Aplastar a una chaqueta amarilla cuando se siente atacado puede ser contraproducente. Según la Universidad de Kentucky, estos insectos rara vez son agresivos cuando buscan alimento, pero si perciben una amenaza, la colonia puede lanzar un ataque coordinado.
La clave está en las feromonas de alarma, sustancias químicas que los insectos liberan para comunicarse, como una especie de grito de auxilio que viaja por el aire. Esas señales atraen a otros defensores del nido hacia el intruso, según explica el material de la universidad estadounidense.
Un golpe o un aplastón es una agresión que una chaqueta amarilla puede ser interpretada como amenaza, por lo que si hay más avispas cerca, el riesgo de recibir varias picaduras aumenta. Por eso, lo más prudente es alejarse con calma en lugar de responder con un golpe.
¿Por qué no es recomendable aplastar una chaqueta amarilla?
El Programa Estatal de Manejo Integrado de Plagas de la Universidad de California (UC IPM) añade que estas chaquetas amarillas defienden su nido, como otras avispas y abejas sociales, y que es más probable que piquen si se las molesta mientras buscan alimento. Sus picaduras suelen causar dolor y lesiones de corta duración, pero algunas personas sufren reacciones alérgicas severas.
La Universidad de Kentucky las califica como “sin duda” los insectos con aguijón más peligrosos, por ser impredecibles y picar si se perturba su nido. Suelen anidar bajo tierra, en antiguas madrigueras de roedores, y también en muros, sótanos, áticos y detrás del revestimiento de las casas.
¿Cómo evitarlas?
Con la llegada del verano a Chile, aumentan los paseos, las comidas al aire libre y las visitas a la playa o al campo. Según la Universidad de Kentucky, hacia el final del verano y comienzos del otoño las colonias de chaqueta amarilla maduran y muchas obreras salen a buscar alimento para las reinas en desarrollo.
Como escasean otros insectos, buscan dulces como frutas, bebidas y helados, pero también carne, pescado y casi cualquier alimento humano. Esto explica su insistente presencia en picnics y asados.
Para prevenir picaduras, el UC IPM recomienda evitar a las avispas o retirar sus fuentes de alimento, como restos de comida y basura. Si hay un nido cerca, lo mejor es no manipularlo. A su vez, la Universidad de Kentucky advierte que cualquier intervención debe hacerse con mucho cuidado.