Este lunes ingresó al Congreso un proyecto de ley que busca aumentar las sanciones cuando un tercero agrede a una mujer embarazada y, producto de ese ataque, muere también el hijo que lleva en gestación.
La iniciativa del Partido Nacional Libertario propone que, en estos casos, el responsable sea sancionado por la muerte de la mujer y, además, por la muerte del hijo en gestación, siempre que haya conocido que ella estaba embarazada.
Por ejemplo, si una persona ataca con un arma a una mujer embarazada y, producto de las heridas, ella muere junto con el feto, el proyecto busca que la muerte del nonato sea considerada un delito independiente y tenga una pena propia.
Esto no significa que un aborto practicado por un médico pase a ser considerado homicidio. El proyecto se refiere específicamente a los casos en que un tercero comete un ataque violento contra una mujer embarazada y, como consecuencia de esa agresión, muere también el hijo en gestación.
De hecho, la iniciativa señala expresamente que no modifica las normas que regulan la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, ni crea un nuevo delito de aborto. Tampoco establece sanciones para la mujer embarazada.
¿Qué propone el proyecto?
La propuesta busca incorporar un nuevo artículo al Código Penal para que quien cometa un homicidio, femicidio o parricidio contra una mujer embarazada y provoque además la muerte del hijo en gestación sea castigado también por esa segunda muerte.
Para ello, el proyecto establece una pena de presidio mayor en sus grados medio a máximo, correspondiente a la pena del homicidio simple.
Esta sanción se aplicaría de manera independiente de la pena que corresponda por la muerte de la mujer. Es decir, la muerte del hijo en gestación no quedaría simplemente como una circunstancia que aumente la pena por el homicidio de la madre.
Uno de los requisitos que establece la iniciativa es que el agresor sepa que la mujer está embarazada. De esta forma, no bastaría únicamente con que posteriormente se compruebe que la víctima estaba embarazada.
También buscan aumentar las penas cuando la madre sobrevive
El proyecto contempla además un segundo escenario: que la mujer sobreviva al ataque, pero que el hijo en gestación muera como consecuencia de las lesiones.
Actualmente, el Código Penal contempla para estos casos una pena que puede ir desde 61 días hasta tres años de presidio.
La iniciativa busca elevarla cuando las agresiones contra la embarazada constituyan un delito contra su vida o integridad, o se produzcan en el contexto de otro delito cometido contra ella.
Los autores del proyecto sostienen que la legislación actual no sanciona de manera proporcional la muerte del hijo en gestación cuando esta ocurre como consecuencia de un ataque cometido contra la madre.