Este viernes se cumplen tres meses de la captura de Nicolás Maduro. Tras esto, Venezuela quedó sumida en la sorpresa e incertidumbre y la pregunta es una: ¿Qué ha cambiado?
Por un lado, ciudadanos que anhelaban un cambio de gobierno murmuraban lo ocurrido y no se atrevían a celebrar por miedo a represalias. Mientras tanto, los defensores del derrocado presidente se movilizaron por el centro de Caracas, inicialmente a diario, luego semanalmente y, con el pasar de los días, la protesta se redujo a alguna que otra concentración.
La rapidez con la que el país reanudó sus actividades cotidianas, con un gobierno interino asumido por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, a solo 48 horas de lo ocurrido, sorprendió incluso al propio chavismo.
“Del madurismo al rodriguismo”: ¿Qué ha cambiado además del presidente?
“El único cambio que veo es el mismo que vi cuando murió Chávez. Es decir, que pasamos del chavismo al madurismo. Hoy el único cambio que veo es que estamos pasando del madurismo al rodriguismo. Cambios sustantivos en lo político, en lo económico o en lo social, no veo”, dice Juan Carlos Apitz, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, en entrevista con France 24.
Para Benigno Alarcón, fundador del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, lo que ha cambiado es “que las expectativas de la gente sobre un cambio político han dado un giro de 180 grados. La gente, a partir de la salida de Maduro, tiene expectativas de que va a haber un cambio político; algo que, después de la elección de 2024, con todo lo que pasó y lo que no pasó, se había comenzado a perder”.
¿Una amnistía “bajo coerción”?
“La otra cosa que ha cambiado es que tenemos un Gobierno interino que opera bajo coerción, y bajo coerción ha aprobado una Ley de Amnistía que no es la que quisiéramos, pero que de alguna manera ha servido para liberar a un número importante de presos políticos, aunque otros continúen presos”, comenta Alarcón.
“Evidentemente, reprimir es más costoso para el Gobierno y por eso se ha evitado reprimir en estas protestas que hemos visto en las últimas semanas y eso ha hecho que la protesta crezca poco a poco. (…) El Gobierno trata de administrar el miedo y entre las formas de administración del miedo está no liberarlos a todos, o liberarlos pero con régimen de presentación o con limitaciones muy importantes”, agrega el académico.
Según cifras de la ONG Foro Penal, desde el pasado 8 de enero hasta el 30 de marzo, 743 personas fueron excarceladas, de las cuales 187 lograron la libertad mediante la recién aprobada Ley de Amnistía. Sin embargo, todavía se registran al menos 500 de los considerados presos políticos en el país.
¿Quién gobierna Venezuela?
El pasado 6 de enero, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró en la televisora estatal que “ningún agente externo gobernaba Venezuela”. Sin embargo, el Gobierno de Donald Trump ha marcado la agenda en el país tras el operativo militar del 3 de enero.
“Este es un gobierno absolutamente tutelado por el Gobierno norteamericano. Es el Gobierno norteamericano el que toma las grandes decisiones en Venezuela y quien administra los dineros públicos por concepto de la venta petrolera (…) y las leyes que sancionan son las que efectivamente ellos aprueban o no”, reflexiona Apitz.
“Da la impresión, por eso mismo, de que Delcy está en campaña, de que ella misma trata de pasar la página de Maduro y renovar su imagen porque sabe que al final del día no puede capitalizar el apoyo de Maduro porque buena parte de la gente que apoyaba a Maduro la ve con desconfianza”, apunta Alarcón.
Remodelación del gabinete chavista
En el último mes, Delcy Rodríguez ha modificado más del 40% del gabinete ministerial, incluyendo cambios significativos, como la salida de Alex Saab, empresario colombiano señalado por EE. UU. de blanqueo de capitales y de ser un testaferro de Nicolás Maduro.
También la del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, un referente del chavismo que llevaba casi 12 años al frente de la Fuerza Armada Nacional. Tras la salida de Padrino, Gustavo González López, exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), fue designado el 18 de marzo como ministro de Defensa.
¿Hay perspectivas de unas elecciones presidenciales?
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Venezuela ordenó en la noche del 3 de enero que la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiera la presidencia interina del país ante la ausencia de Nicolás Maduro.
“La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), interpretando por voluntad propia el texto constitucional, es una sentencia cobarde porque no dice si hay falta (presidencial) absoluta o relativa. Evade expresamente el tipo de falta que hay en Venezuela, cuando sustancialmente hablando, lo que hay es una falta absoluta del presidente de la República porque razonablemente no se puede esperar que Nicolás Maduro regrese en los próximos 3 a 4 años, que es el tiempo promedio que dura un juicio federal en Estados Unidos”, afirma Apitz.
El profesor explica que el TSJ, de acuerdo con la Constitución, debió declarar una falta relativa de presidente, que en 90 días se convertiría en una falta absoluta, y convocar a los 30 días una elección presidencial. “Nada de eso se hizo en esa sentencia. Hoy Venezuela vive en el limbo, en la incertidumbre”, agrega el experto.
Bajo reserva, una fuente conocedora de la situación dijo a France 24 que el Gobierno interino efectivamente apunta a una elección en mayo de 2027.