
VER RESUMEN
Herramienta desarrollada por BioBioChile
Juan Alcayaga, conocido como Don Carter, se consagra como el \'rey del chiste corto\' en Chile gracias a su emblemático personaje que se popularizó en los 90. En una extensa entrevista con el portal de la Universidad de Chile, el actor analiza el fenómeno en torno al comediante que basa sus rutinas en vulgaridades. Alcayaga recuerda sus primeras apariciones en el show del profesor Rossa, destacando la evolución de su personaje hacia un tono más subido de tono.
Puede decirse que Juan Alcayaga tomó la posta como el ‘rey del chiste corto’ en Chile, esto basado en su icónico personaje de Don Carter, el cual se popularizó en los 90.
El actor dio una extensa entrevista al portal de la Universidad de Chile, en donde analizó el fenómeno en torno al comediante, que basa sus rutinas en vulgaridades.
Respecto a sus primeras apariciones en el Show del profesor Rossa, Alcayaga indicó que mostraba una personalidad más juguetona
“Era un personaje juguetón, feliz, simpático. Estaba al medio, con el profesor Rossa era uno, pero con Guruguru era un cabro chico, porque jugábamos y nos disfrazábamos. Me gusta la personalidad de Carter, después se puso cochino”, indicó.
“Yo a ese personaje le debo todo, porque Don Carter tiene lo que a Juan Alcayaga le gustaría ser. Mucha gente que me conoce me dice ‘oiga usted que es fome, es más serio’, pero Carter no. Adonde vaya la gente le tiene mucho respeto, un cariño y una buena onda… Qué bueno que valoren de alguna forma eso que yo he hecho con tanto cariño”, agregó.
Sobre el presente, Don Carter aseguró que Chile es un lugar propicio para que se desarrollen dinámicas de chiste corto, en relación al humor.
“El chiste rápido es más fácil de digerir. Como país creemos que somos lo más en todo, que somos los más picarones, que tenemos la bandera más linda, que tenemos el himno más bonito. Pero el doble sentido es un fenómeno latinoamericano”, expone.
Asimismo, deja en claro que es su propia audiencia que tilda al personaje de “infunable” pese a sus rutinas cargadas de doble sentido.
“Su personaje no puede ser cancelado socialmente, a pesar del tenor de su comedia, por ser él mismo: un comediante con reputación de tensionar la comedia, de incomodar al espectador y hacer reír desde la vulgaridad”, detalla el sitio.