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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La jurista sudafricana Navi Pillay, exmiembro de la Corte Penal Internacional, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trabajo en derechos humanos en África y Medio Oriente. Pillay, de 85 años, ha sido clave en casos de genocidio, violencia contra la mujer y luchas sociales, incluyendo su labor en la liberación de presos políticos en Robben Island junto a Nelson Mandela. Ha sentado precedentes en temas legales cruciales y ha sido reconocida por su contribución a la paz y el derecho internacional.

Durante este viernes se conoció que la jurista sudafricana Navi Pillay, exintegrante de la Corte Penal Internacional, obtuvo el Premio Nobel de la Paz. Lo anterior a raíz de una extensa carrera en casos de derechos humanos, tanto en África como Medio Oriente.

“El Premio Nobel de la Paz de 2026 se concede a una persona que, con un valor y una integridad excepcionales, ha abierto el camino hacia un orden jurídico mundial más amplio e inclusivo”, señaló en el fallo el presidente del Comité Nobel Noruego, Jørgen Watne Frydnes.

Pillay 85 años y ha estado frente a casos importantes durante 40 años de carrera, sentando precedentes en temas como condenas al genocidio, violencia contra la mujer y las luchas sociales en su país natal.

Gran parte de su nombre lo hizo en Sudáfrica, cuando en 1973 consiguió que los presos políticos de la cárcel de la isla de Robben Island, donde Nelson Mandela estuvo encarcelado 27 años, pudieran tener acceso a asistencial jurídica.

De acuerdo a la DW, aquello sentó un precedente para que varias personas, entre ellas Mandela, pudieran optar a dejar la prisión con el paso de los años.

En 1995, cuando Mandela ya era presidente del país africano, Pillay fue nombrada para integrar el Tribunal Superior, siendo la primera mujer no blanca en asumir un cargo de esta envergadura.

Por lo mismo, en la actualidad es considerada como una de las máximas figuras en torno a la lucha contra el apartheid, al mismo nivel que el exmandatario.

“Esto debe ser una broma. Sus aplausos significan todo para mí. Pero, como abogada y jueza, todavía quiero verificar esto”, indicó en su discurso de reconocimiento.

Otro caso emblemático para Pillay tiene relación con Ruanda, cuando fue parte del Tribunal Penal Internacional que investigó casos de genocidio en ese país, entre 1995 y 2003.

De hecho, en 1998 condenó al exalcalde Jean-Paul Akayesu por genocidio y otros crímenes.

Según la agencia EFE, la premio Nobel ha contribuido a definir las normas pertinentes y los principios jurídicos, ya que, cuando dicho ente para Ruanda estableció que la violación y la violencia sexual podían constituir crímenes de lesa humanidad, así como genocidio, “su influencia fue un factor decisivo”, destacó la comisión.

En ese mismo proceso, Pillay desempeñó un papel fundamental en otro avance jurídico: por primera vez, un acusado (Akayesu ) se enfrentó a cargos de incitación al genocidio exclusivamente por difundir propaganda, señaló el Comité.

Navi Pillay, sostuvo el Comité, ha exigido responsabilidades a los Estados y a sus dirigentes nacionales, y ha llevado esperanza a las víctimas de la violencia y los conflictos.

Asimismo, entre 2021 y 2025 Pillay presidió la comisión independiente de Naciones Unidas sobre Israel y los territorios palestinos ocupados, que concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza, algo que el Gobierno israelí rechazó.

“Las atrocidades cometidas por una parte no justifican las cometidas por la otra”, resumió Pillay.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) aún no se ha pronunciado sobre las acusaciones de genocidio contra Israel, pero la CPI ha emitido una orden de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu por, entre otros, usar el hambre como arma de guerra en Gaza.

Precisamente las investigaciones de Palestina y Afganistán son el argumento de Trump para sancionar a jueces y fiscales de la CPI. La jurista también ha sido criticada por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.