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Un extatuador se hizo pasar por cirujano estético y dejó el rostro de una mujer completamente deformado tras realizarle una intervención con rellenos faciales defectuosos. Andrea, la afectada, relata vivir una pesadilla diaria y cubrir su rostro al salir a la calle para evitar miradas. El falso cirujano la convenció de someterse a múltiples tratamientos, incluyendo rellenos faciales, que resultaron en hinchazón, manchas oscuras y cicatrices. A pesar de vender joyas y pedir dinero prestado para costear los procedimientos, no hubo mejoras. Expertos confirmaron que las reacciones fueron consecuencia de los tratamientos cosméticos mal realizados. El responsable, Sean Scott, ex tatuador, niega las acusaciones y se defiende argumentando que la paciente no mostraba signos de efectos secundarios. Este caso refuerza la necesidad de regular la industria para evitar más tragedias.
Un extatuador que se hacía pasar por un cirujano estético dejó el rostro de una mujer totalmente deformado tras hacerle una intervención con rellenos faciales defectuosos.
Andrea es la mujer afectada que actualmente debe salir a la calle totalmente tapada, pues no quiere que las personas se fijen en su rostro, afirma a BBC.
“Vivo una pesadilla todos los días”, revela.
Han pasado tres años desde que la mujer se intervino aquella zona con alguien que creía que era de confiar, pues le aseguró que era un médico cirujano estético, siendo en realidad un extatuador.
Extatuador se hizo pasar por cirujano estético y deformó rostro de mujer
Todo inicia en 2021, cuando la mujer de 60 años vistió la clínica donde atendía el supuesto profesional.
Andrea aseguró al medio citado que confió en el lugar luego de indagar en internet sobre su origen y que quedó más tranquila al ver la placa de haber “ganado el premio a la Mejor Clínica de Estética en Yorkshire en 2022 en los England Business Awards”.
Y posteriormente, una placa en la puerta de la clínica que decía Dr. Sean Scott, Phd (doctorado), director clínico.
Tras estar segura de su decisión, en aquel año la mujer primero se puso rellenos mamarios. De acuerdo a lo que contó, el hombre le recetó antibióticos durante las dos citas para revisarla y no tuvo mayores inconvenientes, (lo cual estaba prohibido debido a que no es un médico certificado).
Luego de ello, asegura que dos meses después de recibir rellenos mamarios, Scott la animó a ponerse rellenos faciales.
“Los rellenos dérmicos son inyecciones de ácido hialurónico, que se utilizan para rellenar arrugas y agregar volumen al tejido”, detalla el medio citado.
Optó por inyectarse ácido hialurónico en su rostro
Andrea afirma que Scott le dijo que pensaba que sus mejillas estaban “desparejas” y que podía ayudar a “armonizar” su rostro.
Por ello, la mujer nuevamente optó por aplicar relleno en sus mejillas, mentón y mandíbula. Sin embargo, poco después su rostro se comenzó a hinchar y le aparecieron manchas oscuras.
A partir de ahí cuenta que lo que parecía ser un procedimiento supuestamente “sencillo”, se convirtió en un catálogo de tratamientos mal hechos.
La mujer afirma que Scott le dijo que las hinchazones estaban causadas por la picadura de algún insecto y asegura que la animó a someterse a más tratamientos.

En el transcurso de 10 meses, Andrea tuvo más de 30 citas con el falso cirujano, entre ellas, para rellenos, bótox e hilos (el hombre afirmó que solo realizó procedimientos en algunas de estas citas).
Para lograr todo lo anterior, la mujer debió vender joyas y pidió dinero prestado para pagar los costosos tratamientos, no existiendo una mejora desde la primera intervención.
Su rostro no mejoraba desde la intervención
En octubre de 2022, Andrea cuenta que fue al hospital y apenas podía abrir los ojos.
A información que tuvo acceso BBC, médicos certificados aseguraron que sus reacciones fueron causadas por los procedimientos cosméticos.
Un experto en cosmética que examinó a Andrea dijo que sus cicatrices probablemente fueron causadas por una infección, los que ocurren con procedimientos cosméticos en un ambiente limpio con buenas técnicas, lo que es poco común.
En diciembre de 2022, Andrea apenas podía abrir los ojos y sufría hinchazón alrededor de las mejillas después de recibir rellenos faciales en la clínica.

Declaraciones de Sean Scott
Por su parte, Sean Scott fue tatuador durante 33 años antes de abrir la clínica Reshape U, en Hull (Inglaterra, Reino Unido) en 2019.
El hombre también dirige una empresa de formación en estética, la Yorkshire Aesthetics Training Academy.
Según declaró respecto a su supuesta profesión, el hombre “ingenua y lamentablemente” compró por internet un “doctorado honoris causa en asesoría de empresas y exhibió el certificado en su clínica”, detalla.
A ello afirma que no se presentó como médico y que, a los clientes que le preguntaban, les informaba que no estaba cualificado para ejercer la medicina.
Respecto al caso de la mujer, negó rotundamente las acusaciones de Andrea, indicando que “nunca realizamos ningún tratamiento mientras el cliente muestra signos de hinchazón, hematomas o cualquier otro efecto secundario”, menciona.

Según el extatuador, las únicas quejas que Andrea presentó inicialmente fueron que “no estaba muy contenta” con los tratamientos y que esa era la razón por la que tenía “tantas” citas de seguimiento.
Además, asegura que la mujer visitó otras clíncias que pudieron influir en su intervención, lo que Andrea desmintió indicando que solo asistió a aquella.
Sumado a ello, no sería primera vez que el hombre tendría acusaciones por malas prácticas en el centro. BBC menciona que existen al menos otras tres quejas sobre el falso cirujano y el uso de una calificación falsa.
Por último, y dada las consecuencias, Paul Charlson, un destacado médico del país, advierte de que puede haber más “muertes y desfiguraciones” a medida que los planes para regular la industria sigan retrasándose.