En una breve conversación con los medios de comunicación el presidente de EEUU, Donald Trump, dejó en el aire el futuro de Katie Zacharia como secretaria de prensa de la Casa Blanca.
En mandatario dejó entrever que conversó el tema con la abogada, a quien habría aconsejado tomar una decisión en torno a su futuro en el cargo.
“Le dije a Katie que, en mi opinión, los medios la trataron de una manera sumamente injusta. Llamémoslos ‘noticias falsas’. Le dije: ‘Katie, ¿necesitas esto? No creo que lo necesites’. ‘Sinceramente, si yo fuera tú, lo reconsideraría"”, indicó.
“Estamos viendo de hacer algo al respecto. Quiero que ella tenga una buena vida. Los medios la están tratando con una crueldad extrema”, añadió.
Los cuestionamientos hacia Zacharia se dieron luego de una débil primer vocería ante los medios de comunicación, entregada el pasado sábado.
En ese entonces, leyó un guión por cerca de ocho minutos, para luego responder sólo tres preguntas, de medios cercanos al presidente Trump.
Sus respuestan tampoco dejaron satisfechos a los reporteros, quienes habían preguntado por temas como la situación bilateral con Ucrania o la renuncia de la embajadora estadounidense en Grecia.
Con los medios cuestionando la puesta en escena de Zacharia durante la primera rueda de prensa, el periódico Wall Street Journal desveló que no había pasado el examen para ejercer la abogacía, pese a que se presentaba como una abogada con licencia (attorney).
La portavoz explicó que no superó el examen porque estaba preparando su boda y su mudanza a China con su marido, donde, según contó, no es necesario aprobar el acceso a la abogacía para desempeñar sus tareas profesionales.
En una entrevista con el comentarista conservador Jack Posobiec, Zacharia aseguró que el problema se debía a una confusión de términos, ya que, dijo, ella se define a sí misma como abogada, mientras que Trump utilizó el término ‘attorney’, que en Estados Unidos se utiliza para referirse a un profesional habilitado para ejercer la abogacía.