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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Fondos chilenos enfrentan pérdidas millonarias por apuestas en tasas de interés de EE. UU., revela Bloomberg. Derivados como swaps provocan pérdidas de US$7.700 millones, tras cambios regulatorios. AFP acumulan posiciones en derivados que podrían beneficiarse de bajadas de tasas, pero aumento de deuda pública y alza de tasas por la Fed han impactado en su valor. AFP E, considerado menos riesgoso, cae 4,9% en septiembre y registra rendimiento negativo del 10,4% en 2026. Regulador impone límites al riesgo en derivados a partir de noviembre, obligando a deshacer posiciones.

En el último tiempo ha tomado fuerza la discusión sobre cómo el fondo E de pensiones en Chile, que se supone es el menos riesgoso de todo el sistema, ha presentado importantes pérdidas y ha incrementado su riesgo.

En este contexto, Bloomberg reveló que los fondos chilenos se están apresurando a cerrar posiciones sobre la evolución de las tasas de interés en Estados Unidos (EEUU) mediante “swaps”, y que ello está dejando cuantiosas pérdidas de valor.

Según los datos citados por el medio financiero, hace un año el valor de las posiciones de las AFP en derivados de tasas de interés extranjeras arrojaba una ganancia de US$1.400 millones, pero el mes pasado, la cifra se dio vuelta hasta US$7.700 millones en pérdidas.

Además, luego de la estrategia adoptada durante la pandemia de invertir en estos instrumentos para incrementar la rentabilidad de los fondos, el regulador impuso nuevos límites para el riesgo de derivados, remarcaron desde Bloomberg. Esto obliga a las administradoras a deshacer estas posiciones, quedándose con las pérdidas.

La costosa “apuesta” de los fondos chilenos de pensiones

Pero, ¿qué son los derivados y los swaps?

Un derivado es un tipo de producto financiero cuyo precio y evolución dependen del valor de otro activo, como pueden ser acciones, índices, materias primas, tasas de interés, entre varios otros. Ejemplos de derivados son los futuros, las opciones y los swaps.

En estos últimos, ambas partes se comprometen a intercambiar flujos según una fórmula establecida anteriormente. Para el caso de los swaps ligados a tipos de interés, se acuerda que una de las partes pague una tasa fija y la otra variable, que depende de la evolución de los tipos.

Considerando esto, las siete AFP han ido acumulando en los últimos dos años posiciones de swaps que recibían tasa fija y pagaban una tasa variable. Así, se esperaban beneficiar de bajas de tipos de interés en Estados Unidos, las cuales dependen de la Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense.

De ahí que, al contratar este tipo de productos, se hable de una “apuesta”.

Sin embargo, el aumento de la deuda pública de la primera potencia global y, en última instancia, la guerra en Irán y su impacto en los precios de la energía, han elevado el rendimiento de los bonos del Tesoro, a la vez que la Fed ha subido las tasas por primera vez desde 2023, recordaron desde Bloomberg.

Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, lo ejemplificó de la siguiente manera: “Si una AFP pactó recibir 4% fijo y luego el mercado baja a 3%, ese contrato gana valor. Si las tasas suben a 5%, ocurre lo contrario y la posición pierde valor. Durante un tiempo funcionó, pero este año ocurrió lo contrario: los rendimientos de los bonos subieron con fuerza y esos contratos perdieron valor”.

Como efecto, los fondos chilenos más expuestos a los swaps -como el E- han sufrido de una mayor volatilidad y también caídas en su valor. Solo en septiembre, cuando se intensificó la venta de bonos estadounidenses (sell-off), este fondo, que se supone es el menos riesgoso de todos, cayó 4,9%. En promedio, el E arroja un rendimiento negativo del 10,4% en lo que va del año.

Los fondos C y D, que también mantenían algunas posiciones, perdieron 3,1% y 4,2% al noveno mes del año.

Regulador pone ajustes

Sumado a la caída en los valores de estos derivados, luego vino la decisión del regulador de pensiones para limitar el riesgo en derivados, lo que entrará a regir el 4 de noviembre y que “en la práctica, obliga a los fondos a desarmar muchas de esas posiciones”, recalca la plataforma dedicada a cubrir mercados.

Desde la Superintendencia de Pensiones señalaron a Bloomberg que los fondos ya tuvieron un tiempo extendido para prepararse a las exigencias y que ya se ha ajustado una parte importante: “Las AFP tienen el deber fiduciario de gestionar la holgura de plazos para cumplir sus obligaciones en el mejor interés de los afiliados”.

Así, el valor nocional de los contratos pasó de un máximo de casi US$700 mil millones a unos US$525 mil millones en agosto.

Emanoelle, de XTB, remarcó que el endurecimiento de las exigencias de la Superintendencia se dio justo en un momento donde sale más costoso salirse de los contratos: “En el fondo, el episodio muestra cómo una estrategia que inicialmente ayudó a mejorar retornos terminó acumulando una sensibilidad muy grande a un solo factor, las tasas de interés”.

“El uso de swaps no es excepcional ni necesariamente problemático por sí mismo, pero cuando la exposición crece demasiado, un cambio brusco del mercado puede terminar generando pérdidas relevantes precisamente en fondos que, para los afiliados, se perciben como más conservadores”, remarcó la analista.

Tanto la Asociación de AFP, como Capital, Cuprum, Habitat, PlanVital, Provida y UNO declinaron dar declaraciones a Bloomberg.