La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió una alerta regional ante el inicio de la migración de aves silvestres hacia América Latina y el Caribe en medio del fenómeno de El Niño que impacta con fuerza al continente. También hizo un llamado a fortalecer la prevención, la vigilancia y la capacidad de respuesta frente a la influenza aviar altamente patógena tras la detección de la enfermedad en una granja de gallinas ponedoras en Perú.
Ante ello, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) elevó el nivel de alerta frente a la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP). La institución reforzó la vigilancia sanitaria en todo el territorio nacional y llamó a los propietarios de aves a extremar las medidas de bioseguridad.
La medida responde al complejo escenario sanitario de la región. Ese escenario incluye alteraciones en los patrones migratorios de aves silvestres asociadas al fenómeno de El Niño.
El director nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, señaló que el Servicio reforzó la vigilancia sanitaria en todo el territorio nacional ante el llamado de la FAO por el inicio de las migraciones de aves desde el hemisferio norte hacia América Latina. Rojas indicó que “el seguimiento de estos procesos constituye una herramienta fundamental para la evaluación del riesgo sanitario”.
Alerta regional por influenza aviar
De acuerdo con el SAG, el monitoreo de las rutas migratorias y de los sitios de concentración de aves silvestres permite detectar cambios en la distribución espacial y temporal de distintas especies. Esa focalización contribuye a la detección temprana de eventuales amenazas sanitarias y al resguardo del patrimonio sanitario nacional.
Las variaciones climáticas asociadas a fenómenos como El Niño pueden influir en la disponibilidad de alimento, la calidad de los hábitats y las zonas de descanso, y también en los patrones de desplazamiento de algunas especies de aves silvestres. Estas condiciones pueden modificar la temporalidad de la migración o los sitios que las aves usan para alimentación y descanso. Ese escenario requiere un seguimiento permanente desde el punto de vista sanitario y de protección de la biodiversidad.
Cambios en ecosistemas como humedales, lagunas, zonas costeras y ambientes marinos pueden favorecer concentraciones inusuales de aves o desplazamientos hacia sectores donde históricamente se registran menores abundancias. Estas situaciones pueden modificar los escenarios de riesgo sanitario y afectar la dinámica de ciertas poblaciones silvestres. Por eso para el SAG resulta fundamental mantener una vigilancia activa y sistemática durante toda la temporada migratoria.
Migración de aves en medio de escenarios de riesgo por El Niño
El Director Nacional del SAG destacó que “el Servicio mantiene una vigilancia permanente en sitios estratégicos del territorio nacional para detectar oportunamente cualquier situación que pueda representar un riesgo para la sanidad animal”.
La autoridad agregó que “la detección temprana y la respuesta oportuna constituyen herramientas fundamentales para mitigar sus impactos y proteger la salud animal”.
Rojas Philippi también señaló que Chile recuperó la condición de país libre de influenza aviar altamente patógena en aves de corral, pero el virus continúa en poblaciones de aves silvestres. Así las cosas, expresó que “la vigilancia epidemiológica, la bioseguridad y la detección temprana que realiza el SAG son pilares fundamentales para proteger y mantener el patrimonio sanitario nacional”.
El SAG reiteró el llamado a reforzar las medidas de bioseguridad en establecimientos avícolas, evitar el contacto de aves domésticas con fauna silvestre y reportar de inmediato la presencia de aves enfermas o muertas a través de los canales oficiales del Servicio.
Ante este panorama, el Servicio mantiene la vigilancia sanitaria en todo el territorio nacional y llama a los propietarios de aves a extremar las medidas de bioseguridad.