A los 34 años, pocos meses después de casarse, Will Reeve, hijo del actor Christopher Reeve, quien se hizo conocido por interpretar a “Superman”, reveló que fue diagnosticado con cáncer testicular.
El periodista reveló la noticia en el programa “Good Morning America”, donde se desempeña como panelista esta mañana, luego de terminar su tratamiento, el que por lo demás llevó en absoluto secreto por meses.
Tal como relató en el programa, todo surgió cuando descubrió que tenía un bulto en su testículo izquierdo, lo que lo alertó. “Probablemente no sea nada”, dijo él, pero su esposa Amanda le advirtió: “¿Pero, y si es algo?”, lo que lo llevó a acudir por atención médica.
Luego de someterse a exámenes, los médicos confirmaron la presencia de una masa, por lo que le practicaron una orquiectomía, es decir, le extirparon el testículo.
Tras someterlo a biopsia, confirmaron que se trataba de un carcinoma embrionario, una forma agresiva de cáncer testicular que suele presentarse en personas jóvenes y de mediana edad.
Sin perder tiempo, el hijo del actor estadounidense comenzó el tratamiento de quimioterapia, pues aunque el tumor había sido extirpado, había posibilidades de que este apareciera en otras partes de su cuerpo.
Esto lo llevó a someterse a una segunda cirugía donde le diseccionaron ganglios linfáticos retroperitoneales para prevenir la propagación. La decisión fue certera, pues algunos de estos ya estaban siendo afectados.
El proceso fue doloroso, según explicó Will Reeve en vivo mediante una nota que preparó él mismo junto a su equipo médico. Algunos días le causaba fuerte dolor óseo, zumbido en los oídos, sudores nocturnos, coágulos de sangre que aparecieron en sus brazos y fuertes dolores de cabeza que incluso lo afectaban en vivo, pues jamás dejó de trabajar, incluso los días que tenía que someterse a horas de quimioterapia.
Con el fin de ocultar el diagnóstico, al mismo tiempo el periodista realizó un tratamiento de “gorro frío” para evitar la caída del cabello y así poder seguir apareciendo en televisión sin que nadie se percatara del problema de salud.
Aunque casi todos sus compañeros de “Good Morning America” sabían lo que pasaba, mantuvieron el diagnóstico en secreto, hasta ahora que el mismo hijo de “Superman” decidió hablar con el fin de ayudar a otros.
Pese a que médicamente Will Reeve está libre de cáncer en su cuerpo y concluyó el tratamiento, el comunicador tendrá que seguir realizándose exámenes y acudir a consultas médicas cuatro veces al año, hasta que los médicos decidan disminuir la frecuencia.
El periodista se atendió en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, el mismo hospital en el que su madre Dana Reeve enfrentó el cáncer que le arrebató la vida en 2006. Sin embargo, como un símbolo, él logró tocar la campana del fin de su tratamiento en el mismo lugar.