La exministra de la Mujer Antonia Orellana respondió a su sucesora, Judith Marín, luego de que esta responsabilizara a la decisión adoptada durante la gestión de Irina Karamanos por la delicada situación financiera de Prodemu y su eventual cierre.
Orellana rechazó que el problema económico de la fundación se explique por el cambio realizado durante la administración anterior, pero hizo también una autocrítica: reconoció que el déficit financiero de Prodemu aumentó durante el gobierno de Gabriel Boric.
La discusión se produce luego de que, tal como informó BioBioChile, el proyecto de Presupuesto 2027 estableciera financiamiento para Prodemu solo hasta el 31 de marzo próximo, fecha tras la cual la fundación deberá cesar sus funciones si el Congreso no modifica la propuesta del Ejecutivo.
La decisión abrió un profundo debate político y generó críticas desde trabajadores, exautoridades y funcionarios del propio Ministerio de la Mujer.
Orellana responde a Marín por Prodemu: “Está confundiendo peras con manzanas”
La exministra Antonia Orellana cuestionó directamente la explicación entregada por la actual ministra, Judith Marín, quien sostuvo que la situación de Prodemu se deterioró luego de que, durante la gestión de Irina Karamanos, la fundación dejara de depender de la denominada división sociocultural de la Presidencia y pasara a vincularse directamente con el Ministerio de la Mujer.
“Yo lamento mucho que la ministra la tengan tan mal informada, porque acá está confundiendo peras con manzanas”, sostuvo Orellana en CNN.
Según explicó, el mecanismo de financiamiento de Prodemu no cambió producto de esa decisión: “El financiamiento de Prodemu viene desde Indap, por el componente de mujeres rurales, y del Servicio Nacional de la Mujer, no desde el gobierno del presidente Gabriel Boric, sino desde hace tres gobiernos atrás”, afirmó.
La exministra sostuvo que el cambio impulsado por Karamanos tuvo relación principalmente con quién designaba a la presidencia del directorio de la fundación, y no con el origen de sus recursos. Agregó que posteriormente esa atribución pasó al ministerio debido a que es la cartera que tiene responsabilidad administrativa y política sobre una parte importante de su financiamiento.
En esa línea, emplazó directamente a Marín.
“Yo le pediría a la ministra Marín que comprobara mediante algún medio que no sea solo su respetable opinión” que ese cambio institucional afectó el presupuesto de Prodemu.
La autocrítica: “El déficit se acrecentó en nuestro periodo”
Pese a rechazar la tesis de la actual ministra, Orellana reconoció que la situación financiera de Prodemu sí empeoró durante el gobierno anterior: “Yo no tengo ningún problema en decir que Prodemu tiene un déficit financiero y que ese déficit se acrecentó en nuestro periodo de gobierno”, afirmó.
La exsecretaria de Estado explicó que, a su juicio, el problema se profundizó a partir de cambios introducidos en la Ley de Presupuestos 2024, en medio del denominado caso Convenios. Según relató, desde entonces se endurecieron las condiciones para que fundaciones privadas que ejecutan programas del Estado puedan utilizar recursos públicos para pagar determinados beneficios laborales.
El problema, sostuvo, es que Prodemu mantiene obligaciones derivadas de negociaciones colectivas con sus trabajadores, pero prácticamente no cuenta con fuentes alternativas de financiamiento fuera del Estado.
“Cuando le dicen ‘tú tienes este dinero, pero no lo puedes gastar en esto’, cuando al mismo tiempo eso que no se puede financiar es una obligación legal bajo el Código del Trabajo, ¿qué es lo que se genera? Una agudización del déficit”, explicó.
Orellana aseguró que durante su administración se solicitó un pronunciamiento a la Contraloría General de la República respecto de esa situación y las obligaciones laborales de la fundación. Reconoció, sin embargo, que esa gestión se realizó durante 2025 y que la respuesta llegó cuando su administración ya había terminado.
Apunta ahora a la gestión de Judith Marín
Así las cosas, la exministra trasladó parte de la responsabilidad a la actual administración y recordó que durante los últimos meses Judith Marín preside el directorio de Prodemu.
“Quien preside el directorio de Prodemu, es decir, tiene responsabilidad civil respecto de la fundación, es la ministra de la Mujer Judith Marín”, sostuvo.
Orellana cuestionó además que, pese a nuevos pronunciamientos de Contraloría y antecedentes técnicos favorables sobre algunos programas de la fundación, no se hayan impulsado —a su juicio— soluciones durante los primeros meses del actual gobierno.
Para Orellana, el debate no debería limitarse únicamente al déficit financiero, sino también considerar qué programas desaparecerían con el cierre. La exministra destacó particularmente el trabajo con mujeres rurales y sostuvo que una evaluación técnica del programa correspondiente concluyó que un 68% de sus participantes mejoró sus ingresos.
Además, aseguró que Prodemu atiende a cerca de 50 mil mujeres al año mediante distintos talleres y programas de acompañamiento. “Yo sí creo que en eso hay un valor”, afirmó.
Y cerró apuntando directamente al enfoque económico detrás de la propuesta del actual Gobierno: “Que no vale la pena invertir en ellas”, afirmó al referirse a las mujeres que dependen de programas públicos de apoyo al empleo, emprendimiento y autonomía económica.