Metallica ha sido blanco de críticas por los recientes dichos de James Hetfield durante la residencia de la banda en el Sphere de Las Vegas. Allí, al micrófono, el vocalista tomó distancia de los artistas que llevan discursos políticos al escenario.
“A menos que vivas en Las Vegas, has viajado mucho para pasar un rato con Metallica”, dijo Hetfield en el show del sábado recién pasado.
“Y solo tengo que decirlo: Metallica no está aquí, como otros artistas, para influenciarlos con su mierda… Estamos aquí para olvidarnos de toda la mierda de afuera. ¡La agenda de Metallica es amor, energía y música heavy!”, añadió, sin mencionar otros colegas.
En redes sociales (y en días en que las consignas políticas son habituales en los conciertos, alrededor del mundo), los dichos del guitarrista causaron controversia y debate. Sin embargo, esta no es la primera vez que Metallica se margina decididamente del debate político.
En 2016, Lars Ulrich, baterista de Metallica, explicó al portal estadounidense Vulture que, a pesar de haber compartido más de tres décadas juntos, jamás había tenido una conversación deliberada con Hetfield sobre política. También afirmó que mantener al grupo al margen de estas discusiones los mantenía unidos y neutrales.
En 2017, en diálogo con el diario La Tercera y al ser consultados sobre Donald Trump, Hetfield señaló: “Todos la tienen (una opinión sobre el presidente estadounidense), pero yo me la reservo, se queda conmigo. Soy un artista, un cantante que toca la guitarra en una banda. Odio la política, no quiero hablar de política, eso separa a las personas y yo quiero conectarlas con la música”, dijo.
“Prefiero mantenerme fuera de todo eso, porque polariza a las personas, pues si digo ‘yo amo a Trump’ u ‘odio a Trump’, alguien puede decir ‘entonces ya no me gusta su música’, lo que es muy tonto”, agregó… “Tienes a la izquierda, tienes a la derecha, y algunas veces va una y luego otra. Estar en el medio siempre es lo mejor”, dijo.
Ese mismo año, tras ser consultados sobre el muro que Trump pensaba construir en la frontera entre EE.UU. y México, Ulrich señaló: “No necesitamos muros, sino juntar a la gente”, aunque recalcando que era “un danés” (Lars Ulrich nació en Gentofte, Dinamarca) quien ntregaba la respuesta.