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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Katie Zacharia debutó como nueva vocera de la Casa Blanca con críticas por su actuación nerviosa, leída y con pocas respuestas. Llegó al cargo tras su paso por Fox News y generó controversia por afirmar ser "Attorney" cuando otros dicen que solo es "lawyer". Su capacidad legal está en entredicho al no ser públicamente acreditada. Trump la respaldó, pero se cuestiona su cercanía al presidente.

Katie Zacharia no tuvo un gran debut como la nueva vocera de la Casa Blanca, reemplazando a la polémica Karoline Leavitt en el cargo. Para varios medios en EEUU, se le vio nerviosa, leyó mucho y aceptó pocas preguntas.

Zacharia llegó precedida por su paso como comentarista política en la cadena Fox News, la favorita del presidente Donald Trump. También ha generado polémica al asegurar que mantiene el grado de abogada como ‘Attorney’, cuando otros señalan que sólo es ‘lawyer’.

En EEUU, ‘Attorney’ hace referencia a un abogado que tiene licencia para representar a clientes en juicios, mientras que ‘lawyer’ refiere a los profesionales que son graduados de Derecho.

En el caso de la actual vocera, ella se graduó de la Universidad de Pepperdine, en California, pero su habilitación profesional está en cuestión y no ha sido acreditada públicamente.

Según describe The New York Times, en la Casa Blanca Zacharia leyó un guión durante ocho minutos, con nerviosismo, en donde se presentaba ante sus colegas. En ocasiones solía mirar a cámara, exhibiendo una sonrisa leve.

Asimismo, cuando terminó la lectura, procedió a responder sólo tres preguntas, entre ellas sobre la exembajadadora de EEUU en Grecia, Kimberly Guilfoyle, las relaciones entre el país y Ucrania, además de la típica en torno a “cómo afrontará su nuevo trabajo”.

En ese momento sólo dio paso a los medios Breitbart, Fox News y The Daily Mail, los tres conservadores.

Sobre el tema de Ucrania, Zacharia mostró no estar preparada, al asegurar que “podría responder eso más tarde”. En relación a su labor, tuvo un desliz al indicar: “Entonces, mi presidente, disculpen, mi esposo….”, riendo sobre el final.

Mostró mayor dominio al confirmar que Guilfoyle había renunciado a su cargo en Grecia, pero de igual forma no logró dar mayores detalles, al aseverar que Trump lo llevaría a cabo antes de abordar su helicóptero

Por ahora, Trump respaldó públicamente a su nueva vocera, al asegurar públicamente que “había hecho un buen trabajo”.

No obstante, sostiene Washington Post, Zacharia deja la impresión de no ser una persona muy cercana al mandatario, lo que podría jugarle en contra para futuras vocerías de estado.

“En la historia de los secretarios de prensa de la Casa Blanca, los que tienden a desempeñarse mejor tienen acceso directo al presidente y, por lo tanto, se sienten cómodos cuando hablan en su nombre. Los que no lo tienen, terminan teniendo problemas en el puesto. Durante el mandato del presidente George W. Bush, ese fue Scott McClellan. Karine Jean-Pierre, la secretaria de prensa del presidente Joe Biden, a menudo daba la impresión de que no había estado en el mismo lugar que su jefe”, detallaron.

“Karoline Leavitt, la predecesora de Zacharia, realmente formaba parte del círculo cercano de Trump, y debido a que estuvo con él en la campaña electoral cuando preparaba su regreso, podía hablar por él con cierta autoridad. Zacharia, de 41 años, no solo es nueva para el presidente, sino también para gran parte del personal que trabaja para él en la Casa Blanca”, añadieron.

Vale recordar que este momento no es especialmente positivo para Trump, cuyo liderazgo no ha sido sólido de cara a las elecciones de medio mandato, mientras que su popularidad está en mínimos históricos del 30%.

A eso se suma la guerra contra Irán, que disparó los precios de los combustibles en Estados Unidos, cuestión que repercutió en su imagen pública.