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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El artista Gonzalo Reyes Araos presenta en la Galería NAC la exposición "Arithmos. this beautiful piece of paper", donde explora el interior de monitores desarmados a través de pinturas hechas con rectángulos de papel. Su trabajo busca visibilizar lo invisible en la interfaz digital, destacando la geometría simétrica de los píxeles. La muestra también incluye poemas generados a partir de interacciones con el texto predictivo de su smartphone.

En las pinturas de Arithmos, la exposición de Gonzalo Reyes Araos, expuesta en Galería NAC, se presenta, formalmente, la paciente pulcritud del oficio junto al defecto deliberado que nos deja a la vista el posible fallo interno de una posible imagen “inexistente” de cualquier monitor digital.

Por Samuel Toro Contreras

Cada pintura está hecha con cientos -incluso miles- de pequeños rectángulos de papel, pintados a mano uno por uno. Las pinturas, al mirarlas con cierta distancia, generan una geometría simétrica, la cual produce una trama visual que podría llevarnos a considerarla una pintura geométrica abstracta, o un dripping hecho de píxeles manuales.

Sin embargo, lo que Gonzalo ha pintado es el interior de un monitor, lo que hay detrás, o dentro de él, cuando se lo desarma. Ese entramado de puntos rojos, verdes y azules existe en el televisor, en el computador y en el celular de cada uno de nosotros. Algo que no vemos en el cotidiano, debido a la “apresurada aceptación de la realidad de la interfaz gráfica”. El trabajo de Reyes Araos consistiría (en parte) en visibilizar, desde la tradición manual pictórica, lo que es invisible dentro de la imagen de interfaz.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Imagino que todos hemos visto, alguna vez, una pantalla “congelarse”. O, llenarse de cuadrículas no reconocibles como simulación, cuando la conexión se corta, o existe un problema de velocidad o desperfecto interno. Esto, a nivel de usuario, sería lo más cerca de ver parte de la estructura que la sostiene, y, por lo general, en la productividad o placer de las relaciones con la interfaz, lo sentimos como algo molesto.

En las pinturas de Gonzalo ese supuesto fallo no es una molestia. No solo por salir del contexto que debiese sustentar una percepción tradicional de imagen, y no por el hecho de que se encuentra en una sala de exposiciones de arte, sino porque, en las múltiples lecturas estéticas posibilitantes, se emplazan, inevitablemente, como parte de la composición general, hecha a mano, con un tiempo a escala personal “humana”.

Los rectángulos que no se encuentran en las composiciones (y que alguna vez, al comienzo de la práctica de estas pinturas, se cayeron sin intención), no arreglados de forma deliberada son, de alguna manera metonímica, el glitch que una pantalla no permite visualizar.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Una autopsia hecha con papel

Como curador de la exposición, en el catálogo hago mención -planteada a Gonzalo con anterioridad- sobre una autopsia del monitor que realiza el artista en la “representación”. La pantalla emite luz; el papel la absorbe. La pantalla produce píxeles sin percepción sensible, mientras que en el papel existe una “obligación” de una materialidad pintada.

En este ejercicio encontramos dos épocas: una, la del papel, con centenas y milenios conservando memorias, y el circuito, que tiene menos de un siglo de existencia. El contar rectángulos, calcular proporciones de color, decidir cuántos verdes hacen falta para simular la luz de una pantalla, genera una aritmética manual y lenta, que es el reverso exacto del cálculo que se genera dentro de un monitor, el cual ejecuta millones de operaciones por segundo sin ser percibidas por “humanos”.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Obsesión con la luz

En 2023 tuve el privilegio de curar su exposición Cielo rojo y verde y azul de fondo de pantalla de tu vida, donde los colores RGB también tenían un “papel protagónico”. En la utilización de la luz y los colores bases de lo digital, Gonzalo trabaja con la tradición de la pintura, realizando un evidente desplazamiento de ella.

Con respecto a la luz, podemos ver, revisando su trayectoria, que parte de sus obsesiones tienen algo cercanamente autobiográfico. En 2015, Gonzalo utilizó una cámara en la casa de su madre, en Calama, la cual, cada mañana, captaba el amanecer y lo transmitía al lugar donde él exponía, emergiendo la idea central en el hecho de conversar todos los días/noches con su madre. Así, mediante video llamada, desde China, fue donde podía ver como amanecía en Calama, mientras se oscurecía acostado en un hospital en Shanghai, sin el movimiento de su pierna por el accidente en una moto. Y así, viceversa, de acuerdo a los tiempos en que interactuaban ambos.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Poemas que escribe el teléfono

En parte de uno de los muros de NAC, algo más tímidamente, están algunos ejemplos del Big Poemarium, que realiza el mismo ejercicio, pero desde las palabras. Originalmente son treinta y tres poemas que Gonzalo escribió, interactuando con el texto predictivo que su smartphone “sugería” por WhatsApp, donde cada palabra era una “negociación”. A partir de la predicción, entre ambos, en la exposición actual, nos muestra algunos ejemplos de ello.

Esto es transducido en color. O sea, cada palabra se vuelve un valor cromático, de modo que cada poema es a la vez un texto y una imagen. Esa “convivencia” entre una máquina que propone y una persona que dispone es uno de los principios madurados de Gonzalo en la relación entre lo digital y lo análogo.

Si el teléfono sugiere la palabra, ¿quién firma el poema? ¿Habrá que empezar a considerar las autorías como algo compartido? No tengo la respuesta, y la exposición tampoco pretende darla. Lo que emerge en la muestra es la manualidad, con papel y pintura, en lo que ya mencioné como la transducción digital/análogo.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Un subtítulo escrito por una máquina

El título, Arithmos viene del griego “número”. Es una especie de referencia a la obsesión pitagórica de que el mundo podía reducirse a proporciones numéricas, y este se compone con “algoritmo”, formando la primera palabra.

El subtítulo, this beautiful piece of paper, también se generó a partir de una interacción con el chat generativo de WhatsApp, a partir del “reconocimiento” de anteriores interacciones. Que una máquina haya generado el subtítulo para una de las exposiciones más manuales de Reyes Araos, puede parecer una ironía, pero no es el caso en una posición “posthumana” en el amplio sentido del término y su debate.

Arithmos, Gonzalo Reyes Araos

Arithmos. this beautiful piece of paper

Gonzalo Reyes Araos
Curaduría: Samuel Toro Contreras

Galería NAC.
Américo Vespucio Nte. 2878, Vitacura, Santiago
www.galerianac.cl
Hasta el 31 de octubre 2026.
Horarios: lunes a viernes: 10:30 a 19:00 horas. Sábado: 11:30 a 14:00 horas.