El exministro de Hacienda Ignacio Briones cuestionó duramente el Plan Chile Despega impulsado por el Gobierno para enfrentar el deterioro del mercado laboral y puso en duda que las medidas permitan alcanzar la creación de 100 mil empleos proyectada por el Ejecutivo.
En entrevista con The Clinic, el economista calificó como “completamente insuficientes” los US$100 millones destinados a subsidios a la contratación y advirtió que el diseño del beneficio no necesariamente asegura la creación de nuevos puestos de trabajo.
“Me parece completamente insuficiente, US$100 millones es menos que una aspirina, realmente muy poquito. Son subsidios por cuatro meses, y su diseño no incentiva que se genere nuevo empleo”, afirmó Briones.
Sus declaraciones se producen en momentos en que la tasa de desocupación llegó al 9,6%, con cerca de un millón de personas desempleadas. A juicio del exsecretario de Estado, Chile enfrenta desde hace tiempo una “emergencia laboral” que debería convertirse en una prioridad de corto plazo para el Gobierno.
Briones cuestiona diseño del subsidio
Uno de los principales reparos de Briones apunta al mecanismo escogido para subsidiar las contrataciones.
Según explicó, el diseño actual podría permitir que una empresa despida a un trabajador y posteriormente contrate a otra persona utilizando el beneficio estatal, sin que aquello represente la creación de un nuevo puesto de trabajo.
“La capacidad de este subsidio de generar empleo neto es baja”, sostuvo.
Como alternativa, planteó utilizar un mecanismo similar al implementado durante la pandemia, donde el beneficio estuviera vinculado directamente al aumento de la nómina de trabajadores de una empresa.
“De lo que se trata es de crear empleo y no de cambiar empleo sin subsidio por uno con subsidio”, explicó.
Consultado por la meta del Ejecutivo de crear 100 mil puestos de trabajo, Briones anticipó que el impacto sería considerablemente menor.
“Se podrá contrastar los 100.000 subsidios entregados con el empleo creado, y no va a tener un punto menos de desempleo. Va a estar muy lejos de eso”, aseguró.
El economista sostuvo que, frente a la magnitud del problema, sería necesario disponer de un fondo cercano a los US$500 millones.
Críticas por ejecución de obras públicas
Briones también cuestionó otro de los pilares del Plan Chile Despega: la aceleración de proyectos de infraestructura y obras públicas.
A su juicio, parte del problema radica precisamente en que durante los primeros meses del año existió una menor ejecución de la inversión pública.
“El gobierno no le tomó el peso temprano a esta emergencia laboral”, afirmó.
Además, sostuvo que acelerar ahora los proyectos no implica necesariamente incorporar recursos adicionales, sino intentar ejecutar fondos que ya estaban contemplados para este año.
Pese a sus cuestionamientos, Briones reconoció que estas medidas pueden contribuir a mejorar parcialmente las cifras laborales, aunque descartó que sean suficientes para devolver rápidamente el desempleo a niveles anteriores.
“Mucha euforia optimista” sobre 2027
El exministro también se mostró cauteloso respecto del desempeño de la economía durante 2027.
Briones sostuvo que durante este año las estimaciones de crecimiento han debido corregirse sucesivamente a la baja y mencionó entre los factores adversos el débil consumo, la falta de dinamismo del crédito, la caída de la minería y un escenario internacional más complejo.
“Veo mucha euforia optimista respecto a 2027”, señaló.
Su estimación apunta a una expansión cercana al 2,5% para el próximo año, aunque advirtió que el resultado podría terminar siendo inferior.
“Es indudable que va a haber un número mejor que este año, que es para el olvido. Veo un crecimiento de 2,5%, pero no una economía boyante”, indicó.
Cuestionamientos al Fonavi
En la entrevista, Briones también expresó reparos al Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi), iniciativa que contempla la adquisición de cartera de créditos hipotecarios.
El exministro cuestionó que el mecanismo pueda apalancar hasta US$20 mil millones y planteó que implica una intervención relevante del Estado en un mercado que, a su juicio, funciona adecuadamente.
También advirtió que parte del riesgo asociado a los créditos podría terminar siendo asumido por el Estado y, en consecuencia, por los contribuyentes.
Briones incluso manifestó sorpresa por el respaldo que la iniciativa ha recibido desde sectores de derecha que tradicionalmente han cuestionado una mayor intervención estatal en los mercados.
“Este tipo de políticas, me la habría imaginado en un gobierno de izquierda, me cuesta más verla en un gobierno de derecha que se declara promercado”, afirmó.
Finalmente, advirtió que estimular la demanda por viviendas sin un aumento equivalente de la oferta podría terminar presionando al alza los precios de las propiedades.