A pesar de que muchas veces se ven frescas y apetitosas, las ensaladas listas para consumir que encontramos en los supermercados podrían esconder un peligro mortal. Así lo advierten científicos europeos tras detectar un aumento en la presencia de parásitos y bacterias que amenazarían la salud pública.
Un análisis realizado entre 2021 y 2022 en diez países europeos, incluido el Reino Unido, examinó más de 3.300 muestras de ensaladas envasadas.
Los resultados encendieron las alarmas: alrededor del 4% contenía ooquistes de Toxoplasma gondii, un parásito microscópico capaz de provocar toxoplasmosis, una infección que en personas inmunodeprimidas puede derivar en encefalitis, destruyendo el tejido cerebral y generando secuelas neurológicas irreversibles.
Lo que esconden las ensaladas y verduras envasadas
“No es solo un resfriado con fiebre; hablamos de un parásito que puede inflamar el cerebro, dañar ojos, pulmones e incluso provocar abortos espontáneos si infecta a embarazadas”, advirtió el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS England), según el Daily Mail.
Los ooquistes son parásitos que se producen en el intestino de los felinos y que son eliminados en las heces. Son altamente resistentes y pueden sobrevivir meses en el suelo o en agua. Los humanos y otros animales pueden infectarse al ingerir agua o alimentos contaminados.
Cuando una persona se infecta, los parásitos atraviesan la pared intestinal y se diseminan por la sangre a órganos como el cerebro, ojos y músculos. Allí, el sistema inmune logra controlarlos parcialmente, y los parásitos forman quistes que pueden permanecer latentes durante toda la vida, sin causar problemas en personas sanas.
Sin embargo, en alguien con el sistema inmune debilitado (por ejemplo, personas con VIH/SIDA, en quimioterapia, trasplantes o con tratamiento inmunosupresor), estos quistes pueden reactivarse, multiplicarse rápidamente y destruir células neuronales.
Parásitos “comecerebros” y bacterias mortales
La actual normativa alimentaria en la UE y Reino Unido no exige pruebas sistemáticas para detectar parásitos en productos frescos. “Las ensaladas listas para el consumo no reciben ningún tratamiento térmico que elimine estos patógenos, por eso la vigilancia debería ser prioritaria”, alertaron los expertos en la revista Eurosurveillance.
Pero la amenaza no termina ahí. Otro estudio vinculó a la lechuga envasada con un brote de infecciones por E. coli STEC, una bacteria intestinal que puede causar desde dolorosos cólicos y diarrea con sangre hasta fallas renales y trastornos de coagulación potencialmente fatales.
Solo en el último año, Inglaterra reportó casi 300 casos relacionados con esta cepa, que ya se ha multiplicado por diez en apenas siete años.
¿Cómo eliminar las bacterias o parásitos de tu ensalada?
Los investigadores culpan a factores como el cambio climático, la mayor vulnerabilidad poblacional y el auge del consumo de vegetales listos para comer, cuya textura rugosa dificulta eliminar microbios solo con un lavado superficial. “El agua de riego contaminada se queda atrapada en las hojas, y la superficie cerosa de la lechuga complica retirar la bacteria”, explicó el profesor Paul Hunter, experto en enfermedades infecciosas.
La recomendación de los especialistas es lavar siempre las hojas, incluso las prelavadas, sumergiéndolas en agua fría, y mantenerlas refrigeradas bajo los 4 °C para frenar el crecimiento bacteriano.