VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tras la muerte del cabo segundo Cristopher Aguilera, la animadora Carmen Gloria Arroyo cuestionó en 'Mucho Gusto' el bajo sueldo de los carabineros, cercano a un millón de pesos, frente al riesgo que asumen a diario contra la delincuencia.

La muerte del cabo segundo de Carabineros Cristopher Aguilera generó una fuerte reflexión de la animadora Carmen Gloria Arroyo, quien durante el matinal ‘Mucho Gusto’ puso el foco en las condiciones y el sueldo con que los funcionarios enfrentan a la delincuencia.

La abogada y comunicadora partió aludiendo a la corta edad del cabo fallecido: “Miro la foto de Cristopher Aguilera. (Tenía) 30 años, tan joven”, señaló la animadora la mañana de este lunes.

Tras lo que la conductora apuntó directamente al sueldo que reciben estos funcionarios por un trabajo de alto riesgo. “¿Saben cuánto gana un cabo segundo? Alrededor de un millón de pesos”, sostuvo.

Carmen Gloria Arroyo planteó una contradicción que, a su juicio, existe en la sociedad chilena: se pide más presencia policial en las calles, pero no se dan las condiciones para sostener esa exigencia.

“Todos queremos más carabineros en la calle, porque el exceso de la delincuencia, porque me siento desprotegida, pero, ¿cómo les vamos a pedir a jóvenes que salgan a la calle a arriesgar la vida por un millón de pesos? Con suerte les alcanza para vivir“, cuestionó la animadora.

La conductora fue enfática en preguntarse si cualquier persona estaría dispuesta a poner en riesgo su vida por ese sueldo y en esas circunstancias.

A su juicio, se trata de condiciones “absolutamente desiguales” frente a la delincuencia, “donde lo más probable es que sea carabinero quien pierda”, afirmó.

El comentario de Carmen Gloria Arroyo se suma a un debate recurrente sobre la seguridad pública y los recursos con que cuenta Carabineros para enfrentar hechos delictuales cada vez más violentos, un tema que vuelve a instalarse cada vez que un funcionario policial pierde la vida en servicio.