Este jueves la Justicia de Estados Unidos acusó al derrocado líder venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, de conspiración para cometer torturas en contra de ciudadanos estadounidenses, sumándose así a los cargos por tráfico de drogas que enfrentaban anteriormente.
Según detallan agencias internacionales como Reuters, la acusación sustitutiva presentada en un tribunal federal de Manhattan deriva de acusaciones que apuntan a que habrían ordenado torturar a opositores políticos y ciudadanos de Estados Unidos para conservar su control del poder en Venezuela.
En el escrito de la Fiscalía se detallan presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras prácticas.
La nueva imputación describe tres casos de ciudadanos estadounidenses que habrían sido torturados entre 2022 y enero de 2026, cuando Maduro fue derrocado y llevado a EEUU por fuerzas militares desplegadas por orden del presidente Donald Trump.
En uno de estos casos, identificado como ‘víctima 7’, se indica que la persona fue torturada tras ser “acusada falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro”.
A su vez, la Justicia de EEUU extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo, la que hasta ahora sólo pesaba sobre Maduro.
Maduro “autorizó el uso de la tortura contra individuos específicos y supervisó un sistema diseñado para usar la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medio de represión contra la oposición política”, indica la acusación formal.
El juez a cargo del caso, Alvin Hellerstein, convocó una audiencia para este jueves para estudiar la solicitud de arresto domiciliario presentada por Flores.
Desde la defensa de la exprimera dama venezolana señalan que Flores sufre un delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca, agravada durante el tiempo que lleva encarcelada.
Ambos se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, hasta donde fueron trasladados el 3 de enero tras su captura desde el palacio presidencial en Caracas.
Tanto Maduro como Flores se han declarado no culpables de todos los cargos que pesan contra ellos.