Este martes, cuatro personas fueron detenidas en el Aeropuerto de Santiago al intentar ingresar la droga oculta proveniente de México. Se trata de 102 kilos de metanfetamina, un narcótico estimulante altamente adictivo.
Aunque existen versiones “suaves” de esta droga, vendidas bajo receta médica
y utilizadas para tratar la narcolepsia y el trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA), la forma fuerte de la metanfetamina es siempre ilegal.
Metanfetamina: una droga altamente adictiva
A menudo, la metanfetamina se vende en forma de polvo, píldora o como roca brillante, conocida como “cristal”. Sin embargo, el color puede variar, oscilando entre blanco, amarillo, pardo, gris, naranja, o rosa.
Su consumo puede ser mediante aspiración nasal, ingestión, inyección en el cuerpo o inhalación. Estos dos últimos métodos suelen ser más intensos y surtir efecto más rápido, según indica el Centro Nacional de Inteligencia sobre Drogas de EE. UU (NDIC por sus siglas en español).
Según explican, la metanfetamina se produce a un costo relativamente bajo, por lo que resulta fácilmente asequible y accesible para grupos vulnerables o de bajos recursos, especialmente los más jóvenes. Sin embargo, su precio varía dependiendo de varios factores, como la pureza, la oferta y demanda en una región específica.
“Al principio la droga provoca una oleada de buenos sentimientos, pero luego los usuarios se sienten nerviosos, demasiado excitados, enojados o asustados. El uso de metanfetamina puede llevar rápidamente a la adicción”, explican la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Riesgos del consumo de esta droga:
Según recoge el NDIC, los principales riesgos del consumo de esta droga son:
1. Problemas cardiovasculares: Aumento del ritmo cardíaco, presión arterial alta, inflamación del corazón y riesgo de derrame cerebral.
2. Sobredosis: Puede causar hipertermia, convulsiones y muerte.
3. Trastornos mentales y conductuales: Paranoia, ansiedad, confusión, insomnio, conducta violenta y síntomas psicóticos prolongados.
4. Riesgos por inyección: Mayor probabilidad de contraer VIH, hepatitis B y C, venas colapsadas, infecciones cardíacas, abscesos y enfermedades pulmonares, hepáticas y renales.
Otros problemas relacionados con su consumo son el aumento en la temperatura corporal, al punto de llegar a desmayarse; picazón severa; sufrir «boca de metanfetamina» (dientes rotos y boca seca); problemas cognitivos, como dificultad para pensar, y emocionales.