, arriba colocaban una especie de rejilla y la colocaban a calentar sobre las piedras”.
“Posteriormente, (su uso) se va a popularizar debido a la migración del campo a la ciudad que tuvo Chile durante 1950 aproximadamente. Eso hace que las tradiciones que estaban en el campo llegaron a la ciudad”, agregó.
Asimismo, el abogado Juan Pablo Zamora, del estudio Zamora IP y experto en propiedad intelectual, sostuvo en sus redes sociales que hay un detalle en torno al tostador: no hay registro de propiedad industrial.
“Uno pensaría que un invento como este tendría protección a nivel de patente o de diseño industrial, pero no es así”, sostuvo.
“Cuando se masificó y comenzó su producción a nivel industrial, el producto llevaba décadas siendo conocido, por lo que no se cumplía el requisito de novedad que tanto las patentes como los diseños industriales exigen”, concluyó.
De hecho, el profesional aseveró que su popularización por Latinoamérica ha sido constante en las últimas décadas, e incluso ha llegado a Europa.