La escritora británica J.K. Rowling, autora de Harry Potter, asegura que seguirá hablando contra el activismo trans y financiando acciones legales de mujeres, pese a haber recibido “una avalancha de amenazas de muerte, violación y tortura”.
Lo dice en un nuevo ensayo publicado este miércoles, según informa la agencia EFE, que aparece seis años después del texto publicado en 2020 en su sitio web personal, donde explicó su postura sobre la identidad de género y el sexo biológico.
Ahora, la autora sostiene que sus opiniones no han cambiado, pero que el contexto sí.
Los nuevos dichos de J.K. Rowling contra el activismo trans
Rowling afirma que la corriente dominante del activismo trans es “elitista hasta la médula” y que sus efectos recaen sobre todo en mujeres con menos recursos. Las más privilegiadas, dice, apenas se ven afectadas e incluso pueden beneficiarse.
En su ensayo, la escritora plantea que el impacto de este movimiento no es igual para todas las mujeres. “Es cierto, por supuesto, que el activismo trans no afecta negativamente a todas las mujeres. De hecho, cuanto más privilegiada seas, menos te afectará y más te beneficiará”, sostiene.
En esa línea, Rowling afirma que, fuera de las amenazas recibidas, la controversia no ha tenido mayores consecuencias en su vida. También cuestiona a las mujeres adineradas que respaldan estas posturas mientras cuentan con espacios privados y seguridad personal.
“Amenazas de muerte, violación y tortura”
“Aparte de una avalancha de amenazas de muerte, violación y tortura, no afectó notablemente mi vida. Tampoco perjudica a las mujeres adineradas que comparten los mantras de moda mientras están sentadas en vestidores custodiados por guardaespaldas privados”, escribe.
La autora extiende su crítica a mujeres influyentes de los medios de comunicación, la edición y el mundo académico, a quienes acusa de menospreciar a las trabajadoras que rechazan compartir vestuarios con hombres que se identifican como mujeres.
“Esto no perjudica a las mujeres de los niveles más altos de los medios de comunicación, la edición y el mundo académico, que no necesitan un vestuario en el trabajo y que sienten un desdén snob por las mujeres de clase trabajadora que no quieren desnudarse delante de hombres heterosexuales que se ‘identificaron’ con el vestuario femenino”, agrega.
Asimismo, Rowling sostiene que los hombres que se identifican como mujeres no deberían acceder a espacios como camarines, baños públicos o grupos de apoyo para víctimas de violación.
Afirmó, además, haber sido víctima de violencia doméstica y agresión sexual, argumentando que las mujeres necesitan lugares separados para proteger su seguridad e intimidad.
Niega ser transfóbica
Eso sí, la escritora niega ser transfóbica y reconoce que hay personas trans vulnerables que no deben ser discriminadas ni privadas de sus derechos humanos.
De igual manera, rechaza la etiqueta de “antitrans”, que dice recibir de parte de sus críticos.
“No porque odiemos a las personas trans, no porque queramos verlas muertas”, escribe, sino porque mujeres y niñas “tienen necesidades específicas que los hombres no tienen, aunque se identifiquen como mujeres o hayan tomado hormonas”.
Rowling asegura que continuará expresando sus opiniones y destinando recursos económicos a respaldar a mujeres que no cuentan con los medios para llevar sus casos ante la justicia.
Entre sus iniciativas figura Beira’s Place, un centro de apoyo a víctimas de violencia sexual en Edimburgo, Escocia, fundado en 2022. Su fondo para mujeres también apoyó al grupo feminista que llevó a la justicia el caso que terminó, el año pasado, en un fallo de la Corte Suprema del Reino Unido, que estableció que “mujer” en la ley de igualdad se refiere al sexo biológico.
Según Variety, la semana pasada activistas trans irrumpieron en la alfombra roja del estreno de una nueva versión de la obra “Harry Potter and the Cursed Child” en Londres.
Por otro lado, The Independent añade que los actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint se han distanciado de sus posturas.
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