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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno de Italia rechazó una solicitud de Estados Unidos para usar la base militar de Sigonella en Sicilia en operaciones vinculadas a la guerra en Irán. El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, negó el uso de la base luego de detectar vuelos estadounidenses relacionados con acciones bélicas. La decisión se tomó al no estar contemplados en los acuerdos entre ambos países. Italia había advertido previamente que cualquier operación bélica debe ser aprobada por el Parlamento.

El Gobierno de Italia habría rechazado recientemente una solicitud de Estados Unidos (EEUU) para utilizar una base militar en su territorio en el marco de operaciones de sus aviones vinculadas a la guerra en Irán, según reveló este martes el diario italiano Corriere della Sera.

De acuerdo con la publicación, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, denegó el uso de la base de Sigonella, ubicada en la isla de Sicilia, luego de que se detectara que algunos vuelos estadounidenses no correspondían a operaciones normales ni logísticas, sino que estaban relacionados con acciones bélicas.

La situación, que se habría producido hace algunos días —aunque sin fecha precisa—, se mantuvo en reserva. Fue el jefe del Estado Mayor, Luciano Portolano, quien alertó al ministro tras revisar los planes de vuelo, los cuales contemplaban aterrizar en Sigonella antes de continuar hacia Oriente Medio.

Según el citado medio, las verificaciones iniciales confirmaron que estos vuelos no estaban contemplados dentro de los acuerdos vigentes entre Italia y Estados Unidos, lo que motivó la negativa.

En esa línea, tanto el Ejecutivo italiano como el propio Crosetto habían reiterado en ocasiones anteriores que no se permitiría el uso de bases en el país para operaciones de guerra que no estén expresamente consideradas en los tratados, advirtiendo además que cualquier acción de ese tipo debe ser sometida a la aprobación del Parlamento.

Finalmente, y por instrucción del ministro, fue el propio Portolano quien comunicó la decisión al mando estadounidense, señalando que no podían autorizar el aterrizaje en Sigonella debido a la falta de autorización formal y de consultas previas.