El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció gestiones para evaluar los daños tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió este viernes al país y pidió a la ciudadanía mantener la calma. El fuerte sismo activó la amenaza de tsunami en el Pacífico, mientras que de momento las autoridades de Panamá no han informado si el temblor dejó muertos o heridos.
El mandatario solicitó a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) que “informen sobre los efectos llamando a la calma”.
También, Mulino aseguró que “no se debe usar lo sucedido para generar alarmas y desorden”.
Media hora después, el mandatario aseveró que la ministra y “el equipo de Sinaproc realizarán una conferencia de prensa para dar un informe a la nación”.
“He dado la instrucción de movilizar personal, recursos y ayuda a los afectados, así como la inmediata acción de todos los ministerios e instituciones en el territorio en la resolución y en la prevención. Todo el gobierno está movilizado para dar respuestas”, añadió.
“Yo participaré personalmente en las acciones y coordinación en las áreas más afectadas”, subrayó.
El terremoto en Panamá
El terremoto de magnitud 7,7 tuvo una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), lo que activó una alerta de tsunami en el Pacífico.
De acuerdo con el USGS, el epicentro se registró a 12 kilómetros de la localidad de Tonosí, ubicada en el sur de Panamá, y a unos 239 kilómetros de la capital de Panamá.
El movimiento ocurrió a las 12:56 hora local (17:56 GMT) y fue reportado inicialmente con una magnitud de 7,6, que luego fue actualizada a 7,7 por el USGS.
Por el momento las autoridades de Panamá no han informado si el movimiento telúrico dejó muertos o heridos.
En Ciudad de Panamá el terremoto se sintió con fuerza, según constató EFE.
Aunque inicialmente no se reportaron daños estructurales de relevancia, sí se ordenó el desalojo de los residentes en los edificios, evidenció EFE durante un recorrido por varios barrios ubicados en el centro financiero de la capital panameña.
Medios locales como La Prensa Panamá reportaron al menos un edificio derrumbado tras el terremoto, el cual correspondería a un hotel de unos 4 pisos. En un video se observan vehículos aplastados por la estructura.
En otros edificios las alarmas se activaron para y aún no se permite el ingreso de las personas.
La calle 50, una de las principales arterias de la capital panameña, se llenó de ciudadanos agrupados esperando réplicas del movimiento telúrico, las principales de magnitudes de 6,1, 6,0 y la más reciente de 5,3.