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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un reportaje reveló que talleres en la región Metropolitana eliminan el Filtro de Partículas Diésel, lo cual es ilegal en Chile, ya que afecta a la salud. Este filtro retiene partículas dañinas de la combustión del diésel. Desde 2012 que la norma exige su uso en vehículos nuevos. Su eliminación emite contaminantes perjudiciales. Exministro Marcelo Mena demandó a talleres por daño ambiental y pidió reponer los filtros.

Hace algunos días un reportaje evidenció las prácticas que ejercen algunos talleres de la región Metropolitana, en relación con el retiro del Filtro de Partículas Diésel (DPF) en vehículos que funcionan con este tipo de combustible.

¿La razón? La mantención de esta pieza es cara y algunos conductores prefieren retirarla. Sin embargo, esta es una práctica ilegal en nuestro país, ya que su remoción repercute directamente en la salud de las personas.

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¿Qué es el DPF?

El Filtro de Partículas Diésel (siglas en inglés Diésel Particle Filter) es un filtro instalado en el sistema de escape que retiene las partículas generadas de la combustión del diésel. Estas partículas son altamente dañinas, por lo que el filtro funciona como un dispositivo de retención y de incineración de dichas partículas.

Físicamente, se ve como un cilindro de mucho mayor diámetro que el resto del tubo de escape.

Cómo se mencionó, el principal objetivo del DPF es impedir que las emisiones contaminantes de un vehículo sean mayor de lo que podrían ser. Y gracias a esta medida, los vehículos diésel pueden circular hoy por nuestro país.

Según dpf revival, los valores van desde los $300.000 a $600.000, dependiendo de la mano de obra, “pero la consecuencia a largo plazo es mucho más cara: multas, fallas mecánicas y pérdida de valor del vehículo”.

DPF
DPF

¿Qué dice la ley al respecto?

En 2013, Chile aumentó el estándar de calidad para su parque automotriz al implementar la norma de emisión Euro 5 para todos los autos nuevos de características diésel (livianos y medianos).

Un vehículo diésel con Euro 5 significa que tiene que tener incorporado un Filtro de Partículas para el control de emisiones de partículas y gases contaminantes, que las reduce en más de un 90%. Si no lo cuenta, no puede circular.

Retirar el DPF implica que el vehículo comience a expulsar material particular fino (el más dañino para la salud) libremente a la atmósfera, contaminando el aproximado a 100 autos a gasolina.

¿Cómo se debe conducir para que el DPF no se obstruya?

Si el Filtro de Partículas Diésel se tapa, el vehículo perderá potencia. Es por eso que existen ciertas prácticas y procedimientos que ayudarán al DPF en el proceso de limpieza y regeneración.

A diferencia de los motores a gasolina, los a diésel están pensados para funcionar por más tiempo y en trayectos más largos, ya que su temperatura óptima de trabajo es más alta que los bencineros.

Es por eso que se recomienda conducir a 3.000 rpm por media hora o más (mientras más mejor). Además, se debe priorizar viajes largos, ya que las rpm y la velocidad aumentan la temperatura del motor y así mejora su funcionamiento.

Por el contrario, si el auto se usa para trayectos cortos y urbanos, como del trabajo a la casa y viceversa, el DPF puede presentar problemas.

La demanda ambiental que busca frenar la eliminación del DPF

El exministro de Medio Ambiente en el gobierno de Michelle Bachelet, Marcelo Mena, presentó ante el Segundo Tribunal Ambiental una demanda de reparación del daño ambiental contra los talleres mecánicos de la región Metropolitana que ofrecen el retiro del Filtro de Partículas Diésel.

En el escrito se afirma que esta práctica constituye una actividad ilegal, porque vulnera la normativa ambiental vigente. Además, el retiro del DPF contribuye directamente a la mala calidad del aire en la región Metropolitana, según recoge el Diario Constitucional.

Además, la demanda no busca el cierre de los talleres, sino que poner fin al servicio ilícito de eliminación de filtros, exigiendo además la reposición de los DPF en todos los vehículos intervenidos.