Las personas detectadas ingresando a Chile por pasos no habilitados en la frontera norte cayeron 93% entre enero y agosto de este año, pasando de 4.393 casos en 2025 a solo 286 en igual período de 2026.
La mayor disminución se registró en Colchane, donde los denunciados pasaron de 4.087 a 85, equivalente a una caída de 98%. En Chacalluta, en tanto, los casos bajaron de 305 a 191, un 37%.
El Director Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum atribuyó estos resultados al plan Escudo Fronterizo, destacando el aumento de la dotación militar y policial, además de la presencia de drones, aviones no tripulados, cámaras y la instalación de zanjas en sectores utilizados para ingresar por pasos no habilitados.
“Esto demuestra que el plan escudo fronterizo (…) ha tenido un efecto concreto”, sostuvo Sauerbaum, quien agregó que el cierre de la frontera norte también ha permitido, a juicio del Gobierno, retomar el control migratorio dentro del país.
Detecciones
Según explicó, estas permiten detectar a personas que ingresaron irregularmente y que llevaban largo tiempo en el país sin que existiera un registro de su ingreso.
Al considerar este tipo de detecciones, las denuncias por ingreso por paso no habilitado también disminuyeron, aunque en una proporción menor: pasaron de 18.895 entre enero y agosto de 2025 a 12.713 en el mismo período de 2026, una baja de 33%.
Sauerbaum destacó que esta disminución se produjo pese al aumento de las fiscalizaciones y de la cobertura de organismos como la PDI y Carabineros. “Hay una disminución de todas maneras del 33%, a pesar de que se aumentaron las fiscalizaciones”, señaló.
¿Baja detección es baja en ingresos?
Sin embargo, existe un punto relevante en la lectura de estas cifras: se trata de personas detectadas y denunciadas por las autoridades, no de una medición de todas las personas que efectivamente ingresaron por pasos no habilitados.
Por lo mismo, la caída de 93% en las detecciones directas en la frontera puede ser consistente con una reducción efectiva de los cruces irregulares, pero los datos por sí solos no permiten determinar cuánto disminuyó el fenómeno total.
En resumen, una persona que cruza sin ser detectada no queda incorporada en esta estadística.
Así, las cifras sí muestran una fuerte disminución de los ingresos irregulares detectados en frontera y una baja de 33% en las denuncias totales.
El Gobierno interpreta estos resultados como un efecto del reforzamiento del control fronterizo, mientras que el alcance de la caída de los ingresos irregulares que no fueron detectados no puede establecerse a partir de estos registros.