Artes y Cultura
Dos documentalistas juntan firmas para que “mo√°is europeos” vuelvan a Isla de Pascua
Publicado por: Emilio Contreras La información es de: Agence France-Presse
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Recuperar el patrimonio expoliado es la batalla que una pareja libra en isla de Pascua para que el ‘amigo robado’, un mo√°i que se exhibe en el British Museum de Londres sacado de la isla hace m√°s de un siglo, vuelva a su lugar de origen.

Las reacciones suscitadas en el p√ļblico que ha asistido al documental Te Kuhane o Te Tupuna (El esp√≠ritu de los ancestros)¬†es lo que ha llevado a sus responsables, el director Leo Pakarati y la productora Paula Rossetti, a lanzar una campa√Īa para recuperar a Hoa Haka Nana’ia, una de las estrellas del museo brit√°nico, que en lengua rapa nui significa “el amigo robado o escondido“.

El mo√°i de Londres, un gigante esculpido en roca volc√°nica, de 2,5 metros de altura y unas cuatro toneladas de peso, realizado en alg√ļn momento entre el siglo XI y el XV de nuestra era, fue extra√≠do de Orongo, una aldea ceremonial de Rapa Nui, la isla de Pascua, donde frenaba el √≠mpetu de las olas.

En su espalda, junto a los grabados de ao (remo de doble pala, s√≠mbolo de poder) y Komari, vulva o s√≠mbolo de la fertilidad) tiene esculpidos petroglifos del hombre p√°jaro, lo que lo sit√ļa en una √©poca de evoluci√≥n hacia el sincretismo religioso de la isla a la que llegaron los primeros habitantes, navegantes polinesios, entre los a√Īos 800 y 1000 de nuestra era.

Y es que, seg√ļn la tradici√≥n rapa nui, los moai (en lengua vern√°cula no existe la S) y los objetos sagrados, los animaba el ‘mana’ una fuerza espiritual para proteger a la tribu, atribuida a todos los jefes y personas importantes de la comunidad.

Seg√ļn el documental, “una forma de recuperar el ‘mana’ para devolver el bienestar a la isla, es traer al esp√≠ritu del Moai Hoa Kaka Nana’ia de vuelta a su tierra”.

Pakarati y Rossetti llevan recogidas m√°s de 500 firmas en la isla “y otras tantas que deben llegar del continente”, seg√ļn inform√≥ esta √ļltima a la AFP.

Más de 4.000 objetos extraídos

Aunque son conscientes de que va a costar recuperar los m√°s de 4.000 objetos de la cultura rapa nui desperdigados en los fondos de los museos de todo el mundo y en colecciones privadas, quieren con sus firmas, que el “Estado chileno haga la petici√≥n formal” para recuperar su patrimonio.

Además del moái del British Museum, el Quai Branly de París también cuentan con otra estrella rapa nui.

Creo que es dif√≠cil que vuelvan” admiti√≥ la productora del documental. Sobre todo, porque no todos opinan como los promotores de la iniciativa. Hay una corriente de opini√≥n en la isla que considera que estas figuras imponentes y fr√°giles “est√°n mejor cuidadas” en los museos extranjeros.

Los Moai Aringa Ora, como se denominan en la lengua original, que significa “rostro vivo de los ancestros“, son la “memoria, el recordatorio” de los antepasados, dice Rossetti.

De los cerca de 700 mo√°is encontrados en la isla, pocos son los que est√°n √≠ntegros. La erosi√≥n marina y el paso del tiempo, junto al vandalismo y aquellos que aprovecharon muchos gigantes para reducirlos de tama√Īo tall√°ndolos de nuevo han hecho estragos en la imagen m√°s universal de la isla de Pascua, situada a seis horas de vuelo de Santiago, a unos 3.500 km del continente.

En la cantera de donde se sacaba la piedra para los moáis, Rano Raraku, ubicada en la parte sureste de la isla, todavía quedan casi 400 en diferentes fases de elaboración. Parece como si los escultores hubieran terminado el trabajo abruptamente. Se calcula que hacia 1600.

El transporte, un misterio

¬ŅC√≥n qu√© instrumentos contaron los nativos para transportar por toda la isla estas moles que llegaban a pesar en algunos casos hasta 90 toneladas?

Casi todos, est√°n colocados a lo largo de la costa de esta isla triangular que es la cima de una cadena monta√Īosa subacu√°tica, situada en medio del Pac√≠fico sur.

A veces en grupos, otras en solitario, sobre pedestales o plataformas casi siempre miran hacia tierra adentro, como guardianes de un pasado que se mantiene omnipresente pese al turismo de masas. Unas 95.000 personas llegaron el pasado a√Īo a esta isla de unos 6.500 habitantes.

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