El abogado de Christa Pike, condenada a muerte por un brutal asesinato cometido en 1995, pidió que no vuelvan a intentar ejecutarla luego de que sobreviviera a una doble dosis de pentobarbital que la mantiene hospitalizada y en estado crítico.
Stephen Ferrell, defensor público federal adjunto, solicitó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, que exima a Pike de cualquier nuevo procedimiento, incluso si logra recuperarse de las graves complicaciones que sufrió durante la fallida ejecución del miércoles.
“Este ha sido un castigo severo para un crimen muy grave y terrible”, afirmó Ferrell a CNN. “No creo que intentar otra ejecución vaya a traer justicia”, agregó.
El gobernador suspendió las ejecuciones en Tennessee durante lo que resta del año. Sin embargo, no descartó que el Estado vuelva a intentar ejecutar a Pike más adelante.
Christa Pike permanece en estado crítico
Por ahora, el estado de salud de la mujer mantiene abierto un escenario incierto. Su abogado explicó que los médicos todavía no pueden establecer las consecuencias que dejó el procedimiento.
“Sigue hospitalizada, conectada a un respirador, en estado crítico”, señaló Ferrell.
“Aún no conocemos el pronóstico, y puede que no lo sepamos hasta dentro de varios días. Desconocemos su estado físico, pero es evidente que ha sufrido un intento de ejecución muy cruel”, añadió.
El abogado también planteó que, si Pike sobrevive, podría enfrentar secuelas permanentes e incluso dudas respecto de su competencia.
Los abogados de la condenada sostienen que hubo problemas con las vías intravenosas durante el procedimiento. Según su versión, el pentobarbital habría ingresado total o parcialmente en sus tejidos en lugar de hacerlo correctamente al torrente sanguíneo.
“Al parecer, en ningún momento ningún miembro del equipo de ejecución se percató de que las vías intravenosas no estaban colocadas correctamente o de que las venas se habían reventado”, afirmaron sus defensores en un documento judicial.
Periodistas que presenciaron el procedimiento relataron que Pike manifestó sentir una sensación de “quemazón” después de recibir la segunda dosis y preguntó si aquello era normal.
El crimen por el que recibió la pena de muerte
Pike recibió la pena capital por el asesinato de Colleen Slemmer en 1995. Junto a su entonces novio, Tadaryl Shipp, llevó a la joven hasta un sector aislado cercano al campus de la Universidad de Tennessee en Knoxville.
Allí, Slemmer sufrió una brutal agresión y torturas con un cúter. Sus atacantes también grabaron un pentagrama en su pecho mientras permanecía con vida.
Pike tenía 18 años cuando cometió el crimen. Shipp, que entonces tenía 17, recibió cadena perpetua más 25 años y la posibilidad de solicitar libertad condicional.
Años después, a Pike le diagnosticaron trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático. Ella misma afirmó que al momento del asesinato era una “chica de 18 años con problemas mentales”.
Ahora, mientras permanece hospitalizada, su defensa busca que el fallido procedimiento marque el fin definitivo de cualquier intento por ejecutar la sentencia de muerte.