Conmoción causó en Coliumo, una tranquila localidad de Tomé, el homicidio de un hombre en el antejardín de su vivienda. La víctima habría intentado defender a su familia cuando un grupo de sujetos irrumpió en su hogar.
El hombre, identificado como Jaime Avilez Pinto, se encontraba en su casa en compañía de su familia cuando cuatro sujetos encapuchados ingresaron al domicilio, los amenazaron y amarraron con el fin de conocer el paradero de uno de los hijos, de 20 años, quien no estaba en la vivienda.
Al no encontrarlo en el lugar, los atacantes intentaron llevarse de rehén a una mujer y a su otro hijo de 6 años. De esa forma, buscaban que la familia, bajo presión, revelara el paradero del joven al que estaban buscando.
“Llévenme a mí”
Ante eso, el dueño de casa intervino, según relató el padre de la víctima:
“Entraron con un auto rojo, le pegaron al portón y lo sacaron altiro (sic). Llegaron adentro (de la vivienda) y en un abrir y cerrar de ojos subieron al segundo piso, donde encontraron a su señora, a la que maniataron de pies y manos”.
Posterior a eso, los sujetos intentaron llevarse al hijo menor de la víctima, de solo 6. “Entonces Jaime dijo: ‘Llévenme a mí’. Mi hijo sale, comienza a pelear con uno y ahí le pegaron y le dispararon”, aseveró el padre del asesinado.
Por su parte, un hermano de la víctima aseguró que Jaime murió al proteger a su familia. “Cualquier padre da la vida por sus hijos y por lo mismo él prefirió que se lo llevaran a él”, expuso.
De acuerdo con los antecedentes recabados por Radio Bío Bío, los atacantes dispararon en al menos 10 oportunidades a Jaime Avilez, quien murió debido a la gravedad de sus lesiones.
La dinámica de lo ocurrido es materia de investigación. El fiscal ECOH Michelangelo Bianchi detalló que en este caso se barajan varias hipótesis vinculadas a “algún ánimo de venganza, de negocio ilícito o derechamente alguna rencilla personal con la víctima o el grupo familiar”.
Por instrucción del Ministerio Público, Labocar y el OS9 de Carabineros quedaron a cargo de las diligencias investigativas para esclarecer lo ocurrido. Hasta el momento, no hay personas detenidas por este caso que conmocionó a Tomé.
Avilez tenía 4 hijos y, según lo descrito por la familia, era un hombre trabajador, agricultor, maestro y empresario. No registraba antecedentes penales.