Azerbaiyán negó este miércoles tener vínculos con August Hanning, exjefe del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania (Bundesnachrichtendienst, BND) que fue detenido el martes por presuntamente haber intentado cometer alta traición tras dejar su cargo.
A través de un comunicado, el Consejo de Medios de Prensa y Difusión azerbaiyano desmintió las publicaciones que apuntan a que su Servicio Secreto habría trabajado con Hanning.
“Los informes de varios medios extranjeros que vinculan a Azerbaiyán con las investigaciones en curso contra August Hanning, el ex presidente del Servicio Federal de Inteligencia (BND), constituyen desinformación y forman parte de una intensa campaña de difamación que se está llevando a cabo contra Azerbaiyán en los últimos tiempos”, indicó Bakú.
“Es extremadamente preocupante que afirmaciones infundadas que vinculan a Azerbaiyán con las investigaciones mencionadas se presenten a un amplio público como hechos”, agregó.
Junto con calificar dichos reportes como “una manipulación inadmisible de la información”, Azerbaiyán aseguró que se trata de una campaña impulsada por “fuerzas” que buscan dañar sus relaciones con Alemania.
“El Consejo de Medios y Radiodifusión de la República de Azerbaiyán condena enérgicamente tales campañas de desinformación, que buscan presentar a Azerbaiyán en una luz negativa en el espacio informativo internacional sin ninguna base”, puntualizó.
Según detalló la Fiscalía Federal alemana el martes, Hanning habría actuado al servicio de una agencia de espionaje extranjera después de dejar su puesto al frente del BND en 2005.
Específicamente, Hanning habría pagado remuneraciones a quien fuera su jefe de gabinete y asistente, Manfred D. -quien volvió a trabajar con varios jefes del BND- para que este último le siguiera entregando información valiosa del Servicio de Inteligencia alemán.
De acuerdo a la Fiscalía, Hanning aprovechaba esta información para llevar a cabo sus servicios de consultoría privados que desde entonces venía ofreciendo.
“Los hallazgos actuales sugieren que, a lo largo de los años, Manfred D. proporcionó a Hanning aproximadamente dos mil documentos, muchos de los cuales contenían información clasificada para ser utilizada exclusivamente por el Servicio Federal de Inteligencia con fines internos, particularmente para reuniones informativas de inteligencia ejecutiva”, detalla el comunicado.
“En una ocasión, Hanning utilizó información clasificada proporcionada por Manfred D. para redactar un análisis para un oficial de un servicio de inteligencia extranjero. Aún no se ha determinado si el material llegó al destinatario previsto”, agrega.
A su vez, la acusación señala que Hanning estuvo en estrecho contacto durante varios años con un representante de otro servicio de inteligencia extranjero, a quien transmitió información política, basada parcialmente en material proporcionado por Manfred D.