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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Ministerio de Hacienda ajustó a la baja la proyección de crecimiento económico para el 2026, situándola entre un 0,25% y un 0,75%, lejos del 1,8% previsto, debido a una menor demanda interna e inflación ligeramente más alta. Sin embargo, se espera cerrar el año con un déficit fiscal del 2,3% del PIB, por debajo de lo estimado. Para el 2027, se vislumbra un crecimiento del 3,3% y un repunte en la inversión del 8,1%.

Hacienda bajó su proyección de crecimiento al rango de 0,25%-0,75%, lejos del 1,8% previsto, a propósito de una menor demanda interna y una inflación algo más alta. La buena noticia viene en el ámbito fiscal: el déficit este año cerraría en 2,3% del PIB, mejor que lo esperado.

La apuesta está en 2027, con un crecimiento estimado de 3,3% y un fuerte repunte de la inversión de 8,1%. Pero el optimismo tiene letra chica y los economistas llaman a no adelantarse.

Gobierno rebaja perspectiva de crecimiento para este 2026

“La realidad golpea y hay que hablar con transparencia”, fue parte de la exposición del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en el Estado de la Hacienda Pública ante la comisión mixta de Presupuesto.

El resumen ya es conocido. El jefe de la billetera fiscal habló de “la triada” que tuvieron que enfrentar cuando asumieron en marzo: Un decrecimiento a nivel mundial, la crisis internacional por el alza en el precio del petróleo y un déficit fiscal que se incumplió casi de forma sistemática.

Dentro de lo que destacó como positivo, se sobrecumpliría la meta de déficit fiscal prevista para este año de 2,6% del PIB, ya que se proyecta que cerrará el año en un 2,3% del PIB.

Sin embargo, la demanda interna vería un ajuste a la baja de 2,4% a 1,3% y una inflación promedio mayor a la prevista a mediados de año, pasando de 3,6% a 3,8%.

Expectativas siguen puestas en el próximo año

Quiroz justificó con este escenario no solo las decisiones que se tomaron y llevaron al llamado “bencinazo” a comienzos de año, la política de recortes y el tono con que se toman decisiones difíciles, sino también justificó así el alto desempleo y la caída del PIB a lo largo de este año.

Por eso, el 2,1% y luego 1,8% que había proyectado el Gobierno para 2026 se desploma y Quiroz se alinea con las expectativas del Banco Central: 0,25 -0,75%.

Esto se explica por factores coyunturales como la caída de la producción del cobre. Pero mantuvo el tono optimista: “Hacia adelante, el panorama comienza a cambiar. Las perspectivas para 27′ y 28′ son marcadamente auspiciosas. Nuestra proyección es que la economía crecerá 3,3% en 2027, empujada por el crecimiento de la inversión que ciframos en 8,1%”.

“Miramos lo que viene con confianza, porque en estos casi siete meses hemos logrado avanzar de manera significativa en nuestro programa económico”, agregó Quiroz.

Sobre el aumento previsto de la inversión, expertos llaman a calmar las aguas porque se trata de luz verde a proyectos que aún no se materializan, por lo que no se deberían considerar de lleno esos recursos.

Por otro lado, Renato Campos, jefe de análisis de GHTrading apuntó al equilibrio que debe lograr el Ejecutivo, afirmando que la política de recortes, si bien es necesaria a propósito de los desbalances de las finanzas públicas, debe hacerse con cautela porque tiene un impacto en el crecimiento.

“Una economía, como la chilena, que crece entre un 0,25% y 0,75% este año, y el desempleo alcanza 9,5%, un ajuste fiscal es un freno adicional a lo que ya está sucediendo. El dilema es si es que Hacienda ajusta para recuperar credibilidad ante los mercados sin ahogar la economía que aún no encuentra un buen ritmo”, dijo Campos.

Nuevo Informe de Finanzas Públicas

Después de Quiroz, expuso el director de Presupuestos, José Pablo Gómez, el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del tercer trimestre.

Por el lado de los ingresos efectivos, estos en 2027 serían de $84,4 billones (21,9% del PIB). Los comités de expertos revisaron al alza el PIB no minero tendencial y el precio de referencia del cobre, lo que sube los ingresos estructurales y crea más espacio de gasto.

En este sentido, el gasto alcanzaría los $91,2 billones (23,7% del PIB), un +1,5% real frente a la ejecución esperada de 2026. Frente a la Ley de Presupuestos 2026 aprobada, el aumento es 2,7%. Las prioridades son crecimiento, empleo y reconstrucción (+8,1%), seguridad (+9,1%), niñez (+4,1%) y beneficios sociales como la PGU.

Se espera que la deuda alcance un 42,5% del PIB en 2027, bajo el nivel prudente de 45%. En materia de eficiencia, se revisaron 590 programas de 23 ministerios. Los condicionados por hallazgos relevantes pierden 18% de recursos en promedio (antes un 15%). Los reformulados objetados técnicamente bajan 35%, y los de desempeño insuficiente ex post, 18,9%.

La senadora DC Yasna Provoste, hizo un punto importante al decir que la comparación del ministro Quiroz con cómo crecía Chile en los 90′ es equivocada, y la gran diferencia que va a marcar el debate político tiene que ver con la incapacidad de crear acuerdos.

“En la década de los 90′, Chile creció porque fuimos capaces de tener una política de acuerdos, y sin embargo, la política que hoy se instala es la de ganar por un voto. En el año 90, cuando llevamos adelante la reforma tributaria, lo hicimos de manera conjunta”, subrayó.

Finalmente, en este nuevo IFP aparece un desafío nuevo: las holguras negativas. Al incorporar el gasto sectorial a cinco años (ya no una estimación pasiva del gasto comprometido), queda en evidencia que el gasto proyectado supera lo compatible con las metas entre 2028 y 2031. La mayor brecha es en 2030 (−1,3% del PIB, unos $5,2 billones).