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Senadora Aravena: "Parece que hay alergia a avanzar en proyectos para detener el crimen organizado"

Sábado 21 mayo de 2022 | 07:00

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"Somos un país que fue por muchos años líder en Latinoamérica, pero -en mi opinión- se lo está comiendo la mala política, las malas decisiones, la falta de valentía para tomar el rumbo correcto y sobre todo, el populismo". Esas fueron parte de las declaraciones que dio en entrevista con la Unidad de Investigación de BioBioChile, la senadora por La Araucanía, Carmen Gloria Aravena (IND). La parlamentaria apunta sus dardos al Gobierno y hace su mea culpa por el Congreso.

“Nosotros hemos dejado que esto ocurra”, reflexiona la senadora independiente con cupo en Renovación Nacional, Carmen Gloria Aravena, respecto a la avanzada del crimen organizado en el país, como consecuencia, de lo que plantea, es la falta de voluntad política de los legisladores.

En entrevista con la Unidad de Investigación de BioBioChile, la parlamentaria por la región de La Araucanía, ingeniera agrónoma de profesión y funcionaria pública desde hace más de 20 años, analizó la compleja situación de la violencia, las policías y la fiscalía en la Macrozona Sur.

El conflicto por las tierras, la labor de la Conadi, la reimplementación del Estado de Excepción y “decisiones erráticas del Gobierno” que “hacen temblar la institucionalidad de Chile”, fueron algunos de los temas a los que se refirió la ex Evópoli.

Reconoció una falta de valentía por parte del expresidente Piñera y admitió que como Gobierno “quedaron al debe” respecto a las demandas de seguridad en la zona. De igual manera, criticó y apuntó a que actualmente “hay un cinismo político, de no decir las cosas por su nombre”.

Además, se refirió a su par por La Araucanía, Felipe Kast, quien se encuentra en el extranjero en medio de una agitada semana que ha tenido como foco al territorio: “Si tú me preguntas si yo hubiera salido, probablemente no”, sentenció.

Estado de Emergencia e infraestructura crítica

– Luego de varias declaraciones del Gobierno, y del mismo presidente Boric, donde afirmaban que no volverían a implementar el Estado de Excepción en la Macrozona Sur, finalmente, lo reincorporaron. ¿Qué opina del tiempo y del contexto en el que se dio el “vamos” a la medida?

Creo que se perdió tiempo valioso. A veces sucede que los gobiernos que llegan quieren cambiarlo todo. En este caso, da la impresión de que ellos tenían compromisos de agenda para eliminar, apenas pudieran, el Estado de Excepción o no renovarlo.

En ese sentido, creo que fue un error y que evidentemente hubo una cantidad importantísima de atentados en el periodo que estuvimos sin Estado de Excepción. Se ha ido incrementando notoriamente la violencia en Arauco y también en toda la región de La Araucanía.

Lo que hizo que ellos revirtieran la situación, producto específicamente, no sólo del aumento de la violencia, sino también de la presión que hicieron los camioneros del sur que se movilizaron en torno a sus demandas que es la protección en las rutas. Eso llevó a que el Gobierno viera el proyecto de infraestructura crítica como una alternativa. Lamentablemente no tuvo el apoyo ni del Frente Amplio ni del Partido Comunista y finalmente vuelven al Estado de Excepción, un Estado de Excepción modificado que es acotado a las rutas.

Yo lo leí en detalle y creo que va a terminar siendo más amplio, dada la posible mala experiencia que implique que los militares o marinos solamente acompañen a los carabineros en ruta. Porque los atentados no sólo son en ruta, son en todas partes.

Por lo tanto, ¿qué va a hacer un marino, un militar? ¿mirar cómo queman, cómo le disparan a personas inocentes, incluidos a carabineros que están muy poco armados para enfrentar este nivel de violencia? Esa es la pregunta que uno se hace: ¿cómo controlan lo que va a ocurrir después?

– ¿En qué figura queda este proyecto de resguardo de la infraestructura crítica?

Entiendo que la Comisión Mixta le va a agregar unas propuestas al proyecto que tienen que ver con definir un poco más. Sobre todo lo que implica rutas. Pero entiendo que hay voluntad, por lo menos del PPD y la DC, que son algunos de los senadores con los que conversé, están disponibles para avanzar en el proyecto, porque es una herramienta muy útil.

También hay que decir que en el gobierno anterior tuvo muchas discusiones, pero pasó dos años dormido y hoy día, dada la convulsión, la falta de Estado de Derecho en algunas partes del territorio nacional y sobre todo el nivel de violencia y de amenazas que ha sufrido el mismo Gobierno con algunas declaraciones, por ejemplo, de Héctor Llaitul en contra del Gobierno y del Estado, dan para tener todas las herramientas que el Presidente requiere.

Sobre todo algo que es muy bueno aclarar, es que este proyecto no requiere renovación cada 15 días. Este proyecto permite que el Presidente tome la decisión según lo que informe la Oficina de Inteligencia e incorpore militares al resguardo de infraestructura crítica en Chile, que son desde hidroeléctricas, embalses, torres de alta tensión, el metro, instituciones como hospitales, y rutas carreteras que es lo que se debiera agregar para ser más específicos. Sin necesidad de pedirle permiso al Congreso, sino más bien la autonomía de lo que implica el cargo y eso es una herramienta que hoy día ningún presidente de Chile tiene.

– ¿Este proyecto pasaría a ser un reemplazo del Estado de Excepción o un complemento?

No, yo creo que son complementos y son cosas distintas. Evidentemente es una herramienta que para un Presidente puede ser de fácil ejecución porque aquí el presidente Boric tiene 15 días y luego va a tener que venir al Congreso a mostrar resultados, estadísticas y si quiere mantener el Estado de Excepción, aunque sea acotado, igual va a tener que pedir permiso, tanto a la Cámara de Diputados como al Senado.

Más encima 15 días pasan volando ¿no? Así que creo que es un complemento que tiene una naturaleza distinta, que puede incluso prevenir situaciones que desde Inteligencia se estén viviendo como de riesgo. Por ejemplo, anuncios o antecedentes que permitan pensar que podría haber -Dios no lo quiera- un atentado al metro o alguna intervención, como la hubo el 19 de octubre y que ellos coloquen el apoyo de militares en sitios que sean de uso masivo de personas y con eso prevengan no sólo la destrucción del lugar, sino sobre todo proteger la vida humana que es lo que se hace en prácticamente todos los países desarrollados del mundo, principalmente en Europa, Estados Unidos, Japón, etc.

– Habría entonces voluntad de los partidos de Gobierno por avanzar en el proyecto…

Eso es al menos en el Senado, no te puedo asegurar, pero da la impresión de que en el Senado hay voluntad de entregarle más herramientas al Presidente.

“La Inteligencia en Chile se fue desmantelando”

Si bien existen datos que indican que la violencia disminuyó con el Estado de Excepción…

Así es, un 45%. Aún así hubo más de 1.700 atentados en 2021, eso hay que reconocerlo.

– Claro, no han desaparecido.

Para nada.

– Una de las cosas que se les cuestiona a las policías y a la fiscalía es la falta de responsables por estos hechos, ¿a qué cree que se deba esto?

Yo creo que la Inteligencia en Chile se fue desmantelando con los años y eso de alguna manera hay que volver a recuperarlo, tanto en investigaciones como en la PDI. No solamente es un tema de número de personas, si no de estrategia. Yo creo que la Oficina de Inteligencia que todo gobierno debe tener para mantener el orden público y proteger el Estado de Derecho es algo en lo que Chile está muy débil, y hay que decirlo, no tenía ni siquiera herramientas de calidad tecnológicas y ahora entiendo que el Presidente y el anterior han hecho un esfuerzo mancomunado, tanto el gobierno de Piñera en los últimos meses como el presidente Boric hoy día, que han planteado equipar con drones y mayor tecnología principalmente a Carabineros e Investigaciones de mayor dotación que les permita hacer una investigación más efectiva. Pero en la realidad eso no ha ocurrido.

Lo que tiene que ocurrir es mayor prevención. Por un lado, los culpables -y en eso voy a ser muy pragmática- los culpables, los responsables de un porcentaje importante de los atentados, dejan su lienzo o anuncian a través de cualquier medio, incluidos los digitales, que ellos fueron los que atentaron, principalmente la CAM y las ORT que están vinculadas a la CAM, las organizaciones que están reivindicando sus pretensiones, como la liberación de los que denominan presos mapuches. O sea, no son desconocidas las personas que están influyendo en el nivel de violencia que tenemos en la región, entonces yo creo que hay un problema de voluntad.

Hace unos días atrás el Gobierno dijo “mira nos vamos a encargar de querellarnos o de denunciar a Héctor Llaitul, a su agrupación”, porque en el fondo amenazan con una insurrección al propio Presidente de la República y al Estado de Derecho del país -y lo ha hecho no una vez, sino que varias veces- y resulta que al subsecretario Monsalve, que ha hecho una buena labor, hay que decirlo, le toca informar que no van a hacer nada…sino que van a entregar más antecedentes, lo que no es correcto en mi opinión, porque hay que dar señales. Las señales para el país de que estamos a cargo de autoridades que nos protegen, es muy importante. Yo creo que el estado de indefensión que principalmente tiene la Macrozona Sur, es lo que genera angustia, lo que genera movilizaciones, preocupación, etc.

Además, cuando el fiscal nacional, el señor Abbott, informa que no puede investigar a Llaitul y sus organizaciones porque es el Estado, el Gobierno el que tiene que querellarse para que él pueda actuar… entonces, disculpa, pero es como que todos nos tiramos la pelota y nadie se hace cargo y eso es grave porque al final el fiscal Abbott tiene la autoridad, a través de un concurso público. Hoy, él sigue siendo una autoridad muy importante para investigar delitos en Chile y por otro lado, el Gobierno tiene que hacerse cargo en las responsabilidades que tiene en torno a defender a los chilenos, a todos.

Es preocupante la declaración de la ministra Izkia Siches, cuando dice en una entrevista “no queremos que muera un comunero más en La Araucanía” (…) yo como ciudadana diría que no quiero que fallezca ninguna persona más por estos delitos, no importa si es mapuche o no mapuche. Eso es impresentable. La vida humana, toda la vida humana, tiene un valor inmenso. Entonces ahí es donde estas declaraciones erráticas, estos cambios de decisión: “No quiero Estado de Excepción”, después “sí quiero, pero acotado”, “voy a establecer una querella en contra de esta asociación ilícita”, pero después me arrepiento, son las cosas que hacen que tiemble la institucionalidad de Chile.

– ¿Cree que el Gobierno ha hecho distinción entre las vidas? Entre un carabinero, con un comunero, con civiles…

Yo creo que sí. Yo creo que efectivamente el lenguaje no es inocente. De una u otra manera el Gobierno, con estas señales que da la ministra Izkia Siches, con estas condenas que muchas veces se hacen a carabineros, como autoridades públicas, incluso algunos ministros cuando pasan recién las cosas y después cuando se investigan, fueron situaciones que en un principio se confunden, pero después nos damos cuenta que el carabinero estaba actuando dentro de la norma. No digo que los carabineros no se equivoquen, porque son seres humanos y evidentemente hay que perfeccionar todos los procedimientos.

Se nota que hay una diferencia en la preocupación de al menos las autoridades que hoy día están gobernando, respecto a si la persona es de un origen u otro. Ni pobres ni ricos, ni mapuches ni no mapuches, ni hombres ni mujeres, todos tenemos derecho a vivir.

– Volviendo a lo que se le cuestiona a las policias y a Fiscalía ¿considera entonces que existe disparidad entre la inteligencia policial y los grupos que operan en La Araucanía?

Absolutamente, yo estoy convencida -y lo digo con responsabilidad- que el nivel de preparación que tienen los grupos es muy alto. Porque una cosa es que tengan armas, y ya las hemos visto públicamente en las redes sociales. El nivel de armamento que tienen es impresionante, pero el nivel de logística, de preparación, que tienen para perpetuar atentados y quemar 30 camiones en 15 minutos y no encontrarse a nadie a kilómetros, a pocos kilómetros como de ciudades como Temuco, es porque están muy preparados.

Los Carabineros y la PDI están para delitos de robo, de un asesinato, de desordenes públicos. Nunca una policía estuvo planificada para este nivel de crimen organizado, para organizaciones paramilitares, para guerrillas, para personas que públicamente le dicen al Presidente de la República que están combatiendo contra el Estado de Sitio. Entonces, es como ilógico que se intente contrarrestar este nivel de planificación, de inteligencia, de armamento y de organización con instituciones como Carabineros y PDI que no están preparadas, ni es su función, arremeter con este tipo de organizaciones. Estas en todos los países del mundo que han logrado avanzar algo, están contrarrestadas con Fuerzas Armadas.

Entonces, yo creo que hay un cinismo político y quiero decir a todo nivel, de no decir las cosas por su nombre, y mientras uno no tenga un diagnóstico claro, y lo diga “mira este es el diagnóstico”, bueno siempre vas a buscar remedios que no son los necesarios para la enfermedad y yo creo que ahí está el punto, incluído el fiscal nacional, que sí ha dicho que hay más violencia pero se presentaron querellas en el gobierno anterior contra la CAM y no se hizo nada, ahora efectivamente él está amarrado de manos y necesita que el Gobierno haga lo que tenga que hacer y ahí dicen que no se va ha hacer nada.

Las señales políticas que estamos dando son muy erráticas y eso hace que se fortalezca aún más las organizaciones que hoy día están actuando en contra de ciudadanos chilenos inocentes, no armados, y una policía que evidentemente está para robo de animales, robo de madera, para desordenes y cosas de ese tipo pero jamás estuvo preparada para enfrentar este nivel de violencia y preparación.

– A su juicio ¿qué le falta a la policía en la zona? ¿sería suficiente el apoyo militar?

Yo creo que es muy importante pero con más atribuciones. Si el apoyo militar va a ser para quedarse en el camino y ver cómo quedan una casa patronal o una empresa forestal, o lo que sea la actividad económica, da lo mismo, y pueden ir sólo los carabineros -porque el nuevo decreto dice solamente caminos, rutas- los carabineros van a estar en las mismas condiciones y obviamente la concentración de delitos violentos no va a ser en las rutas que van a ser cuidadas, van a ser en lugares privados o perfectamente en lugares públicos como sigue ocurriendo.

La situación es compleja, este martes se cortaron rutas en Arauco por robo de madera, hubo balaceras. Y eso ocurrió en rutas muy rurales, muy alejadas que no sé si este decreto va a incluir, porque si es sólo la Ruta 5 Sur lo que estamos cuidando -que también está bien que se haga porque es la cadena de suministro y de productos que son necesarios para la subsistencia de los chilenos- quedaría desabastecido absolutamente de seguridad el resto del territorio.

– ¿Sabe si hay alguna fecha o alguna instancia en la que se va a aclarar este tipo de dudas que deja este nuevo decreto?

Creo que lo vamos a ir viendo en la práctica porque el decreto es bien ambiguo, no está muy claro (…) Yo creo que entre estos días vamos a lograr tener claridad en terreno, en la práctica, cuál es el nivel de intervención y de apoyo que van a tener los carabineros y cómo se van a desplazar. Cómo se van a repartir estos apoyos tanto en el Bío Bío como en La Araucanía, que son las zonas de conflicto. Así que yo creo que no lo vamos a ver hasta en la práctica.

Anoche se quemó una iglesia en Allipén, que tenía más de 60 años, una nueva iglesia, más de 29 iglesias quemadas…Yo presenté un proyecto para aumentar las penas de delito de incendio de iglesia. El año pasado el Gobierno le colocó 25 urgencias y nunca la comisión quizo verlo. Entonces ahí hay un tema que tiene que ver con nosotros, que es el meaculpa que tiene que hacer este Congreso, tanto la Cámara de Diputados, como el Senado. ¿Cuál es la prioridad que le ha dado a los más de 11 proyectos que deben ser 15 incluyendo las iglesias y otros? Están ahí descansando, porque pareciera que hay alergia a avanzar en proyectos para detener el crimen organizado que está matando a las poblaciones en Santiago.

Todos lamentan y sacan declaraciones y hacen tuits y videos llorando porque muere un niño, pero en realidad todo eso – no digo que lo vamos a terminar- pero hay proyectos para mejorar la investigación, para mejorar los medios, para aumentar penas…que están ahí, durmiendo, porque cada vez que se presentan proyectos vinculados a temas de violencia, la izquierda más dura no ha querido avanzar. Entonces ¿de qué lado estamos? ¿De la delincuencia, del crimen organizado? ¿o estamos del lado de las personas honestas y de bien que lo único que quieren en su vida es que los dejen vivir tranquilos? Que es un derecho humano también.

– En ese sentido, ¿cree que la falta de confianza en las instituciones de justicia y policiales ha influído en la falta de soluciones en La Araucanía?

Yo creo que ha habido una campaña. En mi opinión no hay instituciones perfectas, Carabineros tiene un 60 y tanto por ciento de aprobación ciudadana, según las últimas encuestas, entonces no cuadraría eso. Hay mucha más confianza -y lo lamento decir- en las Fuerzas Armadas, Carabineros y PDI, que en el Senado. Entonces esa no sería la excusa como para no avanzar legislativamente.

– ¿Es entonces falta de voluntad política?

Absolutamente, porque probablemente -no puedo asegurarlo porque sería poco correcto- hay algunos sectores, principalmente de izquierda más dura, que creen que la vía violenta, la vía armada puede ser una forma de reivindicar necesidades, ideologías y la verdad es que cuando uno vive en democracia hay espacios que son de participación, las elecciones, los partidos políticos, sus autoridades para verse representados, sin la necesidad de tener que dispararle a otro para imponer una idea.

“Necesitamos que los parlamentarios se pongan las pilas, legislen”

– Respecto al proyecto de crear un Sistema Nacional de Protección Ciudadana, del que usted es parte. Ustedes plantean el consolidar la creación de un Centro Integrado de Operaciones Policiales y formar tres unidades; norte, centro y sur, incluyendo un trabajo conjunto con distintas policías y aduanas ¿podría profundizar más en los alcances que puede tener este proyecto tanto a nivel nacional como regional?

Esta es una propuesta que le hicimos al Presidente Boric, que nos recibió amablemente, nos escuchó pacientemente durante más de dos horas, cuando le llevamos 35 medidas. Este es un proyecto extra, que evidentemente es una propuesta que se puede mejorar. La han implementado otros países en Latinoamérica que están avanzando mejor que nosotros en el control de la delincuencia. Lo que permite es articular el trabajo, porque eso es lo que no hay, la articulación entre la Fiscalía, Carabineros, Policía, Aduana, sobre todo para lo que tiene que ver con control de droga y contrabando de armas, es fundamental.

Algo de lo que adolece el sector público – y lo digo porque yo fui funcionaria pública muchos años – es la capacidad de integrarse, de articularse, de compartir información. Eso en Chile es muy difícil, es algo cultural. No depende de que un presidente vaya, se siente con los directores de servicio y les diga “mire general usted se va a poner de acuerdo con”, no, requiere normativa, requiere cierta institucionalidad que haga o que nos presione de alguna manera a ser capaz de coordinarnos entre todos, yo creo que eso es fundamental. Algo de ese ejercicio se hizo cuando se decretó Estado de Excepción en la Macrozona Sur, que hubo un equipo coordinador que se coordinaba con Fiscalía, con las policías. No estaban todos coordinados pero había cierto grado, pero eso hay que profundizarlo, avanzar, mejorar en tecnologías de la información, digitalizar mucha de la información, quizás incluso eliminar la cantidad de números que tenemos de emergencia, como es en otros países donde hay uno solo y de ese derivan a las distintas instituciones, según la emergencia.

Hoy día el nivel de comunicaciones que hay en mi región es bajísimo, hay muchas torres que están botadas por estos mismos personajes oscuros pero también no tenemos buen nivel de acceso ni de telefonía ni de internet, entonces muchas cosas de las que ocurren se saben tarde y cuando ya se avisa, las personas que hicieron lo que hicieron, ya no existen.

(Hay que mejorar) Sobre todo la capacidad de anticipación, que son proyectos que mejoran las técnicas de investigación, que se trabaja con testigos protegidos, con escuchas telefónicas, muchas cosas. Hoy día no hay que asustarse porque se ocupan en el mundo entero para desbaratar crimen organizado, narcotráfico, pedofilia, prostitución infantil, tráfico de personas, todo eso está ocurriendo en Chile. Cuando tiran a una persona prácticamente en un basurero, muerta en Santiago y aparece a plena luz del día, eso es algo que ocurre en todo Chile.

Si no prevenimos y no nos anticipamos, este país va a estar cada día más complicado y ahí el mea culpa es nuestro, no depende de los ciudadanos que van a leer este artículo, sino que depende de que el Gobierno profundice en esto y se destrabe un poco de los prejuicios sobre las policías, y los militares, y los tome como una herramienta que le permita combatir el crimen y para eso necesitamos que los parlamentarios más allá de ir a los matinales a ser opinólogos de la delincuencia, se pongan las pilas, legislen, y avancen con esto sin miedo.

– ¿Usted ve algún cambio de actitud en el Senado?

Sí, fíjate que sí. Creo que veo un cambio de actitud y vuelvo a reiterar, veo un cambio en algunas personas que son de (la anterior) oposición. Una oposición menos radical, más de centro, de algunos partidos políticos que hoy día -no quiero nombrar personas- yo diría que la DC, el PS, el PPD, son partidos que creen profundamente en la democracia, que obviamente están preocupados de los derechos humanos -como todos- pero hoy día ven que la situación de riesgo país en temas de delincuencia está muy alto. Creo que tienen una disposición probablemente un poco distinta a la que tenían, dada la gravedad del asunto.

Obviamente la derecha, y no tengo para que confirmarlo, la centro derecha siempre ha estado más cercana a los temas de orden y seguridad.

– Apuntaba justamente a esto de buscar concenso y no intereses propios…

No, no, no, es que yo creo que el país no está para eso. No creo que el país haya estado los últimos 50 años más en riesgo que hoy día. Nosotros somos responsables de cada cosa que está pasando. Porque distinto es que no tuvieras herramientas, pero el país no es un país que esté en extrema pobreza. Sí, estamos complicados económicamente, pero somos un país que fue por muchos años líder en Latinoamérica, pero -en mi opinión- se lo está comiendo la mala política, las malas decisiones, la falta de valentía para tomar el rumbo correcto y sobre todo, el populismo. Yo creo que eso es clave.

Hoy día la gente clama por seguridad y si vemos las encuestas es probablemente una de las mayores angustias, de cada mamá, de cada papá que sale, ve a sus hijos y no saben si van a volver, de la poblaciones que de repente una bala loca entra a las casa y los mate.

En La Araucanía tenemos que avisar cuando salimos, cuando llegamos y pedirle a Dios que en el trayecto no nos pase algo, porque nos encontramos con una barricada y siempre detrás de una barricada van a haber disparos que nos van a decir que no estamos en un territorio donde se pueda transitar con tranquilidad.

– Volviendo justamente a La Araucanía y a su nexo con Arauco. ¿Cree que existe una asociación ilícita, un acuerdo entre distintas organizaciones para cometer estos hechos?

Sí, absolutamente.

– ¿Se ha hablado de esto en reuniones de seguridad?

En la bancada de RN tenemos conversaciones permanentes respecto al tema, estamos fortaleciendo los equipos de trabajo jurídico-técnico para poder hacer aportes. Por eso es que llevamos estas 35 medidas al presidente Boric, que fue muy receptivo. Esperamos que algunas de esas las tome, yo tengo la impresión, y esto es título personal, que hay un sector de su coalición que no tiene aversión a estos temas.

Efectivamente hay un acercamiento, una preocupación, y hoy día lo que creo que hace falta es la articulación de todos los que creemos en la democracia y queremos defenderla como sea de estos grupos organizados que hoy día están enfrentando ya directamente al Estado chileno con una insurrección que, la verdad, es que en cualquier país civilizado, ya se hubiera desarmado hace mucho rato.

Nosotros hemos dejado que esto ocurra. Observar como crece el poder de estas organizaciones, al punto de que le levantan la voz al Presidente de la República y le declaran la guerra, y que tu escuches a muchos políticos diciendo que esto es insostenible, es preocupante. Además, que se retire la querella que se iba a presentar, es una mala señal, una muy mala señal.

Diálogo, seguridad y pobreza

– El Gobierno ha insistido en el diálogo, pese a que los grupos armados, como la CAM justamente, han dicho públicamente que no están interesados en conversar ¿qué opina usted de esto?

Yo en eso le hago el punto al Gobierno. El diálogo sí es necesario, con los actores privados, con las víctimas de toda la Macrozona Sur y con las más de 2.500 comunidades indígenas que hay sólo en mi región de La Araucanía, no sé en el resto de las regiones, no sé en el Bío Bío, no quiero mentir, pero en mi región son alrededor de 2.500 comunidades indígenas y yo diría que el 99,9% son muy cercanas, dialogantes, personas que son de trabajo, que tienen problemas. La Conadi hoy día tiene que reformularce completa. Hay situaciones que afectan no sólo a los mapuches, si no que a todos, porque hoy día ya no podemos licitar abastos de agua, ni escuelas, ni postas rurales porque nadie quiere trabajar como contratista en la región de La Araucanía porque no tienen la seguridad, los seguros no les cubren nada, entonces hay muchos problemas que son de la vida diaria que es necesario articular, coordinar y por supuesto que aquí el Gobierno tiene un rol muy importante en escuchar a la ciudadanía, y principalmente a las comunidades indígenas que han sido muy afectadas, pero los grupos organizados de los que estamos hablando no tienen ningún interés en dialogar y ¿por qué van a dialogar? Si ellos están combatiendo, siempre lo han dicho. ¿Cómo vas a conversar con alguien que no quiere conversar contigo?

El diálogo sí es necesario, y sobre todo levantar nuevos liderazgos y no confundir, principalmente los santiaguinos tienden a decir “es que los mapuches -como lo dijo la ministra- no quieren a los militares en La Araucanía”, y eso no es verdad. El 82% de la población, cuando se hizo la encuesta, quiso que estuviera el Estado de Excepción. Y tú le preguntas a muchas familias mapuche que yo conozco, con las que trabajo, y ellas están de acuerdo, pero no están de acuerdo con este nivel de violencia, si ellos han sido víctimas al igual que todos los otros. Si esta cosa separatista de diferenciar los mapuche con los no mapuche en un territorio es una locura, si nosotros somos un país unitario, todavía, y espero que sigamos siéndolo.

– Mencionó que las empresas han dejado de ir a la región y eso ha afectado a la licitación de obras…

Muchísimas.

– ¿Considera entonces que la violencia ha incrementado la pobreza en la zona?

Por supuesto, y nunca vamos a salir de los niveles de pobreza más altos de Chile. Se va a ir acrecentando la brecha entre el resto del país y nosotros. ¿Por qué habría alguien de invertir en La Araucanía? ¿Qué seguridad tiene? Si hace unos días un grupo de comunidades mapuche está solicitando 22.000 hectáreas en los terrenos que van desde Victoria a Traiguén. No tiene nada que ver con títulos de Merced. No tiene nada que ver con desmedro. La gran mayoría es gente que dada esta especie de movimiento indigenista extremo -en mi opinión- ellos dicen “bueno, si todo el territorio chileno ahora es nuestro, pidamos 22 mil hectáreas y muchas de esas son manzanas de exportación, son cerezos de exportación, en La Araucanía se produce el 78% de todo el trigo de Chile y el 90% de todos los cereales de Chile, entonces ¿por qué habría la gente de invertir en la región? Si hay grupos que hoy día no son contrarestados y se les informa “Sí, okey, vamos a devolver tierras a los que les debemos tierras”, pero la región no es toda de las comunidades indígenas, y si es así, bueno, aclárenlo para que el resto de los chilenos que vivimos ahí sepamos cuál es el futuro nuestro, pero la región tiene un 28 o 30% de población que se declara indígena y un 70% que no. Y Chile tiene un 10% de indígenas y un 90% que no. Entonces las señales políticas que se han dado, principalmente de la Constituyente, que no nos ha ayudado en nada, todo lo contrario, han sido pero…han sido uno más de los ingredientes que hemos conversado.

Conadi, la compra de terrenos y los recursos inyectados en una región que está como “saco roto”

– El Gobierno anunció que duplicarían los recursos destinados a la compra de predios…

Muy bien me parece, muy bueno. Ojalá y de eso vamos a estar muy atentos, de que estas tierras vayan a las comunidades que llevan más de 12, 15 años esperando, que tienen aplicabilidad y que no se les ha entregado su tierra. Que no vayan a comunidades que han sido violentas, que han usado la fuerza, provocado daños a terceros, porque eso sería impresentable. Aquí la prioridad tiene que ser por orden de lista, y sobre todo tomando en cuenta que muchos, que son la gran mayoría que conozco yo, son pacíficos esperando, van mil veces a la oficina a tocar una puerta, pero no queman, no destruyen y son personas de bien.

– En esa línea ¿cómo evalúa el trabajo de Conadi?

Conozco a mucha gente en la Conadi que es muy valiosa, no voy a hablar de nadie en particular, pero creo que la Conadi requiere mejorar absolutamente su gestión, modernizarse…creo que el Ministerio de Pueblos Indígenas, podrá ser que mi sector no esté de acuerdo, yo sí, yo creo que es necesario que esa institución se agilice, se modernice, se mejore la gestión, se profecionalice, se incorpore más gente en algunas áreas, por ejemplo, en el área de tasaciones y compra. Que efectivamente se promueva el desarrollo, porque básicamente la Unidad de Desarrollo lo que hace hoy día es comprar tierra, y tierra para que después quede desocupada porque se compran terrenos a veces improductivos, o no se le hace un plan de trabajo a 10-20 años para que la gente pueda instalarse, desarrollarse y producir. O sea, entregar tierra por entregar, para que termine siendo un peladero -no en todos los casos, por supuesto- me parece una irresponsabilidad tremenda.

– Usted está en la Comisión de Economía. ¿Qué ha pasado con los millones que se han destinado a La Araucanía? ¿Ve un reflejo de esta inversión? Ahora nuevamente el Gobierno inyectará recursos a la zona, 400 mil millones de pesos, según el último anuncio.

Sí, hay mucha inversión destinada a caminos principalmente, a todo lo que es agua potable rural, pero vuelvo a insistir, ni todos los recursos… porque así como estamos invirtiendo, estamos quemando todos los días. Entonces, imagínate la Municipalidad de Traiguén tuvo un incendio hace dos años, por comunidades indígenas violentas -lamentablemente- que no son las más, pero se tomaron la muni y la quemaron completa y eso ha costado probablemente 1.000 millones de pesos de inversión pública, todavía la estan terminando de arreglar. Hace poquitos días estuve ahí, yo trabajé en esa comuna, trabajé en ese municipio, entonces no estoy hablando de algo que no conozco.

Entonces, esto es un saco roto, porque no sacamos nada con seguir invirtiendo en La Araucanía si la inversión pública, o la queman, o simplemente nadie quiere ir a hacerla porque no hay seguridad en la zona. Yo me he encontrado con alcaldes que tienen cinco comunidades sin agua potable, esperando 10 años para ese proyecto y no tienen quien les licite, una, dos, tres veces. En el verano se quemó una posta casi completa, que estaba recién inaugurada, con puros incendios intencionales. Entonces esto es un mundo al revés, y mientras la clase política, las autoridades e incluso los medios de comunicación no logren profundizar en los temas, esto no va a tener un buen futuro. Porque mientras no tengamos un diagnóstico, está dificil la solución.

– Entonces pese a la inversión y a los recursos inyectados, ¿considera que la piedra de tropiezo sería la violencia? ¿la falta de orden en la zona?

Sí. No hay ninguna democracia, ningún país que se desarrolle en el mundo que pueda hacerlo con violencia incluida, no lo conozco.

La responsabilidad de Piñera

– Respecto al Gobierno y entendiendo, como usted lo dijo, que hay proyectos que duermen hace años ¿qué responsabilidad tiene el segundo gobierno de Sebastián Piñera en este problema que hereda Boric?

Creo que el presidente Piñera lo intentó pero creo que no fue suficiente, le faltó tener un rol más articulador con las fuerzas democráticas de política de Chile, que son varios partidos, no sólo los de centro derecha. Creo que le faltó diálogo, faltó conversaciones que no se hicieron. En mi opinión, le faltó un poco de valentía para tomar decisiones antes, lo del Estado de Excepción fue muy tarde y después de mucha presión de sus propios parlamentarios y de la sociedad civil.

Uno nunca hace todo lo que debiera hacer, creo que las personas que creen que siempre hicieron todo, están equivocadas. Cuando uno ha servido al público y es autoridad, uno se debe a su gente. Y yo creo que nosotros quedamos al debe como gobierno. Yo fui senadora oficialista y creo que pudimos haber hecho mucho más y que tenemos una gran responsabilidad también sumada a la de los gobiernos anteriores, porque esto ha ido in crescendo, de no haber hecho todo lo posible, y todo lo posible es todo lo posible.

El Estado tiene muchas herramientas, muchos recursos, entonces aquí hay una cuota de voluntad, de quedar bien finalmente con todo el mundo y, lamentablemente, hay tiempos en las historias de los países en donde las decisiones no se toman para que todos nos encuentren bacanes, sino porque es lo necesario para el país, y esas decisiones son duras, son difíciles y probablemente no van a ser las más amigables para todos, pero son las que hay que tomar para poder defender al país y a su gente.

Desde el 19 de octubre yo siento que hubo un muy mal diagnóstico respecto a lo que estaba ocurriendo y por eso tenemos tan pocas personas detenidas, no se hicieron las cosas adecuadamente y hoy estamos observando hacia atrás que desde ese día, esto se fue incrementando. Porque estas son señales también, cuando no se hacen las cosas que hay que hacer.

Piensa tú en la cantidad de micros que queman en Santiago y cuéntame si en la investigación de ustedes alguna vez han encontrado un culpable, eso es una cuestión vergonzosa, sólo ocurre en Chile. O sea somos un país en vías de desarrollo que ha desperdiciado una cantidad de recursos públicos en destrucción de nuestra propia gente. Aquí no estamos en guerra ni con Perú, Bolivia o Argentina, pareciera que la guerra es entre nosotros mismos, y eso es la grave. La situación de La Araucanía, de la Macrozona Sur, es el mejor ejemplo, no puede ser que un chileno que habita este territorio, que tiene carnet de identidad chileno, le declare la guerra al Estado de Chile, eso es impresentable.

Se necesita autoridad, y no la tuvo mi presidente Piñera, lamentablemente, para golpear la mesa y decir “perdón, este es un sólo Estado, una sola nación y eso es insurrección” Eso en cualquier parte del mundo se persigue, y esas personas dieron hasta entrevistas en la televisión, es impresentable.

– ¿Ve que haya un mea culpa de los partidos que fueron de gobierno, actual oposición?

No lo sé, sinceramente, no lo sé. La historia dirá. Pero yo lo hago, me pregunto todos los días qué pude hacer yo para ayudar. Presenté varios proyectos: usurpación, aumento de penas para iglesias, infraestructura crítica, pero todos tenemos un nivel de capacidad que es limitada. Siempre pudimos hacer más, siempre pudimos hacer más.

(…) El miedo no nos puede dominar, ese yo creo que es el tema que circunda todas las decisiones. El miedo y esto de querer quedar -y yo no digo con eso que no respetamos los derechos humanos, que no nos ciñamos por los tratados internacionales, porque yo soy muy respetuosa de la norma- pero creo que hay un nivel de herramientas que tiene el Estado, de recursos económicos, de capacidades que hay muchísimas en Chile. El país tiene gente muy preparada a nivel de Fuerzas Armadas, no necesariamente para que vaya a la calle a dispararle a alguien, sino para poder solicitar su apoyo para temas de inteligencia, que tampoco se ha hecho. Yo sé y me consta que hay países muy expertos -que no voy a nombrar- que han ofrecido ayuda para justamente poder mejorar la Inteligencia en Chile y creo que no han sido tan escuchados como se debiera. Uno siempre puede aprender de otros.

Chile tiene que despercudirse de los prejuicios y avanzar, y eliminar el nivel de delincuencia, crimen organizado y violencia que tenemos, porque de eso depende que nosotros saltemos al desarrollo. Si no vamos a retroceder 50 años.

Felipe Kast en Nueva York

– Tenemos entendido que el senador Felipe Kast viajó a Estados Unidos ¿sabe algo de esto?

A Nueva York. Lo sé no porque lo ande persiguiendo, sino porque estoy en la Comisión de Régimen y me tocó autorizar su viaje, no a mí, si no que a la comisión.

– ¿Sabe si es un viaje de trabajo o personal?

Entiendo que fue un viaje de trabajo, así lo solicitó. No tengo más antecedentes, la verdad, fue un poquito a última hora y se autorizó por el comité que era un viaje que tenía algo que ver con Cuba, si mal no recuerdo en el documento que leí. Pero nada más.

– Considerando que el senador también representa a La Araucanía y que estamos en un momento complicado ¿usted cree que era un buen momento para salir del país?

Mmm, bueno, él tiene que tomar sus propias decisiones y sopesar la presencia o ausencia en el país de él. Si tu me preguntas si yo hubiera salido, probablemente no. No puedo hablar por él, pero yo no, me sería difícil tomar la decisión.

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