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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Pese a compartir esquemas similares, las AFP en Chile y Perú muestran marcadas diferencias en sus resultados recientes. Mientras los multifondos conservadores en Chile sufrieron pérdidas —especialmente el Fondo E (-9,38% real)— debido a coberturas financieras impactadas por alzas de tasas globales, el fondo peruano más conservador registró pérdidas al margen, mientras el más riesgoso ganó hasta 25,99% real, impulsado por un auge en la bolsa local y el ciclo minero. Expertos explican que esto responde a distintas normativas y estrategias, no a la superioridad de un modelo: Perú mantiene apuestas más concentradas en su mercado interno, mientras Chile diversifica en el exterior.

Los sistemas de AFP en Chile y Perú podrían ser considerados casi “parientes”, con varias cosas en común aunque también sus propias diferencias.

Con todo, y ante la polémica por las fuertes pérdidas del fondo E ha surgido la pregunta: ¿por qué ambos sistemas muestran resultados tan distintos?

Grupos controladores de administradoras en nuestro país también operan en Perú, con esquemas de fondos que guardan similitudes. Pero detrás de las cifras y las impresiones, se esconden aspectos tanto del propio sistema como del panorama económico de los países y que ayudan a poner la situación en contexto.

AFP en Chile versus Perú

Consultado por BioBioChile, el director del Magíster en Finanzas e Inversiones UDP, Gonzalo Iberti, sostuvo que los dos sistemas son “como primo hermano, uno podría decir. El peruano se diseñó tomando como base el modelo chileno, así que se puede decir que la arquitectura base es la misma”.

“Las diferencias son importantes igual. Por ejemplo, en el caso peruano, el sistema privado convive con un sistema público de reparto y el trabajador elige eso. En Chile, el sistema antiguo quedó cerrado y, en la medida que fueron desapareciendo los cotizantes, no fueron entrando nuevos”, recordó Iberti, agregando que ambos han sufrido el impacto de los retiros de pensiones, tres en Chile y ocho en Perú.

Matías Estay, gerente de estudios y riesgo financiero Penta Vida, agregó que, por una parte, Perú aplica una Remuneración Máxima Asegurable a los aportes que cada persona puede dar para su futura pensión, mientras que en Chile el tope imponible está en 84,3 UF.

“La ley peruana permite a sus afiliados a retirar hasta el 95,5% del fondo acumulado al cumplir la edad legal de pensión, mientras que en Chile el fin de los fondos es financiar el pago mensual de una pensión (con excepciones como el retiro por enfermedad terminal o el retiro de excedentes de libre disposición)”, escribió Estay ante las preguntas de BBCL.

Nadia Pérez | Agencia UNO | Banco Central de Reserva de Perú

Las AFP fueron creadas en Chile a inicios de la década de 1980, y desde 2002 se estructuran bajo los multifondos: A, B, C, D y E, con el A siendo el más riesgoso y con énfasis en inversiones como acciones, mientras que el E es conocido como el más conservador de todos y usualmente concebido como un refugio de los ahorros, y que invierte en la llamada renta fija.

Actualmente, son siete las administradoras que operan en el país: Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, Planvital, Provida y UNO.

Las AFP en Perú, por su parte, nacieron en la década siguiente, y tienen fondos del 0 al 3, siendo el 0 el más conservador y el 3 el más riesgoso. A diferencia de la amplia oferta chilena -que se espera se amplíe tras la llegada de los fondos generacionales-, en el país vecino son solo cuatro empresas: Habitat, Integra, Prima y Profuturo.

Dos controladores tienen AFP en ambos países: Grupo ILC y Prudential Financial con Habitat y el Grupo Sura con Capital e Integra.

Según el último reporte de la Superintendencia de Pensiones (SP) los multifondos chilenos han registrado a septiembre una utilidad real -es decir, descontando el efecto de la inflación- a doce meses, entre septiembre 2026 y octubre 2025, del 9,21%; 5,96%, -0,35%, -4,74% y -9,38% respectivamente, contando desde el fondo A al E.

Los fondos peruanos de pensiones, por su parte, entre septiembre de 2026 y 2025 han rentado un 25,99% promedio real (fondo 3); 12,60% (fondo 2); 2,83% (fondo 1) y -0,12% (fondo 0), según datos de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP.

¿Por qué los resultados distintos?

Sobre las diferencias en las rentabilidades, el experto de Penta Vida sostiene que responden a “distintas estrategias de inversión y normativas, no a una superioridad de modelo”.

“Las AFP chilenas registraron fuertes pérdidas en el Fondo E debido a sus posiciones de cobertura financiera y variaciones en instrumentos derivados, las cuales se vieron duramente golpeadas por las alzas de tasas de interés globales y locales. Los fondos peruanos, al tener límites regulatorios distintos para la exposición extranjera, no estuvieron expuestos a esta misma volatilidad y lograron capturar mejor los retornos de su mercado local”, explicó Matías.

Por su parte, Iberti remarca ciertos aspectos a la hora de comparar ambos sistemas, como si se habla de rentabilidades nominales o reales, además del trimestre o período de tiempo a comparar.

“Hay que tener cuidado, que están en escalas y unidades de medida distintas y también en periodicidad distinta”, comentó. Por otro lado, el académico apuntó que “las AFP peruanas tienden a mantener parte de su patrimonio o una proporción mucho más grande en la bolsa local, y como ha tenido un ciclo excepcional, se transfiere directo eso a la rentabilidad de ese fondo en particular”.

“El impulso está muy empujado por el momento excepcional que está pasando la minería en Perú; cobre, oro, plata, tienen precios muy altos y ellos lo están capturando. En cambio, las AFP chilenas están mucho más diversificadas, parte de su cartera también va al exterior, por lo que no necesariamente captura toda la rentabilidad interna (…) Siempre hay que recordar que el tándem aquí es de mayor rentabilidad, mayor riesgo. Así como la bolsa peruana está rindiendo un 40%, también puede destruir ese 40 como nada”, advirtió.

Con todo este contexto, el experto de la UDP sentenció que “no es que los gestores peruanos sean más hábiles o que tengan una estrategia de inversión mucho más eficiente incluso que los mercados más profundos, sino que es una apuesta muy concentrada y que este año le salió bien porque justo el mercado local está pujante. Pero así como también le ha pasado a Chile que se cae el sector minero, probablemente también se va a caer esa rentabilidad”.

Aprendizajes ante la llegada de los fondos generacionales

Desde abril de 2027, la reforma chilena de pensiones anotará su principal cambio al ‘enterrar’ los multifondos y dar vida a los 10 nuevos fondos generacionales, donde cada persona será puesta, según su edad, en uno de los distintos fondos cuyo riesgo va disminuyendo mientras mayor sea el afiliado.

BioBio consultó a ambos expertos sobre los aspectos que se podrían considerar para esta etapa de la reforma, en base a las diferencias de los modelos y la reciente polémica por la fuerte caída del fondo E luego de una apuesta de las AFP contra las tasas de interés en Estados Unidos (EEUU).

“Creo que hay cuatro: la primera, no diseñar los fondos mirando la rentabilidad del último año. De hecho, las mismas AFP y toda la publicidad sobre los instrumentos financieros siempre te dicen que las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Por ejemplo, por el caso peruano, puede empujarte un sesgo local, cambiar toda tu cartera para tratar de capturar parte de esa rentabilidad por la fiesta de los precios de la minería, pero si mañana se cae eso, ‘fregamos"”, sentenció el director del Magíster en Finanzas e Inversiones UDP.

Otros puntos remarcados por el experto son la necesidad de traspasar con cuidado la masa de cotizantes de un esquema a otro, con tal de no mover los precios de sobremanera; definir bien qué se refiere al “bajo riesgo” -en referencia al fondo E-; y cuidar la comunicación.

“Los pánicos en los mercados financieros son fatales, siempre desencadenan un problema donde todos quieren recurrir a los intermediarios financieros para poder proteger sus fondos, ojalá debajo del colchón, o moverlo a los sectores más seguros y menos riesgosos. Ese comportamiento de “manada” o masa tiene un impacto colateral muy fuerte”, concluyó.

Matías Estay de Penta Vida añadió que la lección central es que “el esquema actual expone a los afiliados a volatilidades justo antes de jubilar. Los fondos generacionales buscan corregir esto reduciendo el riesgo de inversión de forma automática y paulatina según la edad del afiliado. Esta coyuntura también pone en perspectiva las decisiones de retiro: frente a las fluctuaciones del mercado, cobra relevancia la lógica de la renta vitalicia para quienes buscan certidumbre”.