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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Diputados de la Comisión de Salud expresan preocupación por altas cifras de obesidad infantil y adolescente en Chile, reveladas por el Mapa Nutricional 2025 de la Junaeb. El informe muestra que el 51,7% de los estudiantes tiene malnutrición por exceso y un 24,8% sufre de obesidad. Los legisladores oficiaron a varios ministerios y Junaeb para obtener datos sobre programas, presupuestos y cumplimiento de normativas de alimentación saludable y actividad física. Destacan la importancia de intervenir tempranamente, fortalecer la atención primaria y garantizar equidad en las políticas públicas para combatir este problema.

Los diputados de la Comisión de Salud de la Cámara Baja, Catalina del Real (Rep), Macarena Santelices (Indep-UDI) y los miembros del PDG, Roberto Arroyo y Lilian Betancurt, manifestaron su preocupación frente a las cifras de obesidad infantil y adolescente.

Lo anterior, tras conocerse el Mapa Nutricional 2025 de la Junaeb, el que revela que el 51,7% de los estudiantes evaluados presenta malnutrición por exceso y un 24,8% registra obesidad.

Ante esta situación, decidieron oficiar a los ministerios de Salud, Educación y Deporte, además de Junaeb, solicitando antecedentes sobre la evolución de la obesidad, cobertura y presupuesto de los programas, cumplimiento de la normativa de alimentación saludable, actividad física y brechas regionales.

A juicio de Del Real, “no podemos acostumbrarnos a que más de la mitad de nuestros escolares presente malnutrición por exceso. Necesitamos saber qué programas están funcionando, cuánto se está ejecutando realmente y dónde se encuentran las principales brechas (…) El Mapa Nutricional 2025 registró un aumento de la obesidad desde 17,9% a 18,4% y de la obesidad severa desde 6% a 6,4% en comparación con 2024″.

Santelices por su parte, afirmó que como país “no podemos esperar a que un niño llegue a una condición grave para recién intervenir. Tenemos que recuperar hábitos saludables desde la infancia, apoyar a las familias y generar en los colegios espacios reales para la actividad física”.

Además, puntualizó que esto no es un problema sanitario solamente, “sino también educativo y familiar, y mientras antes actuemos, mayores posibilidades tendremos de evitar enfermedades que después acompañarán a esos niños durante toda su vida”.

Desde el Partido de la Gente, Arroyo sostuvo que “detectar el problema es solamente el primer paso. Si después, una familia no encuentra nutricionista, médico, apoyo psicológico o tiene que esperar meses para acceder a un especialista, estamos llegando tarde”.

Por ello, apuntó a que “tenemos que fortalecer la atención primaria, contar con equipos multidisciplinarios y asegurar continuidad en los tratamientos, especialmente en regiones, donde muchas veces la distancia y la falta de especialistas terminan transformándose en otra barrera para las familias”.

Finalmente, Betancurt planteó que “hablar de vida saludable también significa reconocer que existen niños que no cuentan con espacios seguros para hacer deporte o cuyas familias tienen mayores dificultades para acceder a determinados alimentos”.

“Las políticas públicas no pueden diseñarse pensando solamente en Santiago o en quienes tienen mayores recursos. Necesitamos soluciones que lleguen a las comunas rurales, a las regiones y a las familias que más apoyo requieren, porque la prevención también tiene que ser equitativa”, cerró.

Junaeb identificó además importantes diferencias según nivel escolar, ya que por ejemplo, en quinto básico, la malnutrición por exceso llegó al 61,5% de los estudiantes evaluados durante 2025.