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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una delegación de militares chilenos enfrentó desafíos en la Amazonía peruana durante el Southern Vanguard 2026, realizando entrenamiento en terrenos difíciles y clima húmedo. La representación incluyó a 30 miembros y se integraron con militares peruanos, fortaleciendo la cooperación entre ambos países. El Ejército de Chile participó en operaciones selváticas, adaptándose a nuevas condiciones y destacando la preparación de los soldados. El entrenamiento también sirvió para estrechar lazos entre los ejércitos de Perú y Chile, superando diferencias históricas y demostrando cooperación. Aunque no fue dirigido contra amenazas específicas como narcotráfico, el ejercicio permitió afrontar desafíos en conjunto y reforzar la capacitación de las tropas.

Una delegación de 30 militares chilenos enfrentó el calor, la humedad y las dificultades de la Amazonía peruana durante un ejercicio multinacional. Un coronel peruano contó cómo se desenvolvieron y qué aprendieron.

Caminar por terrenos de difícil acceso, abrirse paso entre la vegetación y soportar altas temperaturas y humedad. Estas fueron las dificultades que enfrentó una delegación de militares chilenos durante un entrenamiento en la Amazonía peruana como parte del Southern Vanguard 2026 (Vanguardia Sur 2026), un ejercicio multinacional que se desarrolló durante quince días en septiembre y contó también con la participación de Estados Unidos y Argentina.

La representación chilena estuvo integrada por 30 miembros: un mayor, un sargento mayor y 28 combatientes organizados en un pelotón de infantería de selva. Los efectivos participaron en distintas actividades junto a militares peruanos, en un encuentro que también permitió conocer cómo se relacionan actualmente los ejércitos de ambos países.

En conversación con BioBioChile, el coronel EP José Luis Rodríguez Gonzales, director de la Escuela de Comandos del Ejército del Perú, destacó la preparación de los soldados chilenos, aunque reconoció que tuvieron que acostumbrarse a condiciones climáticas poco habituales. “Ellos habían venido preparados, mostraron mucha actitud, pero como es un ambiente nuevo le tocó adaptarse primeramente”, relató.

La experiencia chilena en la selva peruana

El evento se realizó en la ciudad de Tarapoto, región de San Martín, en el nororiente peruano. “La selva tiene sus características propias en humedad, temperatura alta. También puede haber mucha neblina baja (…) el terreno cambia, la transitabilidad es muy restrictiva”, señaló Rodríguez. Según contó, una de las actividades consistió en desplazarse por plena selva peruana, donde los participantes tuvieron que abrir caminos para cumplir sus misiones.

El Ejército peruano, como anfitrión, tuvo la misión de mostrar su trabajo en operaciones selváticas. “Ellos (los soldados chilenos) estaban muy contentos de la experiencia (…) sobre todo el pasaje de curso de agua en adiestramiento anfibio, en supervivencia en selva. Algunos fueron nuevos para ellos”, comentó el coronel Rodríguez, quien acompañó de cerca las actividades.

Agregó que los soldados tuvieron que permanecer prácticamente mojados durante buena parte de las jornadas debido a las condiciones del lugar. Además, recordó algunas reacciones de la delegación chilena. “La teniente de infantería Fuentes me comentó que le pareció muy buena la experiencia de caminar en la selva abriendo camino”, relató.

Al respecto, según la web del Ejército de Chile, la teniente Nicolette Fuentes P. fue la única mujer de la delegación chilena. En una entrevista, manifestó que representar a la institución en Vanguardia Sur 2026 significa “demostrar la preparación profesional que tiene el país, a nivel Ejército”.

“Y para mí, como mujer, como oficial, como infante, siento una gran responsabilidad, al estar guiando a 30 hombres en un ejercicio en el cual sale totalmente de nuestro ambiente operacional normal o común, que es acá el desierto, en Arica, donde vamos a las selvas de Perú”, señaló antes de partir.

Imagen de los entrenamientos junto al Ejército de Perú.
Ejército de Perú

“Los ejércitos han superado cosas del pasado”

La convivencia durante el entrenamiento también permitió conocer cómo se relacionan actualmente los militares de Perú y Chile, dos países con diferencias históricas que hoy mantienen actividades de cooperación entre sus Fuerzas Armadas.

Rodríguez aseguró que existe coordinación entre ambas instituciones. “Sigo muy de cerca las reuniones bilaterales que tiene el comandante general del Ejército de Perú con el comandante en jefe del Ejército de Chile. Las relaciones son muy buenas”, afirmó.

El coronel conoce personalmente el ambiente militar chileno. Cuando tenía el grado de capitán, estudió en una escuela de inteligencia militar del Ejército de Chile, donde compartió clases con oficiales del país y estableció amistades. Según contó, todavía conversa con antiguos compañeros de curso como si fueran “hermanos”.

En ese sentido, el oficial sostuvo que “los ejércitos han superado cosas del pasado” y destacó la importancia de mantener esos vínculos. “Hay problemas que no se pueden resolver solos como país. Necesitamos trabajar en forma combinada. Y eso no se ve de un día para otro, eso se forma a través de relaciones de confianza, amistad, cooperación, intercambio, capacitaciones y este tipo de ejercicios”, detalló.

Rodríguez también señaló que el entrenamiento en Perú permitió comprobar las semejanzas entre los procedimientos tácticos de ambos ejércitos, algo importante para futuras actividades conjuntas.

Narcotráfico y crimen organizado

Al referirse a los problemas que enfrentan los países de la región, Rodríguez mencionó las actividades ilegales transnacionales que operan en la selva. Aunque aclaró que el Southern Vanguard 2026 no estuvo dirigido específicamente contra estas amenazas, precisó que este tipo de entrenamiento sirve para que los ejércitos puedan responder de manera coordinada, respetando las leyes de cada país.

“Hoy en día tenemos otra situación y otro ambiente. Ese ambiente (…) es el ambiente de las amenazas actuales, como por ejemplo, el narcotráfico, el crimen organizado transnacional, delincuencia organizada, minería ilegal”, señaló.

Importante para Chile

El oficial de la delegación del Ejército de Chile, mayor Alfonso Bermúdez C., reconoció la exigencia de los entrenamientos en la selva peruana y su aporte a los participantes.

“Para el Ejército de Chile, es relevante poner a prueba a sus tropas en escenarios complejos y diferentes en cuanto a nuestra geografía y clima, pero también es una oportunidad para demostrar el alto nivel de entrenamiento del soldado chileno en operaciones multidominios”, dijo en una nota de prensa publicada en la web oficial del Ejército chileno.

El segundo comandante de pelotón, subteniente Guillermo Garín E., calificó la experiencia en Perú como positiva y enriquecedora. “Tanto profesional como personalmente. Me permitió poner en práctica todos los conocimientos y procedimientos en un contexto multinacional”, comentó.

Un ejercicio organizado con Estados Unidos

El Southern Vanguard es un ejercicio multinacional que se desarrolla de manera rotativa entre países de la región y se organiza en coordinación con Estados Unidos. Según Rodríguez, Perú tenía previsto ser anfitrión en 2033, pero el Ejército peruano decidió asumir su organización en 2026, después de aproximadamente 12 meses de planificación.

En el caso de Chile, la participación fue coordinada entre las autoridades militares de ambos países. La delegación llegó a Perú en un avión militar y posteriormente se trasladó hasta Tarapoto.

El coronel peruano recordó que Chile acogió una edición en 2025 y que Argentina tiene previsto recibir el Southern Vanguard 2027, como parte de los ejercicios que se realizan periódicamente entre los ejércitos de la región.