El pasado fin de semana se reportó que el barril de petróleo llegó a cotizarse en 100 dólares, un valor que se ha incrementado a medida que avanza el conflicto en Medio Oriente e Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz. Ante esto, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció una operación armada defensiva para reabrirlo.
La misión tiene por objetivo escoltar a los buques “tras la salida de la fase más caliente del conflicto” de Oriente Medio.
Macron por estrecho de Ormuz
En una visita a Chipre, el presidente dijo también que Francia contribuirá “de manera duradera” a la seguridad en el mar Rojo con dos fragatas, que engrosarán una misión europea de seguridad puesta en marcha en esa zona en 2024.
Macron se refirió igualmente al ataque con drones sufrido por Chipre, en el Mediterráneo oriental, la semana pasada, como parte de las represalias iraníes a la ofensiva israeloestadounidense. “Cuando atacan a Chipre, atacan a Europa”, dijo sobre este país miembro de la UE.
“La defensa de Chipre es, evidentemente, una cuestión esencial para su país, para su vecino, socio y amigo, Grecia, pero también para Francia y, con ella, para la Unión Europea”, declaró el presidente francés en el aeropuerto militar de Pafos, en presencia del presidente chipriota y del primer ministro griego.
Macron se dirigió luego por la tarde al portaaviones francés Charles de Gaulle, que se encuentra ahora frente a las costas de Creta tras haber sido redirigido por orden suya hacia el Mediterráneo oriental tras el inicio del conflicto.
Este buque es el núcleo de un importante dispositivo naval francés que también movilizará “ocho fragatas” y “dos portahelicópteros anfibios” en una amplia zona que incluye el Mediterráneo oriental, el mar Rojo y el estrecho de Ormuz en el Golfo, según detalló.