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Magaly, trabajadora del sector de transporte en San Bernardo, vivió dos situaciones de extrema violencia con intentos de asalto y amenazas por parte de delincuentes. Relató cómo fue agredida y defendida por personas cercanas, sufriendo heridas, y denunció que los agresores volvieron armados al día siguiente. A pesar de la falta de respuesta policial, ha considerado dejar su trabajo por el temor constante. Destacó la falta de iluminación en la zona y la facilidad de los delincuentes para operar. Hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad para garantizar la seguridad en el sector.
Magaly, una trabajadora del sector de transporte en San Bernardo, región Metropolitana, vivió una situación de extrema violencia la madrugada del martes y posteriormente la madrugada de este miércoles.
En conversación con el Trasnoche de Radio Bío Bío, relató los detalles de un intento de asalto y las amenazas posteriores por parte de delincuentes.
“Tenemos una empresa de transporte y prestamos servicios para otra empresa de transporte para sacar personal de sector bodegas en San Bernardo”, comenzó explicando Magaly. “Al llegar al lugar donde trabajo -el martes-, me interceptó un vehículo con ocho personas y me pegaron en el vidrio hasta que me lo quebraron“, añadió.
“Fui a constatar lesiones”
Magaly destacó la rápida acción de las personas y colegas que estaban cerca, quienes la defendieron e impidieron que los asaltantes se llevaran su camioneta. Sin embargo, sufrió heridas en la cabeza y el brazo debido a una piedra que le lanzaron. “Fui a constatar lesiones”, dijo.
El problema no terminó allí. Este miércoles, cuando Magaly y sus compañeros intentaron volver al trabajo, se encontraron con los mismos agresores, esta vez armados. “Hay gente esperando en la calle. Gente con armas”, dijo desesperada.
“Los carabineros anoche no llegaron nunca“, afirmó. A pesar de la llegada de funcionarios de Seguridad Ciudadana de San Bernardo, la presencia de los agresores sigue siendo una amenaza constante. “Mis compañeros estaban en la Comisaría y ellos pasaban por afuera -del lugar de trabajo- apuntando”, aseveró.
“Tengo hijos. Tengo mucho miedo”
Las amenazas son tan graves que Magaly y su esposo han considerado seriamente la posibilidad de perder su trabajo debido al temor de regresar al lugar. “Tengo hijos, tengo mucho miedo“, confesó entre lágrimas. “Tengo temor que por la patente ellos puedan llegar a mi casa”, sostuvo.
Por lo anterior, tomó la radical medida de quitarle las placas patentes a su vehículo.
Magaly señaló que la falta de iluminación y la presencia constante de vehículos cargados de mercadería hacen de esta área -zona de bodegas de empresas de retail- un blanco fácil para los delincuentes.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a la comunidad en general para que se tomen medidas efectivas y se garantice la seguridad en el sector.