VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La tensión entre Corea del Sur y Corea del Norte se intensifica tras una explosión en la Zona Desmilitarizada que hirió a tres soldados surcoreanos, uno perdió un pie. Seúl denuncia una violación del acuerdo de armisticio y encuentra una mina norcoreana cerca. Mientras, el Norte critica a EE.UU. por permitir a Sur poseer submarinos nucleares. Corea del Sur planea desarrollar submarinos nucleares ante la amenaza de Pyongyang. Corea del Norte aumenta pruebas armamentísticas y elimina referencias a la reunificación.

La tensión entre Corea del Sur y su vecino del Norte ha aumentado en los últimos días, a raíz de una denuncia de Seúl sobre una violación del arministicio, por la explosión de una mina en la llamada ‘Zona Desmilitarizada’ (DMZ), la cual marca el límite entre los dos países.

Se trató de un hecho grave, ya que la detonación hirió a tres soldados surcoreanos, uno de los cuales perdió un pie.

Precisar que, tras la guerra de Corea, ambos países no firmaron un tratado de paz, sólo un acuerdo de frenar los ataques, por lo que, en estricto rigor, continúan enfrentados.

Por lo mismo, tomó la palabra el ministro de defensa en Seúl, Kang Shin-chul, quien aseguró ante el parlamento que: “Es una violación manifiesta del acuerdo de armisticio, y como Corea del Norte es responsable de ello, tomaremos las medidas que correspondan”.

A eso se suma que, de acuerdo al medio DW, ejército surcoreano y el Comando de las Naciones Unidas descubrieron el martes una mina norcoreana cerca del lugar de la explosión, indicó el Estado Mayor Conjunto de Seúl.

El equipo encargado de la investigación encontró “una mina antipersonal norcoreana de plástico cerca del lugar de la explosión”, pero estima que es “diferente” a la descrita por los soldados que participaron en la operación en el momento de la explosión, según un comunicado.

Según Shin-chul, la explosión tuvo lugar durante una operación conjunta para verificar las sospechas de que Pionyang enterró ilegalmente minas terrestres en la zona.

Por su lado, el Ministerio de Exteriores norcoreano denunció, según un comunicado publicado este martes por la agencia de noticias KCNA, que la luz verde de EEUU a Seúl para poseer submarinos nucleares “añade nueva inestabilidad al entorno de seguridad política y militar de la región de Asia-Pacífico”.

Pionyang está sufriendo una amenaza militar “sin precedentes” encabezada por Estados Unidos junto a Japón y Corea del Sur, afirmó además el lunes ante la Asamblea General de la ONU el viceministro norcoreano de Asuntos Exteriores, Kim Son-gyong.

Asimismo, Corea del Sur justificó su plan de desarrollar submarinos de propulsión nuclear de fabricación nacional, y desplegar el primero de ellos a mediados de la década de 2030, por la ventaja que suponen frente a los sumergibles convencionales a la hora de contrarrestar a su vecino y China, en un contexto de rechazo al diálogo de Pionyang.

Pese a su nombre, el DMZ es considerado como uno de los lugares donde existe mayor cantidad de actividad militar en el mundo. De hecho, se estima que hay cerca de 800.000 minas a lo largo de 200 kilómetros.

En los últimos meses, Corea del Norte ha aumentado el tono hostil. Una prueba de estos es que el régimen de Kim Jong Un incrementó las pruebas armanentísticas durante julio y agosto.

A lo anterior se suma que Pyongyang quitó de la constitución todas las referencias en torno a la reunificación de los países, en mayo pasado.

Hasta ahora, la administración de Lee Jae Myung, ha buscado mantener una postura conciliadora con Pionyang, y recientemente destacó sus esfuerzos por apoyar un diálogo entre ellos y Estados Unidos, entre las ambiciones del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, de reunirse este año con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

No obstante, esto último ha sido recibido con cautelera en el Norte, nación que mantiene una fuerte alianza militar de asistencia con Rusia.

De hecho, analistas aseguran que este acuerdo ha traído grandes ganancias económicas para el régimen de los Kim, las cuales han ocupado en mejorar su ejército y capacidad nuclear.