Las declaraciones del diputado Javier Olivares sobre Michelle Bachelet son profundamente machistas. Pedirle que se aleje del debate político para cuidar nietos y sugerir que siga los pasos de Evelyn Matthei cocinando cazuelas revela una mirada que sigue reduciendo a las mujeres a los roles domésticos, incluso después de haber ejercido importantes responsabilidades públicas.

Bachelet fue dos veces Presidenta de Chile, ministra de Salud y de Defensa, primera directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Matthei fue diputada, senadora, ministra del Trabajo y alcaldesa de Providencia.

Desde posiciones distintas, ambas han conducido instituciones y formado parte de las decisiones del país. Sus trayectorias merecen discutirse por sus ideas, decisiones y resultados.

Cuestionar sus gestiones es legítimo. Pero utilizar la cocina como una invitación a retirarse expresa un prejuicio que nos alcanza a todas: por mucho que una mujer haga, todavía hay quienes creen que su lugar está definido de antemano. Eso empobrece el debate y desconoce nuestra condición de iguales en la vida política.

Cocinar y cuidar son tareas valiosas que corresponden a mujeres y hombres. Que una mujer disfrute realizarlas no disminuye su liderazgo ni autoriza a usarlas para descalificar a otra. El machismo está en convertirlas en una obligación femenina y en un argumento para alejarnos del poder.

Las mujeres construimos sociedades, generamos conocimiento, dirigimos instituciones y gobernamos países. Nuestro aporte al mundo no puede reducirse a una función doméstica. Y defender ese reconocimiento exige coherencia: el rechazo al machismo debe ser igual de firme cuando afecta a una mujer cuyas ideas no compartimos.

La política necesita más argumentos y menos prejuicios. Las mujeres no tenemos fecha de vencimiento político, ni nuestras trayectorias se borran con una referencia a la cocina.

Descalificarnos por ser mujeres también deteriora la democracia: supone que nuestro derecho a ejercer poder vale menos que el de los hombres. Y ese es un retroceso que no podemos normalizar.

Carolina Quinteros Urquieta
Ex Delegada Presidencial Provincial de San Antonio.
Arquitecta y Doctora en Ciencias Ambientales.

Javiera Tapia Latorre
Administradora Pública.
Magíster en Gerencia y Políticas Públicas.

Karla Bustos Blackwood
Estudiante de Derecho U. De Valparaíso.

Pamela Álvarez Morales
Trabajadora Social.
Concejala de Cartagena.

Lucía Delgado Astudillo
Tec. Trabajo Social.
Concejala de Petorca.

Mujeres Liberales Región de Valparaíso

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