Internacional
Domingo 23 septiembre de 2018 | Publicado a las 13:10
El combate contra la trata de personas en el banquillo en Per√ļ
Publicado por: Claudia Mi√Īo La informaci√≥n es de: Agence France-Presse
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Un millar de mujeres, entre ellas 130 extranjeras, han sido “rescatadas” de redes de trata de personas en Per√ļ este a√Īo, pero expertos independientes han comenzado a cuestionar los logros de esta cruzada y algunos m√©todos empleados.

Las autoridades dicen que la mayor√≠a de las v√≠ctimas son mujeres adultas y adolescentes que terminan ejerciendo la prostituci√≥n, por lo que enfocan su labor en redadas a bares y clubes nocturnos, en virtud de una ley dictada hace 10 a√Īos.

Los tratantes “disfrazan el delito haci√©ndolo atractivo mediante el trabajo de ‘azafata’, anfitriona (de un bar) a fin de atraerlas para explotarlas en el trabajo y luego terminan en la prostituci√≥n”, dijo esta semana el ministro del Interior, Mauro Medina, a corresponsales extranjeros.

El problema es mayor en Lima y en la regi√≥n amaz√≥nica de Madre de Dios, la capital de la miner√≠a ilegal de Per√ļ, donde muchas j√≥venes peruanas y bolivianas son atra√≠das para trabajar de “azafatas”.

Seg√ļn Naciones Unidas, la trata de personas “es un delito que explota a mujeres, ni√Īos y hombres con numerosos prop√≥sitos, incluidos el trabajo forzoso y el sexo”. La Organizaci√≥n Internacional del Trabajo estima que en el mundo hay 21 millones de personas que sufren explotaci√≥n laboral y sexual.

Un 70% de las v√≠ctimas son mujeres y ni√Īas, seg√ļn el Informe Mundial sobre la Trata de Personas, elaborado en 2016 por la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito.

El ministro Medina dijo que este a√Īo han sido rescatadas de la trata 1.077 mujeres en Per√ļ, de ellas 130 extranjeras, en su mayor√≠a bolivianas.

Las redadas se intensificaron en el marco de una campa√Īa por el D√≠a Nacional contra la Trata de Personas, este domingo.

De noche, un equipo al mando de las fiscales Miluska Romero y Berenice Romero, con apoyo de policías especializados, ha estado inspeccionando locales nocturnos de Lima.

“√Čste es un operativo de prevenci√≥n y sensibilizaci√≥n, pero un poco diferente a lo que siempre hacemos (…), porque esta vez el objetivo no ha sido la v√≠ctima sino los potenciales agresores o tratantes”, dijo la fiscal Miluska Romero.

Reparaciones civiles irrisorias

Sin embargo, tres expertos independientes convocados por la privada Universidad del Pac√≠fico, afirmaron que los esfuerzos contra la trata de personas son insuficientes en Per√ļ, pues no aseguran una reparaci√≥n adecuada ni protecci√≥n duradera a las v√≠ctimas.

También criticaron la falta de tribunales especializados en trata, como hay en la fiscalía y la policía.

El profesor de derecho penal Jos√© Antonio Caro lament√≥ que haya “tribunales que imponen (al tratante) una reparaci√≥n civil de apenas 1.500 o 2.000 soles para la v√≠ctima” (entre 450 y 600 d√≥lares).

Asimismo, critic√≥ que fuera absuelta la due√Īa de un bar que explotaba a una muchacha de 14 a√Īos, oblig√°ndola a trabajar 14 horas diarias.

“La Corte Suprema absolvi√≥ a la tratante porque, si bien reconoci√≥ que la menor trabajaba de dama de compa√Ī√≠a, (determin√≥ que) a esa edad la muchacha no se cansa”, dijo.

La periodista Elizabeth Salazar, del portal de investigaci√≥n Ojo P√ļblico, afirm√≥ que “algunos casos se caen” porque las v√≠ctimas son abandonadas por las autoridades, lo que permite que el victimario compre su silencio.

“Conozco muchos casos en que la v√≠ctima se ha retractado porque familiares del tratante la visitan y le han ofrecido cosas o dinero”, expres√≥.

“No siempre la sentencia es justa”

La investigadora Carmen Barrantes, de la ONG Terre des Hommes Suisse, alert√≥ que existen muchas “medias verdades” sobre este tema. Explic√≥, por ejemplo, que “las v√≠ctimas que se escapan (del tratante) por lo general es por no (recibir) pago, no porque cuestionen su explotaci√≥n”.

“Sublimamos a las v√≠ctimas y satanizamos a los victimarios”, pero no siempre la realidad es lo que parece.

Mencion√≥ el caso de una azafata, de 32 a√Īos y madre de tres hijos, que fue acusada de trata porque el d√≠a de la redada estaba trabajando de cajera en el bar.

“Ella hab√≠a sido dama de compa√Ī√≠a hasta siete d√≠as antes del operativo”, indic√≥ Barrantes.

Otras veces, “el fiscal les ofrece una indemnizaci√≥n civil” en dinero, lo que induce a que “las chicas declaren lo que queremos escuchar” y no la verdad, explic√≥.

Destac√≥, adem√°s, que los cinco albergues para mujeres rescatadas del pa√≠s son insuficientes, por lo que las v√≠ctimas s√≥lo “permanecen ah√≠ hasta que el fiscal arma su caso”, qued√°ndose luego desamparadas.

“Hay una serie de situaciones irregulares en el sistema de justicia, tanto para conseguir condenas como para absolver. Entonces, cuando celebremos una sentencia, puede que no sea justa”, concluy√≥ Barrantes.

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