La defensa de los acusados en el caso SQM cerró sus descargos ante la Corte de Apelaciones de Santiago, buscando mantener la absolución dictada por el tribunal oral y evitar que el caso vuelva a juicio. Los abogados de Patricio Contesse, Pablo Longueira y Marco Enríquez-Ominami cuestionaron la extensión de un proceso que acumuló 560 audiencias, el deterioro de la prueba y distintos problemas en la acusación de Fiscalía, que busca anular el fallo junto al SII y el CDE.
Las defensas de los acusados en el caso SQM salieron a responder la ofensiva de la Fiscalía, el SII y el CDE, que buscan anular la sentencia que absolvió a todos los acusados y obligar a repetir el juicio.
Un proceso que, además, se extendió por años. El juicio comenzó en febrero de 2023 y acumuló 560 audiencias, más de 200 testigos y unos 14 mil documentos, hasta el veredicto absolutorio de octubre de 2025. La propia sentencia cuestionó la extensión del procedimiento y el deterioro de la prueba por el paso del tiempo.
El Ministerio Público sostiene que el tribunal no valoró adecuadamente parte de la prueba, que existen contradicciones en su análisis y que, incluso si se hubiese vulnerado el plazo razonable, eso no podía terminar en una absolución.
Frente a eso, las defensas apuntaron a distintos flancos. El abogado de Patricio Contesse, Samuel Donoso, puso el foco en los 11 años y medio que han pasado desde la formalización y en el deterioro que, a su juicio, sufrió la prueba durante ese período.
“Durante 10 años nos defendimos. Supuestamente, don Patricio había dado la instrucción de calificar el gasto y la instrucción de efectuar una declaración de impuesto a la renta maliciosamente falsa. Después de eso, nos dijeron: ‘Bueno, en realidad no era eso de lo que lo acusamos, lo acusamos de otra cosa, así que condénenlo por eso"”, puntualizó.
Donoso sostuvo que hubo testigos que perdieron la memoria y otros que fallecieron, afectando el derecho de defensa. También cuestionó que Contesse haya terminado enfrentando una imputación distinta de aquella por la que se defendió durante años.
En el caso de Pablo Longueira, su abogado Ignacio Sotomayor respondió al cuestionamiento por la utilización de prueba ilícita y sostuvo que, aun si ese argumento prosperara, no sería suficiente para cambiar el resultado del juicio.
“Al señor Longueira se le llevó a juicio no solo por lo de los correos, sino que también se le imputaban otros seis actos. Y en eso no tiene ninguna relación lo de la prueba ilícita y aun así el tribunal absuelve”, recordó.
“¿Realmente tiene impacto la declaración de que parte de las pruebas sea ilícita?”, cuestionó.
Y por Marco Enríquez-Ominami, Ciro Colombara apuntó directamente a la acusación del Ministerio Público, asegurando que contiene un problema de congruencia que no podría solucionarse simplemente repitiendo el juicio.
“Volver a juzgar a una persona que fue formalizada el año 2016 y absuelta 10 años después por hechos que en su origen se remontan al año 2009”, cuestionó.
En ese sentido, subrayó que “el tribunal absolvió al señor Enrique Ominami por cuatro razones y ninguna de estas razones desaparece con la nulidad o con las nulidades que se han interpuesto”.
Así, mientras Fiscalía, SII y CDE buscan que se anule el fallo y se realice un nuevo juicio, las defensas sostienen que los cuestionamientos planteados no tienen la trascendencia necesaria para modificar las absoluciones.
Ahora la decisión queda en manos de la Corte de Apelaciones de Santiago.