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“Es ahora o nunca”: Llaman a disfrutar fen√≥meno planetario que ocurre una vez por siglo
Publicado por: Gabriela Ulloa
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Entre el 5 y el 6 de junio pr√≥ximos Venus pasar√° entre la Tierra y el Sol, una alineaci√≥n excepcional que no se volver√° a ver antes de 105 a√Īos y que todos los astr√≥nomos aficionados y expertos en astrof√≠sica esperan ansiosos.

“Es ahora o nunca”, advierte la revista brit√°nica Physics World en su √ļltimo n√ļmero, pues hasta diciembre de 2117 no volver√° a ocurrir este fen√≥meno.

El 5 de junio a partir de las 22:09 GMT (18:00 horas en Chile), y durante cerca de siete horas, un lunar negro 32 veces m√°s peque√Īo que el Sol, la sombra de Venus, atravesar√° el disco solar y podr√° contemplarse a simple vista, aunque habr√° que llevar unos lentes protectores adaptados como los que se utilizan para los eclipses.

Sin embargo, sólo podrá observarse desde algunas partes del planeta a la puesta o a la salida del Sol.

En París, por ejemplo, no se podrá ver la llegada de Venus ya que el Sol se habrá puesto para entonces. Sin embargo, se podrá observar durante una hora a partir de la salida del astro, el 6 de junio a las 05:50 locales.

Aunque es menos espectacular que un eclipse, el tránsito de Venus ofrece una riqueza de informaciones mucho mayor para los científicos.

“Desde hace varios siglos, el paso de Venus por delante del Sol es un gran momento para los astr√≥nomos y no va a ser diferente en 2012, con motivo de esta oportunidad excepcional”, resume Claude Catala, presidente del Observatorio de Par√≠s.

Como este fen√≥meno se produce dos veces separadas por ocho a√Īos en un siglo, antes de la √ļltima vez, en junio de 2004, ning√ļn astr√≥nomo vivo hab√≠a podido estudiarlo.

Después de que el matemático alemán Johannes Kepler predijera el fenómeno, sólo cinco alineaciones de Venus con el Sol han podido ser estudiadas por los astrónomos occidentales: en 1639, 1761, 1769 y 1874 y la más reciente remonta a 1882.

Estudiar la atmósfera
En el Siglo de las Luces, la llegada de Venus a la l√≠nea del Sol suscit√≥ un gran entusiasmo en las grandes naciones, con el env√≠o, varios a√Īos antes, de costosas expediciones mar√≠timas al Oc√©ano √ćndico o al Pac√≠fico.

Hay que decir que lo que estaba en juego era mucho, pues la alineación permitía calcular con mucha precisión, por trigonometría, la distancia de la Tierra y el Sol.

Y es que, si ahora se conoce a la perfecci√≥n esta “unidad astron√≥mica” (unos 149.597.870 km), f√°cilmente medible con ayuda de sat√©lites, entonces era imposible calcularla directamente sin utilizar un “objeto” celeste como Venus.

A su paso en 2004, centenares de estudiantes y astrónomos aficionados calcularon de nuevo las medidas de sus ilustres predecesores, como el explorador británico James Cook o el francés Cassini en el siglo XVIII, recuerda Jean-Eudes Arlot (CNRS/Instituto de Mecánica Celeste y de Cálculo de Efemérides).

Gracias al progreso técnico (GPS, cronómetros, etc.) lograron mayor precisión en las medidas que los astrónomos profesionales de la época.

Las observaciones de 2004 tambi√©n permitieron a los cient√≠ficos afinar sus armas para el segundo paso de Venus. “En 2012, se sabe que se puede distinguir la atm√≥sfera del planeta, mientras que antes de 2004 se pensaba que era imposible”, dice Arlot.

El estudio de la atm√≥sfera venusiana permitir√° las comparaciones con las de los exoplanetas potencialmente habitables. Los astr√≥nomos franceses han organizado una expedici√≥n cient√≠fica internacional para estudiarla desde nueve puntos diferentes del Pac√≠fico, de Asia o Am√©rica, con ayuda de “cytherographs” (del griego Kitera, uno de los nombres de la diosa Venus o Afrodita) especialmente desarrollados para esta ocasi√≥n.

También se podrán utilizar los telescopios existentes, al igual que la sonda europea Venus Express, el telescopio espacial Hubble, y diferentes satélites.

El fenómeno visto desde Chile
En nuestro pa√≠s el evento ser√° visible s√≥lo desde Rapa Nui, hasta donde acudir√° un grupo de astr√≥nomos chilenos que observar√° el fen√≥meno junto a un grupo de ni√Īos de la Isla, seg√ļn inform√≥ La Tercera. Algo similar ocurrir√° en otros lugares como Estados Unidos, Holanda, Alemania e Ir√°n, entre otros, con el fin de emular el primer trabajo cient√≠fico colaborativo del mundo, el cual permiti√≥ en 1771 que profesionales de diversos pa√≠ses estudiaran este preciso fen√≥meno para calcular el tama√Īo del Sistema Solar.

El tr√°nsito de Venus en 2004 | NASA

El tr√°nsito de Venus en 2004 | NASA

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