Internamente, ejecutivos de las AFP pedían que la Superintendencia de Pensiones les impidiera seguir realizando las operaciones que ya venían acumulando en los últimos dos años, y que ahora significan varios miles de millones de dólares en pérdidas.
Así lo sostuvo Bloomberg en un nuevo artículo donde señaló que hace más de un año se levantaron advertencias no de denunciantes internos ni de inversores externos, sino de “ejecutivos de las propias administradoras, que en conversaciones privadas pedían a los reguladores reglas que les impidieran hacer precisamente lo que estaban haciendo: acumular posiciones en derivados volátiles”.
Citando a personas familiarizadas con las conversaciones “que no habían sido reportadas previamente”, el medio sostuvo que tales ejecutivos explicaron que “esas operaciones habían sido tan lucrativas que no podían abandonarlas por su cuenta y renunciar a rentabilidades que sus competidores seguirán obteniendo”.
“El sistema penaliza a los fondos que tienen un desempeño inferior al de sus pares”, agregaron desde Bloomberg.
AFP habrían advertido sobre los riesgos de estrategia de largo plazo
Si bien los multifondos de pensiones, específicamente los más conservadores como el D y E, venían hace varios meses mostrando señales de desgaste y contracción en los últimos meses, el caso estalló luego que el citado medio revelara que las administradoras “se apresuran a cerrar apuestas contra las tasas de interés en EEUU que les jugaron en contra”.
Esto luego que la Superintendencia de Pensiones ordenara, en abril, nuevos límites al riesgo en derivados a regir desde el 4 de noviembre, lo que les obligó a cerrar contratos y vender esas ‘apuestas’ contra las tasas, quedándose los las pérdidas.
En resumen, tras la pandemia, las AFP se volcaron a comprar las llamadas “posiciones en derivados”, específicamente swaps de tasas de interés que, en caso de que la Reserva Federal (el banco central de EEUU) bajara las tasas, la inversión salía ganando.
Aquello fue lo que sucedió tras la pandemia y la contención de la inflación, explicando también parte de los resultados hasta 2025. Hace un año, el valor de mercado de estas posiciones anotaba una ganancia de US$1.400 millones.
Sin embargo, el alza global del petróleo y las presiones inflacionarias llevaron a la Reserva Federal a subir los tipos de interés que, sumado al alza de los bonos del Tesoro, terminaron por traducirse en una fuerte pérdida de US$7.700 millones a septiembre.
A nivel de multifondos, el D y E cayeron 4,19% y 4,92% real a septiembre, apuntó la Superintendencia de Pensiones. En lo que va del año, el retroceso es de 6,38% y 10,39%, respectivamente.
El presidente ejecutivo de la Asociación de las AFP, León Fernández, negó que la estrategia tomada por las administradoras se le llame “apuesta”, asegurando que fue implementada con visión de largo plazo y que el 2025 hizo rentar al fondo E con UF más 8%.
“Y esto lo que hace es un fondo que es conservador porque tiene principalmente una estructura de renta fija. La renta fija en los escenarios mundiales actuales sufre volatilidades, porque hay problemas de inflación, hay guerras que estamos viviendo”, remarcó León.
A su vez, el dirigente negó que las millonarias pérdidas de valor de las posiciones en derivados puedan ser llamadas pérdidas, ya que “es una valorización económica del fondo consecuencia del alza de tasas”.
“Cuando suben las tasas, el valor económico de los activos cae. Pero no es una pérdida porque el activo sigue invertido con un flujo que te va pagando en un periodo de tiempo, te sigue pagando el mismo flujo. Lo que pasa es que hoy día con esa plata a lo mejor podrías comprar una mayor rentabilidad, un activo con más rentabilidad, pero no hay una pérdida materializada”.
Sin embargo, cabe destacar que el representante del sector de AFP omitió que la Superintendencia de Pensiones (SP) impuso en abril nuevos límites sobre el riesgo en derivados.
Esto, en simple, obligó a los fondos a desarmar y vender inversiones acumuladas en el último tiempo, debiendo pagar a los bancos contratados como Bank of America y Citigroup, entre otros, según reveló en primera instancia Bloomberg.