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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Ayuntamiento de Limoges, monumento histórico del siglo XIX, fue devastado por incendio durante protestas en Francia. El alcalde deploró el suceso y aseguró la continuidad de servicios. Los manifestantes incendiaron el edificio, dejaron coches volcados y los bomberos no pudieron contener las llamas. El alcalde responsabilizó a los violentos y criticó la falta de medios de la policía.

El Ayuntamiento de Limoges, un edificio declarado monumento histórico y construido en el último cuarto del siglo XIX, quedó prácticamente destruido este sábado por un incendio provocado durante un ataque de manifestantes que participaban en la jornada de protestas sociales en Francia.

“No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es”, declaró el alcalde de esta ciudad del centro de Francia, Guillaume Guérin, en declaraciones a los medios esta noche, cuatro horas después de que varios cientos de personas incendiaran hacia las 17.00 horas el Ayuntamiento y dejaran varios coches volcados delante del edificio.

Los asaltantes fueron evacuados rápidamente, pero las llamas no pudieron ser extinguidas y se propagaron a las plantas superiores y alcanzaron la techumbre, que terminó derrumbándose.

“Desde mañana vamos a asegurar una continuidad del servicio, vamos a organizarnos. Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que se quema, pero no la República“, afirmó Guérin.

El primer edil se mostró convencido de que la justicia actuará y envió un mensaje a los delincuentes: “serán detenidos”.

A su juicio, los policías nacionales que estaban encargados de la seguridad de las protestas en la ciudad “no tenían suficientes medios” para contener “el millar” de manifestantes violentos que participaban en el desfile.

Luego, según su relato, los policías municipales que estaban en el Ayuntamiento lograron escapar cuando “esos bárbaros entraron explicando que los iban a matar”.

Insistió en que ese comportamiento “no es estupidez, es odio a la bandera francesa (…), odio a las instituciones, odio a los directores de instituto, odio a los polis, odio a los políticos, odio a todo lo que encarna la autoridad“.

El edificio del Ayuntamiento se había construido entre 1876 y 1883 sobre la base del antiguo Ayuntamiento de París con una mezcla de estilos de finales del Renacimiento y de la época de Luis XIII.