Eran poco más de las 17:00 del viernes en California (21:00 en Chile) cuando llegó el correo.
Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, enviaba una declaración para decir que «escuchó» las críticas y que aclaraba los nuevos términos de uso de sus productos comerciales. La empresa recortó el texto, pero los reclamos no se apagaron.
Así lo reporta The Mercury News, diario de San José, California, que había adelantado horas antes la polémica. Según el medio, algunos expertos legales y de medios acusaban a la compañía de arrogarse el permiso para apropiarse del trabajo ajeno.
De «cualquier contenido» a «productos publicitarios»
El primer borrador daba a Meta la facultad de usar «software automatizado» para capturar «cualquier contenido» y así desarrollar sus productos, incluido la inteligencia artificial. Todo, según esos expertos, sin contrato ni pago.
El diario da un ejemplo cotidiano. Si un periódico publica en su página de Facebook el enlace a una de sus notas, Meta se habría reservado el derecho de guardar de forma automática cualquier otra cosa del sitio web del medio. Con eso podría «desarrollar, mejorar, investigar, entrenar y mantener la integridad» de sus productos y servicios.
La nueva versión baja el tono. Ahora dice que ese software puede tomar «cualquier contenido» para fines de «publicidad y productos de negocios», entre otras razones, como mantener la integridad y la seguridad de sus productos. Según el texto citado por el diario, la palabra «entrenar», propia de la IA, desaparece de la lista.
En su declaración, la empresa afirma que las reglas de rastreo que unificó «sólo se aplicaban a sus productos de publicidad y de negocios», algo que ahora quedó escrito en los propios términos. Añade que los cambios no modifican la forma en que Meta usa sus «web crawlers», es decir, programas que recorren sitios web y copian partes de ellos, algo así como un lector incansable que hojea y toma notas de todas las páginas de los libros en una librería sin permiso del dueño.
Las nuevas reglas, como las anteriores, entrarán en vigencia el 30 de octubre. Alcanzan a todas las entidades con cuentas comerciales gratuitas, que Meta promueve para «negocios, marcas y celebridades». Son cuentas de uso común en muchas industrias, incluida la prensa.
El archivo que nadie está obligado a obedecer
Buena parte de la discusión gira en torno a robots.txt, un archivo de instrucciones que los sitios web publican para indicar a los rastreadores qué partes pueden visitar y cuáles no.
El problema es que es voluntario. Funciona como el cartel de «favor no pasar» en una puerta sin llave, que sólo sirve si el visitante es educado.
Meta insiste en que respetará esas indicaciones. Pero, según The Mercury News, ese compromiso no figura escrito en el nuevo lenguaje de los términos y ahí se concentra gran parte de la desconfianza.
Sam Quigley, director de comunicaciones de la News/Media Alliance, un gremio de medios periodísticos que ya había criticado con dureza el movimiento de Meta, dijo al diario que su organización sigue «preocupada por el lenguaje». Para él, el texto nuevo parece limitar para qué puede usar Meta el contenido de los editores, pero no su capacidad de rastrearlo y obtenerlo en primer lugar.
«Pueden haber sacado el entrenamiento de los usos citados, pero al no excluirse de forma expresa, sigue potencialmente sobre la mesa», advirtió Quigley. Sobre robots.txt, agregó que dicen que lo respetarán, «pero no hay garantías». Su veredicto fue que, para el gremio, esto «sigue siendo inaceptable».
«Podría significar cualquier cosa»
Desde la academia llega una opinión similar. Eric Goldman, profesor de derecho tecnológico de la Universidad de Santa Clara, dijo a Bay Area News Group, el grupo editor del diario, que los cambios son más acotados, pero siguen siendo «vagos y potencialmente demasiado amplios».
Goldman apuntó a la frase sobre mantener «la integridad y la seguridad de los productos de Meta». En un correo, escribió que esa referencia comodín «podría significar cualquier cosa». También cuestionó la lógica de la empresa. Si de verdad piensa respetar robots.txt, planteó, ¿por qué no lo dice expresamente en los términos de servicio?
La pregunta queda en el aire y no tiene respuesta pública por ahora. Meta, por medio de su vocero, Daniel Roberts, sólo hizo llegar al medio la declaración de un portavoz sin nombre.
Qué cambia para quienes publican en Meta
Para quien administra una página de empresa, un medio o un perfil de marca, la letra chica importa porque la aceptación de los términos suele ser automática al seguir usando la plataforma. Con la fecha del 30 de octubre encima, el margen para que Meta aclare más no es largo.
Por ahora, la compañía asegura que el alcance es publicitario y comercial. Los críticos responden que una frase abierta, sin un compromiso expreso sobre el rastreo, deja la puerta entornada para usos que hoy nadie puede descartar.
¿Cómo hicimos esta nota?
Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). Irónico, ¿no? El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.