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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un grupo de chilenos en el Salar de Uyuni, Bolivia, vivió un momento de cabellos erizados y zumbido en un celular, indicando un intenso campo eléctrico asociado a una tormenta. La Red Geocientífica de Chile alertó sobre el peligro de rayos, explicando que la electricidad estática en la atmósfera puede atraer los cabellos hacia el cielo. A pesar de parecer anecdótico, los expertos advierten que es una señal de riesgo. El lugar donde ocurrió, desprovisto de vegetación, aumentaba el peligro. Se recomienda buscar refugio inmediato en un edificio cerrado o vehículo de techo metálico ante una tormenta eléctrica.

Lo que parecía una situación divertida y digna de registrar con sus teléfonos pudo convertirse en una tragedia. Un grupo de chilenos que visitaba las inmediaciones del Salar de Uyuni, en Bolivia, presenció un extraño fenómeno: sus cabellos comenzaron a levantarse, mientras uno de los celulares emitía un inquietante zumbido. Sin embargo, detrás de aquella escena se escondía una peligrosa advertencia de la naturaleza.

La Red Geocientífica de Chile compartió el registro este miércoles 14 de octubre a través de su cuenta de X, donde explicó que los protagonistas del video estuvieron expuestos a un intenso campo eléctrico asociado a una tormenta. Una situación que puede anticipar la caída de un rayo y que requiere buscar refugio inmediatamente.

El registro, que originalmente compartió Froilán Pereira en TikTok, muestra un fenómeno que puede parecer anecdótico, pero que los especialistas reconocen como una señal de riesgo ante condiciones atmosféricas peligrosas.

@froitruck otro video ee cuando apenas nos bajamos comienzo a grabar y empieza la estatica @Nelson Eduardo Colim @susana poblete @&lt3 ♬ sonido original – froilan pereira

¿Por qué se levanta el pelo antes de una tormenta eléctrica?

La explicación está en la electricidad que se acumula en la atmósfera durante una tormenta. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), las nubes tormentosas desarrollan cargas eléctricas cuando las partículas de hielo, granizo y agua chocan entre sí. Este proceso genera una separación de cargas y fortalece el campo eléctrico.

Algo que también explicó en su cuenta de X la Red Geocientífica de Chile, señañando: “Este fenómeno se produce por la acumulación extrema de electricidad estática en la atmósfera, un claro indicador de que se está desarrollando un campo eléctrico intenso debajo de una nube de tormenta”.

“Cuando las nubes cargadas eléctricamente se aproximan a la superficie, inducen una carga opuesta en el suelo y en las personas u objetos presentes. Al aumentar la intensidad de este campo invisible, los cabellos al ser tan ligeros son atraídos verticalmente hacia el cielo, siguiendo la orientación de las líneas del campo eléctrico”, añadieron en su explicación del fenómeno.

En cuando al zumbido del teléfono grabando en el Salar de Uyuni, lo relacionan con posibles microdescargas electrostáticas, derivadas de la gran diferencia de potencial entre el aire, la fina capa de agua salada sobre el suelo y los componentes electrónicos del dispositivo.

La señal de peligro que nunca debes ignorar

Aunque el video se transformó en una buena historia para contar en redes sociales, la realidad es que pudo ser una tragedia, considerando que los factores representaban un riesgo inminente para las personas que pudieron recibir un impacto de rayo, debido a la zona donde estaban, desprovista de vegetación o estructuras altas.

El geofísico Francisco Lang, académico de la Universidad de Concepción, explica que el fenómeno es inusual y responde a las caracteristicas de la zona y el tiempo.

“Para que algo así ocurra, deben darse ciertas condiciones meteorológicas que, combinadas con las características de la superficie o del suelo, favorezcan este fenómeno. No es algo habitual, pero, si ocurre, siempre se debe actuar con precaución”, indicó.

Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) advierte que sentir un cosquilleo en la piel o notar que el cabello comienza a levantarse puede indicar una rápida acumulación de electricidad estática y un riesgo de descarga eléctrica cercana.

Sin embargo, los especialistas recalcan que no todas las descargas eléctricas vienen acompañadas de señales perceptibles. Es decir, una persona puede recibir el impacto de un rayo sin experimentar previamente ninguno de estos síntomas. Por eso, no se debe esperar a que el cabello se erice para buscar protección.

El lugar donde ocurrió el episodio también representa un factor de riesgo. El Salar de Uyuni constituye una enorme extensión abierta, prácticamente sin árboles ni construcciones que proporcionen refugio. En estos espacios, las personas pueden quedar expuestas a descargas eléctricas, especialmente si sobresalen respecto de su entorno. Esto no significa que los rayos siempre alcancen el objeto más alto, ya que su trayectoria depende de diversos factores.

¿Qué hacer si te expones en una tormenta?

La recomendación principal de los expertos es buscar refugio inmediatamente en una construcción cerrada y segura o en un vehículo con techo metálico rígido y ventanas cerradas. En este último caso, la estructura del automóvil ayuda a conducir la corriente eléctrica por el exterior, reduciendo el riesgo para sus ocupantes.

También resulta fundamental evitar los espacios abiertos, las zonas elevadas, los árboles aislados y los cuerpos de agua. Si una tormenta sorprende a un grupo de personas sin refugio cercano, deben alejarse de los elementos que aumenten su exposición y continuar buscando un lugar seguro.

Aunque durante años algunos organismos recomendaron agacharse en cuclillas para reducir el riesgo, el NWS abandonó esa indicación en 2008. El organismo explica que dicha posición no ofrece una protección significativa y puede generar una falsa sensación de seguridad.

Finalmente, los especialistas recomiendan permanecer bajo techo durante al menos 30 minutos después del último trueno. Una medida especialmente importante en destinos turísticos de grandes extensiones abiertas, donde una tormenta puede sorprender a los visitantes lejos de cualquier refugio.