VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El director Ismael Castellón se declara admirador de Juan Radrigán y siente una gran responsabilidad en dar una buena visión de la obra "Informe para nadie" en el décimo aniversario de la muerte del dramaturgo chileno. La obra, protagonizada por Isidro, Eloísa y Martín, aborda el tema de la repoblación de la Tierra en un contexto absurdo e irónico, con elementos como un manzano como único alimento disponible. Castellón destaca la importancia de la obra y su acercamiento a la realidad actual, así como la dinámica y ritmo del diálogo, la marginalidad de los personajes y la profundidad existencialista del texto. La puesta en escena se centra en el teatro físico y sensorial, buscando captar la atención del espectador y transmitir las reflexiones del autor.

Junto con declararse admirador del dramaturgo chileno siente “gran responsabilidad de entregar una buena visión de la obra” en el décimo aniversario de su muerte.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Los protagonistas de Informe para nadie -Isidro, Eloísa y Martín- discuten sobre la posibilidad de repoblar la Tierra después de una catástrofe, mientras viven un ambiente absurdo e irónico.

Son dos hombres, una mujer… y un manzano (único alimento disponible), sobrevivientes dislocados que buscan resolver si vale la pena dar continuidad a la especie humana.

Luego de Esperando a Godot, ésta es la segunda obra profesional del también actor, egresado del Club de Teatro de Fernando González, que hoy cursa un máster en Teatro y Artes Performáticas en la U. Nacional de las Artes de Buenos Aires.

“Es mi dramaturgo chileno favorito”, reitera sobre Juan Radrigán (1937-2016), Premio Nacional de Artes Escénica 2011 y dos veces Premio Altazor (2005 y 2014). “Pero intentamos que esa admiración no afectara el trabajo que hicimos desde nuestra perspectiva”, subraya Ismael Castellón (31), director de la cía. Presente Continuo Teatro.

Amenazas contantes

¿Cómo fue tu primera aproximación a este título, uno de los últimos de Radrigán?

“Este montaje es sumamente contingente con los tiempos venideros. Implica amenazas constantes, la posibilidad de una tercera guerra mundial que nos llevará a un mundo devastado. Esas amenazas constantes permiten acercarnos a la realidad que propone la obra.

“Además, tiene algo que me llama mucho la atención desde su conformación dramática: avanza desde el realismo hacia el absurdo. Es concreta: los personajes sobreviven comiendo manzanas y tiene muchos guiños a ´Esperando a Godot´, obra cíclica y absurda.

“Esta premisa de la espera siempre me ha llamado mucho la atención, porque creo que nosotros estamos acá esperando. Esto nos permite adentrarnos a reflexionar respecto de qué hacemos y por qué estamos acá y qué estamos esperando”

¿Cuáles son los tonos de la obra y sus personajes, en cuando a marginalidad, vestuario, ritmo, a cómo hablan?

“Aquí la marginalidad no tiene tanto que ver con su condición social, porque en un mundo devastado las leyes y la moral quedan al margen: aquí estamos viendo a tres seres humanos sobreviviendo.

“Para mí la marginalidad se manifiesta en que son tres nadie. Por lo tanto, no me interesa que sepan lo que están diciendo. Sí me interesa que lo que están diciendo tenga sentido para el espectador. Estos personajes no tienen algo importante que decir. Sí que el autor tiene algo importante que decir a través de ellos.

“Respecto de la forma de vestir, puedo decir que es de manera bastante similar. Traen ropas degradadas, colores tierra, que es más o menos lo que han encontrado por ahí, pero guardando cierta estética. Sus formas de hablar son diferentes”.

Tres perfiles, un ambiente

“Isidro, el más joven, es un personaje con un futuro de mundo, que busca ser más leído. Tiene una obsesión por El Quijote de la Mancha, entonces habla también en un lenguaje quijotesco y, en otros momentos, un lenguaje más orgánico.

“Martín, el hombre mayor, es un señor que había tenido una vida muy noble de la cual escapó. No se sentía feliz. Transitó por un montón de lugares de manera muy huraña y vagabunda.

“Eloísa es una mujer que está siempre a la defensiva. Sus textos siempre aparecen desde el lugar del resguardo, como si siempre estuviera siendo acechada por los dos hombres que se encuentran ahí.

“Ella, como profesora de historia, es muy leída, igual que Isidro y Martín, aunque Isidro, el más joven, está siempre buscando aprender de los otros dos”.

¿Propones modificaciones al texto, al ritmo?

“Hay modificaciones, textos que recortamos un poco o que le hemos dado una vuelta. Esta obra, desde el habla, es súper dinámica e interesante. Ese perfil lo ofrece el autor. Nosotros trabajamos fielmente con el texto. No hay una palabra en la obra que no sea de Radrigán.

“El ritmo es muy rápido. Textualmente hablando, se pisan bastante los textos. Es un diálogo dinámico y, a ratos, aparece la chilenidad: se tiran payas o cantan canciones de pueblo, la chilenidad, el español antiguo, lo bíblico y lo profundamente cotidiano conviven constantemente”.

Informe para nadie, foto de Catalina Córdova

Densidad y trabajo físico

“Mi planteamiento tiene que ver con abordar esta obra desde el sentido del espectáculo. Pienso que es una obra con un texto muy profundo, reflexivo, existencialista. Y que, por lo tanto, tiene tendencia hacia la densidad y al aletargo, propio de una obra cíclica y algo absurda.

“Los tres están todo el rato en el mismo espacio, viven las mismas situaciones, una y otra vez. Ese cansancio, esa frustración, ese agotamiento es lo que a nosotros nos interesa ver, más que una progresión dramática, que también la tiene, pero en un segundo plano.

“Nuestra apuesta se afirma mucho en el teatro físico, con elementos muy rítmicos y sensoriales, porque lo que buscamos es que sea una obra fácil de entender y de disfrutar. Y que, por consecuencia, aparezcan las reflexiones del autor, que son tan profundas.

“En este sentido, el teatro que hacemos se sitúa siempre desde la perspectiva del espectador. Buscamos una obra para el espectador. Recordamos que el espectáculo requiere de un espectador para que nazca y surja”.

¿Qué puedes decir de esa sensación de estar en un ambiente cúlmine de una humanidad sin posibilidad de futuro?

“A mí, más que para qué están los personajes, me interesa mucho el cómo se hacen las cosas en la obra. Por eso es que ponemos nuestro foco en la forma, en las imágenes que los personajes nos entregan, en sus acciones repetitivas.

Informe para nadie, foto de Catalina Córdova

Informe para nadie

Dramaturgia: Juan Radrigán
Dirección: Ismael Castellón
Elenco: Lorena Capetillo, Eduardo Herrera, Giordano Rossi
Diseño integral: César Toro
Música y diseño sonoro: Guillermo Ugalde
Diseño gráfico: Catalina Córdova
Producción: Presente Continuo Teatro / Patio Trasero Producciones
Producción ejecutiva: María Luisa Castillo

Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM).
Alameda 227, Santiago.
Jueves a sábado, 20.00 horas; domingo, 19.00 horas.
Entrada general, $ 12.000; estudiantes, personas mayores, cuidadoras y con discapacidad, $ 8.400; jueves de teatro, $ 7.800. 09 al 25 octubre 2026.