Región del Bío Bío
Domingo 01 septiembre de 2019 | Publicado a las 07:30 · Actualizado a las 15:42
Más allá del libertador: la desconocida faceta de agricultor de Bernardo O’Higgins
Por Periodismo UCSC
La información es de Juan Pablo Peralta y Mirko Roca
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No solo le interesó lograr la anhelada independencia de Chile; la agricultura también llamó su atención. Durante un viaje de estudios por Inglaterra, Bernardo O’Higgins trajo consigo conocimientos agropecuarios que aplicó en su hacienda de la comuna de Quilleco.

En el sector de Las Canteras, comuna de Quilleco en la regi√≥n del B√≠o B√≠o, un joven Bernardo O‚ÄôHiggins cultiv√≥ su amor por la agricultura y la naturaleza. Fue en estas tierras donde el considerado padre de la patria y pr√≥cer de la independencia, habr√≠a plantado un casta√Īo que hoy cuenta con m√°s de 200 a√Īos de vida.

El vetusto √°rbol fue parte de la Hacienda San Jos√© de Las Canteras y que O‚ÄôHiggins hered√≥ de su padre, Ambrosio, en 1804, despu√©s de volver de un viaje de estudios, en Londres, Inglaterra. El predio ten√≠a una extensi√≥n aproximada de 40 kil√≥metros de oriente a poniente y limitaba con los r√≠os Ruc√ļe, Laja y Coreo.

‚ÄúEl Casta√Īo est√° ubicado en un lugar bien especial, donde se juntan tres comunas y tambi√©n conecta con Chill√°n a trav√©s de un camino. (…) O‚ÄôHiggins trajo muchos aportes desde Europa, especialmente en el √°rea de la agricultura y ganader√≠a‚ÄĚ, cuenta Alejandro Mege Valdebenito, profesor, historiador y presidente del Instituto O‚ÄôHigginiano de Los √Āngeles.

Fotografía: Mirko Roca.
Fotografía: Mirko Roca.

Nuevos conocimientos

En plena Europa decimonónica, O’Higgins asistió a un colegio católico con régimen de internado, ubicado a las afueras de Londres, en Richmond. Allí, además de finalizar sus estudios, el joven Bernardo adquirió conocimientos que le permitieron desarrollar, más tarde, una agricultura innovadora y organizada en su hacienda de Quilleco.

A su regreso desde el viejo continente, O‚ÄôHiggins parcel√≥ los terrenos, reuni√≥ a m√°s de 400 familias trabajadores y lleg√≥ a tener incluso vi√Īedos, 10 mil cabezas de ganados y 350 caballos.

‚ÄúEn esta inmensa posesi√≥n de terreno, Bernardo reparti√≥ pedazos de terrenos a familias, asignando potreros y haci√©ndolos part√≠cipes de lo que ah√≠ se produc√≠a‚ÄĚ, comenta Manuel Gonz√°lez Abuter, profesor de historia y concejal de Quilleco.

La faceta de agricultor de O‚ÄôHiggins fue destacada, incluso cuando el pr√≥cer se encontraba enfermo y exiliado en el Per√ļ. ‚ÄúLa sociedad nacional de agricultura de la √©poca le hizo llegar un certificado de reconocimiento por todo el trabajo que hizo en esta √°rea‚ÄĚ, agrega Alejandro Mege.

Fotografía: Mirko Roca.
Fotografía: Mirko Roca.

El ataque realista

Esta vida m√°s √≠ntima de O‚ÄôHiggins no estuvo alejada de la pol√≠tica y del proceso de emancipaci√≥n de la colonia espa√Īola. El fundador de la Armada de Chile, reuni√≥ en su predio a los primeros soldados leales a la Independencia de Chile, denominados como ‚ÄúLas Milicias de La Laja‚ÄĚ, en referencia al r√≠o colindante del sector.

Adem√°s, se cuenta que la hacienda tambi√©n habr√≠a servido como centro de reuni√≥n para la denominada ‚ÄúLogia Lautarina‚ÄĚ, organizaci√≥n en pro de la independencia de las colonias espa√Īolas en Am√©rica, fundada en 1812 por revolucionarios hispanoamericanos, principalmente argentinos y chilenos.

Pero las reuniones secretas y esa vida agr√≠cola que O‚ÄôHiggins impuls√≥ en la zona, se vieron interrumpidas abruptamente en 1813. Las 26 mil hect√°reas, que conformaban el predio San Jos√© de Las Canteras, fueron asaltadas e incendiadas por las tropas realistas de Espa√Īa, durante el proceso por la Independencia de Chile.

‚ÄúDe aquel atraco sobrevivieron el actual casta√Īo y una figura de la Virgen del Carmen, tra√≠da desde C√°diz, Espa√Īa, y que Bernardo O‚ÄôHiggins le regal√≥ a su madre; ambos elementos se transformaron en los √ļnicos recuerdos del 1800‚ÄĚ, comenta el profesor de historia Manuel Gonz√°lez.

M√°s tarde, en 1823, para cuando O‚ÄôHiggins ya hab√≠a abdicado a su cargo de Director Supremo de Chile y se encontraba exiliado en Lima, Per√ļ, la propiedad es vendida a Manuel Bulnes, general y presidente de la Rep√ļblica entre 1841 y 1846.

Fotografía: Mirko Roca.
Fotografía: Mirko Roca.

Reconstruir el pasado

Han transcurrido m√°s de dos siglos desde que O‚ÄôHiggins lleg√≥ a vivir a la desaparecida hacienda y donde √©l mismo habr√≠a plantado el casta√Īo. Hoy, su valor hist√≥rico quiere ser m√°s realzado por el Instituto O‚ÄôHigginiano, que en 1982 adquiri√≥ una hect√°rea de la propiedad.

Asimismo, en 2009 el Centro Cultural de Las Canteras presentó un proyecto de reconstrucción a la Municipalidad de Quilleco. Sin embargo, el terremoto de 2010 postergó los planes. En enero de 2018, la presidenta Michelle Bachelet visitó el lugar y firmó una compromiso para la construcción de la Casa Museo de Bernardo O’Higgins.

Tambi√©n, durante la ceremonia, la Empresa Arauco entreg√≥ el terreno aleda√Īo en donde est√° ubicado ‚ÄúEl Casta√Īo‚ÄĚ a la Municipalidad de Quilleco. La condici√≥n era que su uso fuera exclusivamente para la construcci√≥n de un museo en la zona.

‚ÄúSe ha demorado m√°s de lo que nosotros pensamos, porque ha habido que modificar planos, distribuir algunas dependencias, adem√°s del tema de los recursos. El proyecto parti√≥ con un valor de mil millones de pesos, pero ahora debe estar costando 1.300 millones de pesos‚ÄĚ, detalla Alejandro Mege desde el Instituto O‚ÄôHigginiano.

El museo contempla la construcci√≥n de lo que fue la casa de O‚ÄôHiggins, conservando su estilo original. Adem√°s, contar√≠a con un recinto cultural que servir√≠a ‚Äúpara recrear la vida de Bernardo como agricultor y que sirva para reeducar a las nuevas generaciones respecto a la importancia que tuvo este sitio‚ÄĚ, destaca Manuel Gonz√°lez.

Desde 1999 el destacado arquitecto Osvaldo C√°ceres Gonz√°lez trabaja en el proyecto de reconstrucci√≥n de la hacienda patronal de O‚ÄôHiggins, que destac√≥ por ser ‚Äúde madera, excepto la techumbre que era de tejas. Fue una novedad en esos tiempos, porque siempre se pensaba que los espa√Īoles hac√≠an sus casas de una tipolog√≠a con patio y de adobe, pero pasa que esta no era una casa hecha por espa√Īoles, sino que por un irland√©s‚ÄĚ, explica.

El profesional, agrega que la desaparecida vivienda tenía tres divisiones; la residencia, donde vivió O’Higgins con su familia; una capilla, ubicada al interior de la casa y que contó con un coro, balcón exterior e incluso una especie de atalaya o torre de vigilancia debido a las excursiones que hacían los indígenas de la zona; y en otro extremo un par de bodegas y corredores, donde incluso el propio Bernardo contó, a través de cartas, que recorría habitualmente para poder apreciar el amanecer o puesta sol.

Fotografía: Mirko Roca.
Fotografía: Mirko Roca.

¬ŅMorir con olvido?

La faceta de O’Higgins como un agricultor dedicado e innovador es desconocida y, a veces, olvidada por los propios canteranos y quillecanos del sector.

Hasta hace un tiempo, para el 20 de agosto, fecha que conmemora el natalicio de O‚ÄôHiggins en 1778, los desfiles, delegaciones militares y escolares eran frecuentes. ‚ÄúQuiz√°s hoy se ha ido perdiendo esa connotaci√≥n m√°s ciudadana de antes. La gente embanderaba sus casas y dec√≠an que era el d√≠a en que hab√≠a nacido O‚ÄôHiggins‚ÄĚ, opina Manuel Gonz√°lez.

En la Escuela E-996, ubicada a cuatro kil√≥metros de Canteras, en el pueblo de Villa Mercedes, los estudiantes acostumbraban a marchar durante esta fecha en direcci√≥n hacia el ‚ÄúCasta√Īo de O‚ÄôHiggins‚ÄĚ.

‚ÄúA pesar de que el calor nos pegaba fuerte, era m√°s fuerte la tradici√≥n de cumplir con la ceremonia‚ÄĚ, recuerda Roc√≠o C√°ceres Soto, exalumna del establecimiento, quien particip√≥ de las actividades durante quinto y sexto b√°sico.

Para Jos√© Francisco S√°ez Rivas, cuidador actual del fundo San Jos√© de las Canteras, que a√ļn conserva su nombre, el hist√≥rico y vetusto √°rbol ‚Äúrepresenta una imagen muy linda que la gente no sabe apreciar e incluso no saben que lo tienen ac√°, siendo que son del sector‚ÄĚ, dice.

Por eso, el proyecto de museo, que considera una especie de r√©plica de la casa de O‚ÄôHiggins, podr√≠a visibilizar al viejo casta√Īo y su decimon√≥nico pasado. Para el concejal Manuel Gonz√°lez se trata de una tarea pendiente para el Municipio de Quilleco y para otros organismos de conmemoraci√≥n hist√≥rica, para que as√≠ ‚ÄúCanteras se beneficie con el turismo local y sea reconocido como el lugar donde vivi√≥ O‚ÄôHiggins‚ÄĚ, sentencia.

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