VER RESUMEN

Resumen automático generado con Inteligencia Artificial

La depresión puede afectar no solo la salud mental, sino también la física, incluyendo la higiene personal. Pacientes con depresión pueden experimentar dificultades para realizar el aseo, influenciados por la falta de energía y pensamientos negativos asociados al trastorno. Expertos recomiendan no juzgar a quienes enfrentan esta situación, ofrecer apoyo, motivar pequeños pasos hacia la higiene y considerar alternativas como baños de tina para hacer del aseo una experiencia más placentera. Es crucial buscar ayuda profesional si se presentan síntomas de depresión, ya que el tratamiento adecuado e integral es fundamental para abordar la enfermedad.

Desarrollado por BioBioChile

La falta de higiene puede dejar en evidencia muchas cosas, tanto problemas de salud física como mental, entre otros aspectos. En algunos casos de pacientes con depresión, las dificultades para ejecutar el aseo personal son reales, tanto como su diagnóstico.

No debe olvidarse que la depresión es una enfermedad, tal como cualquier otra que afecta el correcto funcionamiento de nuestro organismo, por ende, debe tratarse como tal.

Este trastorno influye considerablemente en la calidad de vida de quien lo padece. Hay que considerar que muchas de las personas que descuidan su aspecto a causa de ella, esconden su comportamiento y patología por vergüenza y/o miedo a ser juzgados.

La relación entre la falta de higiene y depresión

¿Qué se esconde detrás de esta conducta?, ¿por qué dejamos de asearnos cuando estamos deprimidos? Muchas son las razones detrás, las cuales están derechamente ligadas a las consecuencias de vivir con un cuadro depresivo.

“La depresión puede causar una baja de energía y pensamientos negativos, como una neblina mental. (El paciente) puede sentir el deseo de asearse, pero no tienen la energía para hacerlo“, explica Andrea Cid, psicóloga de IntegraMédica.

En esta misma línea, y antes de continuar, cabe mencionar los síntomas asociados a tal trastorno, los cuales detalla el portal médico MedlinePlus:

-Sentirse triste o “vacío”.
-Pérdida de interés en actividades favoritas.
-Aumento o pérdida del apetito.
-No poder dormir o dormir demasiado.
-Sentirse muy cansado.
-Sentirse sin esperanzas, irritable, ansioso o culpable.
-Dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos.
-Ideas de muerte o de suicidio.

Además de la falta de energía, Andrea detalla que es común que pacientes con depresión puedan pensar que “el asearse es demasiado difícil y no es tan importante“, pues existen muchos pensamientos negativos hacia sí mismos, los que pueden hacerlos llegar a pensar que no merecen estar limpios.

Al tener depresión “aparece una falta de motivación y baja energía, problemas de memoria y de funciones ejecutivas que involucran el establecerse metas, sentido de vida, hacer planes”, complementa la profesional.

“Entonces, en ausencia de un propósito que cumplir en el día o semana, surgen pensamientos del tipo “¿y para qué lo voy a hacer?”, “no vale la pena”, “mejor me quedo así”, entre otros”, agrega la psicóloga.

¿Qué puede pasarme si no me aseo correctamente?

Héctor Fuenzalida, dermatólogo de IntegraMédica, explica que la frecuencia de nuestro aseo depende tanto de “la oleosidad de nuestro cuerpo, las condiciones ambientales en las que la persona se desenvuelva y, sobre todo, del tipo de piel que tenga“.

“En las pieles con dermatitis atópicas, por ejemplo, no es recomendable hacerlo todos los días, porque la ducha genera un traumatismo menor que puede dañar más la barrera cutánea. No así en quienes tienen pieles más grasas, donde es necesario remover el exceso de sebo“, explica el médico.

El doctor especifica a BioBioChile que existen zonas más delicadas en nuestro cuerpo, como la cara y el pecho, debido a que son más seborreicas. “Si no se remueve el exceso de grasitud con la frecuencia adecuada, puede ocurrir que se tapen los poros“, detalla.

Aquello favorece a la aparición de puntos negros, lo que puede derivar en acné, agrega el profesional.

En el caso de los pliegues (que tienen mayor humedad y temperatura), puede ocurrir la proliferación bacteriana o micótica si no existe un buen lavado; cosa que si se descuida, puede desencadenar en una infección.

De hecho, en el caso de hongos en pliegues como los submamarios y genitales, pueden desarrollarse infecciones por cándida (candidiasis).

Cómo ayudar a alguien que no se asea a causa de la depresión

Lo más importante siempre es no juzgar. La psicóloga Andrea Cid recomienda “no criticar el aspecto sucio ni presionar y/o criticar por el estado depresivo, y tratar de motivar a la persona a hacer cosas pequeñas”.

Cid dice que una persona con depresión que no suele asearse puede partir con pasos pequeños, tales como “levantarse y salir de la casa, aunque no se haya aseado (…), también ayuda que cuando la persona haga pequeños avances, se lo haga notar con comentarios positivos”.

“Pensar en metas pequeñas ayuda bastante. Puede hacerse una lista con pequeñas cosas que hacer, por ejemplo: levantarse de la cama y lavarse la cara. Al día siguiente mantener eso, y agregar otro pequeño paso, por ejemplo, lavarse los dientes”, continúa Andrea.

La experta entrega otro consejo que debería tenerse en cuenta: considerar los baños de tina como opción. “Usar baños de tina es más relajante que una ducha, esto puede motivar a la persona a asearse de esa forma, en vez de ducharse”, comenta.

A ello, la profesional agrega que el uso de cremas y/o productos relajantes pueden cooperar a hacer del baño una experiencia más placentera.

Si crees tener síntomas de depresión, acude primeramente por ayuda profesional. Los consejos entregados en esta nota no remplazan un tratamiento farmacológico y/o psicoterapéutico del trastorno.