Internacional
S√°bado 14 septiembre de 2019 | Publicado a las 14:51
Bomberos luchan sin descanso contra los incendios en los bosques tropicales de Indonesia
Por Felipe Delgado
La información es de Agence France-Presse
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Miles de bomberos luchaban este sábado sin descanso contra las llamas en las islas indonesias de Sumatra y Borneo, cuyos habitantes están atrapados desde hace días a merced del fuego.

Las llamas desprenden una vasta nube de humo tóxico y los habitantes desamparados quieren huir pero no saben adónde. Los medios materiales de los bomberos, protegidos solo con mascarillas y botas de goma, resultan insignificantes ante la magnitud del fuego.

“Deber√≠a llevar ropa de protecci√≥n real, pero tenemos poco equipo”, subraya Darmadi, un soldado desplegado en el distrito de Kampar, en la isla de Sumatra. “Pero tengo que responder a la llamada. Ese es mi deber”, agrega.

Indonesia ha movilizado a unos 9.000 bomberos y soldados con helicópteros para tratar de apagar los incendios que asolan los bosques tropicales de Sumatra y Borneo. Bien entrada la noche los bomberos siguen luchando contra las llamas mientras sus siluetas se destacan entre el fuego naranja de la selva que se consume.

Los periodistas de la AFP han informado de que en los alrededores s√≥lo hay grandes extensiones quemadas, restos de √°rboles carbonizados y ciudades enteras sumergidas en un humo t√≥xico. “Trabajamos sin parar”, explica Hendri Kusnardi, un bombero de 25 a√Īos empapado en sudor. “Nunca he estado tan cansado, pero no soy el √ļnico, todo el mundo est√° agotado”, a√Īade.

Los incendios se producen a menudo como consecuencia de fuegos iniciados ilegalmente para preparar la tierra para la siembra. Una parte de la selva amazónica de América del Sur también está en llamas. El aumento de los incendios podría agravar el calentamiento global.

Problemas respiratorios

Si bien los incendios forestales ocurren cada a√Īo en Indonesia, este a√Īo se han intensificado debido a una estaci√≥n seca particularmente larga e intensa.

Con 328.000 hect√°reas quemadas desde principios de a√Īo, estos incendios son los peores desde los devastadores fuegos de 2015. Los habitantes de Pekanbaru, capital de la provincia de Riau, en el centro de Sumatra, esperan desesperadamente el comienzo de la temporada de lluvias, que llega por lo general en octubre, para que apague de una vez por todas los focos de incendio y elimine la nube de humo que los sofoca.

En una cl√≠nica de la ciudad visitada por la AFP se tratan hasta 75 pacientes al d√≠a por problemas respiratorios relacionados con los humos t√≥xicos. “Tengo mareos y fiebre desde ayer, por eso mi padre me trajo”, dice Hasan Abdul√°, un ni√Īo p√°lido y cansado, de 10 a√Īos, con c√°nulas de ox√≠geno en la nariz.

Los habitantes est√°n divididos entre la angustia e la ira contra quienes provocan los incendios. En el banquillo de los acusados est√°n las grandes plantaciones de aceite de palma, pero tambi√©n agricultores con propiedades m√°s peque√Īas. “Les digo a los que encienden estos fuegos: por favor, no sean ego√≠stas”, lanza Sri Wahyuni, de 31 a√Īos y madre de tres hijos, mientras un espeso humo flota en el patio de su casa.

Algunos ya han huido de la zona. Fatimah El Kareem, de 26 a√Īos, huy√≥ de Pekanbaru con su beb√© por miedo a enfermarse. “Estaba tan preocupada. Mi hijo s√≥lo tiene un a√Īo y es muy vulnerable”, explica por tel√©fono desde la ciudad de Binjai, al norte de Sumatra, donde se refugi√≥. “El humo era sofocante, ol√≠a mal. Y cada ma√Īana era peor”, describe.

Pero la mayor√≠a de la poblaci√≥n no tiene los medios para buscar refugio en otro lugar. “Estoy constantemente asustada, pero no tenemos ad√≥nde ir”, lamenta Muhammad Ilham Fajriansyah, madre de dos hijos.

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