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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Pablo Llarena, magistrado del Tribunal Supremo español, levantó la orden de busca y captura contra Carles Puigdemont, permitiéndole regresar a España tras el aval del Tribunal Constitucional a la amnistía por malversación a líderes independentistas catalanes. La decisión de Llarena incluye a exconsejeros catalanes procesados por rebeldía. Puigdemont realizará una declaración desde Bélgica.

El magistrado del Tribunal Supremo español Pablo Llarena dejó este martes sin efecto, con carácter inmediato, la orden nacional de busca y captura y detención del expresidente catalán Carles Puigdemont, con lo que ya puede regresar a España.

La decisión del juez llegó menos de una hora después de que el pleno del Tribunal Constitucional español avalara este martes amnistiar el delito de malversación a los líderes del movimiento independentista catalán, lo que abrió la puerta al retorno inmediato a España de Puigdemont, huido a Bélgica.

Sin esperar a la publicación de la sentencia del Constitucional en el Boletín Oficial del Estado (BOE), Llarena dictó un auto en el que deja sin efecto las órdenes que pesaban contra Puigdemont, así como contra los exconsejeros del Gobierno catalán Antoni Comin y Lluis Puig, procesados por rebeldía.

Puigdemont anunció que hará este martes una “declaración institucional” desde Waterloo, Bélgica, para valorar las decisiones tanto del Constitucional como del Supremo.

El expresidente de la Generalitat (gobierno regional) llegó a Bélgica a finales de octubre de 2017, tres días después de que el Parlamento de Cataluña aprobara la declaración de independencia y el Gobierno español suspendiera la autonomía catalana.

Desde entonces ha permanecido en este país ante las órdenes de detención de la justicia española en su contra que hasta hoy estaban vigentes, con la excepción de un breve y sorpresivo retorno a Barcelona en agosto de 2024 para ofrecer un discurso cerca del Parlamento de Cataluña con motivo de la investidura del nuevo presidente de la Generalitat, Salvador Illa.